La última novela que escribió García Márquez.
Un viejo periodista decide festejar sus noventa años a lo grande, dándose un regalo que le hará sentir que todavía está vivo: una jovencita virgen, y con ella «el principio de una nueva vida a una edad en que la mayoría de los mortales están muertos». En el prostíbulo llega el momento en el que ve a la mujer de espaldas, completamente desnuda. Ese acontecimiento cambia su vida radicalmente. Ahora que conoce a esta jovencitase encuentra a punto de morir, pero no por viejo, sino de amor. Así, Memoria de mis putas tristes cuenta la vida de este anciano solitario, un apasionado de la música clásica, nada aficionado a las mascotas y lleno de manías. Por él sabremos cómo en todas sus aventuras sexuales (que no fueron pocas) siempre dio a cambio algo de dinero, pero nunca imaginó que de ese modo encontraría el verdadero amor.
La lucha interior de un delator acaba convirtiéndose en una patología que afecta a su salud mental y física.
"El corazón humano, en las páginas de Conrad, es el corazón humano de un inmenso número de personas, de todas las edades y latitudes."
Ford Madox Ford
El estudiante ruso Razumov se ve envuelto en un atentado cometido por un compañero revolucionario al que acaba delatando a la policía. Empleando similar dureza contra la perversidad de las autoridades zaristas y la crueldad de los revolucionarios, Conrad reconstruye el drama psicológico del delator, que se agudiza aún más cuando este es enviado a Ginebra para infiltrarse en la organización a la que pertenecía el activista traicionado. Su lucha interior para convivir con el remordimiento acaba convirtiéndose en una patología que afecta a su salud mental y física.
Joseph Conrad (1857-1924) vivió en el mar su juventud. De ascendencia polaca, se dedicó íntegramente a la literatura poco antes de cumplir cuarenta años. Jamás un autor de origen extranjero, si exceptuamos a Nabokov, ha enriquecido tanto la lengua inglesa como Conrad, que legó a la posteridad decenas de novelas y narraciones magistrales.
Aunque la historia que narra no es original de William Shakespeare, el genial dramaturgo británico supo elevarla a la categoría de mito y arquetipo. Romeo y Julieta es la más célebre tragedia escrita por el autor, que se ha ganado el corazón de generaciones enteras de espectadores y lectores. El amor imposible entre Romeo Montesco y Julieta Capuleto debido a viejas rencillas familiares sigue emocionando, y el desenlace, por truculento que sea y conocido que resulte, aún nos conmueve.
«Este libro —nos dice Ernesto Sabato en su prólogo— está constituido por variaciones de un solo tema, tema que me ha obsesionado desde que escribo: ¿por qué, cómo y para qué se escriben ficciones?» No se responde a ello con una teoría formulada externamente como cuerpo de doctrina orgánico —aunque ciertamente sí lo sea, y con ejemplar rigor y lucidez, en lo profundo—, sino en una forma particularmente viva, al ritmo de los estímulos externos o interiores, en apuntes que —como señala Sabato— «tienen algo de "diario de un escritor" y se parecen más que nada a ese tipo de consideraciones que los escritores han hecho siempre en sus confidencias y en sus cartas».
Desde el breve trazo casi aforístico hasta el comentario más detenido —analítico o polémico— que de la actualidad remite a problemas imperecederos, El escritor y sus fantasmas —aparecido por primera vez en 1967, y que aquí se nos da en su edición definitiva— contiene un examen de las preocupaciones más características de Sabato ante la literatura de su tiempo y ante su propio oficio de escritor.
Mujercitas, el clásico de Louisa May Alcott, narra los amores y desventuras de la señora March y sus cuatro maravillosas hijas: Meg, Jo, Beth y Amy.
Bajo la capa de aparente ligereza que le otorga su condición de retrato costumbrista y sus aires de manual de modales para jovencitas, Mujercitas es un magnífico canto a la libertad y la alegría de vivir, sobre todo gracias al personaje de Jo, que sirvió de icono para parte del movimiento feminista.
Descubre el espíritu revolucionario, activista y formativo de esta gran obra que consiguió crear un universo de mujeres fuertes e independientes que luchan por encontrar su lugar en la sociedad que les tocó vivir.
Alekséi Ivánovich es el joven preceptor de la familia del general Zagorianski. Está enamorado de la hijastra de éste, lo que le lleva a actuar con una total falta de voluntad: se juega todo su dinero a la ruleta, pues cree que así logrará agradar a la joven. Pero la abuela de ésta también se jugará su fortuna en el casino y lo perderá todo, dejando a la familia entera en una grave situación económica.