En el futuro, la felicidad es una enfermedad contagiosa.
Y los riesgos de contraerla son tan peligrosos como la cura.
En todo el mundo se está propagando un virus y los supervivientes experimentan efectos inesperados: una satisfacción absoluta. Poco después de la infección, las personas descubren que el estrés, la tristeza, la ansiedad y otras emociones negativas han desaparecido.
A medida que la población empieza a disfrutar del alivio masivo, surge el descontento en los estratos más altos: quienes se lucran a costa de la inseguridad para vender sus productos (¡con envíos cada vez más rápidos!) saben que la situación les perjudica. Sin la insatisfacción como motor de consumo, muchos acusan una bajada de beneficios...
Mientras todos se guían por sus propios intereses, tres adolescentes se ven en el epicentro de un juego de poder y de una pandemia de felicidad, algo aparentemente maravilloso que plantea muchos interrogantes sobre nuestra forma de vivir. Y algo que podría cambiar para siempre a la humanidad.
Juana acaba de cumplir cincuenta años cuando su marido, Connor, la deja tras dos décadas de matrimonio: se lo comunica una mañana de primavera con un anuncio inesperado, simple y devastador. Así arranca esta historia. Juana intenta comprender qué ha sucedido acompañada por Cécile, su brillante y descreída amiga, que reacia a todo compromiso se adentra ella también en su propio laberinto emocional con Marco, un excombatiente convertido en policía; en torno a ellos se despliegan amores intermitentes, secretos familiares y cuerpos que todavía desean. Lieke, una joven investigadora que ha dejado atrás su país y a su pareja y busca su lugar en el mundo, cierra este círculo de vínculos al iniciar una relación con Connor. Las tres mujeres, desde perspectivas distintas, deberán hallar su manera de habitar la pérdida y reinventarse sin certezas.
En este relato íntimo y luminoso, las plantas que crecen, se marchitan o cambian de lugar son testigos silenciosos del desamor y el abandono. Cada personaje, sin embargo, persigue la luz y un resquicio para volver a germinar.
La campiña inglesa, 1968. Beth tenía diecisiete años cuando conoció a Gabriel. Él cambió su forma de sentir, la manera en que se veía a sí misma. Juntos creyeron que su encuentro era el inicio de una gran pasión, pero Gabriel tuvo que marcharse a estudiar a Oxford y ella quedó rota. Solo el tiempo y el amor sin sobresaltos de Frank la ayudaron a recomponerse y a construir una vida familiar plena.
Años después, Gabriel regresa al pequeño pueblo de Hemston y despierta en Beth aquello que creía dormido: el deseo, la culpa y la necesidad de sentirse viva. Todos saben que su presencia allí traerá problemas. Pero nadie puede imaginar que acabará en tragedia cuando los secretos del pasado transformen el presente de manera irreversible.