José Carlos Somoza regresa al género del thriller literario de sus mayores éxitos con una historia real de un espía español en el Norte de África en los años 50. Un conocido escritor recibe de manos de un amigo librero un misterioso manuscrito. Son más de doscientas páginas, escritas a máquina y fechadas en 1957. El encargo es muy preciso: debe leerlo en menos de 24 horas. Intrigado, el novelista comienza a leer y se encuentra con una historia de secretos y traiciones contada por Ángel Carvajal, un militar español de la Falange que actuó como espía en el Norte de África.
Un thriller sorprendente sobre la historia de un hombre que tiene 36 horas para ganar la carrera espacial. Un hombre se despierta aterrorizado: sufre una especie de resaca y no tiene la menor idea ni de quién es ni de cómo ha llegado hasta estos inmundos baños públicos. Cuando encuentra un periódico descubre que es el 29 de enero de 1958, y la noticia del día es el tercer intento de lanzar el Explorer, el primer satélite espacial estadounidense. Si el lanzamiento resulta fallido una vez más, la URSS dominará la carrera espacial en el futuro inmediato. Luke se pone en marcha para averiguar su identidad, y comprende que su difícil situación tiene mucho que ver con las relaciones que trabó años atrás en la Universidad de Harvard, donde formó parte de un grupo de dos hombres y dos mujeres, unidos sentimentalmente entre sí pero situados sin saberlo en bandos opuestos del teatro político de la guerra fría. Las relaciones de amor y odio entre los cuatro protagonistas durante sus años de juventud determinarán sus decisiones y acciones en un duelo a vida o muerte, mientras la cuenta atrás en Cabo Cañaveral ya ha empezado. Reseña:«Ken Follett convierte en oro todo lo que escribe.»
Este libro es el reflejo de la huella cultural, artística, política y filosófica que la India dejó en Octavio Paz (embajador desde 1962 hasta 1968); una India vivida en cuanto experiencia personal, en los reveladores capítulos autobiográficos que abren y cierran el volumen; una India, por otro lado, examinada en su complejidad nacional, religiosa e histórica. El libro nos permite ampliar nuestro horizonte mediante la presentación de una realidad tan distinta, nos incita a ahondar en la fértil discrepancia entre nuestra visión del mundo y las que ahí imperan, a trazar analogías o a perfilar contrastes que, al alterar nuestra rutina, pueden permitirnos ver en nuestro entorno fecundas posibilidades latentes.
Descrita por el propio autor como «una obra policíaca, aunque no lo parezca», Amberes fue redactada veintidós años antes de su primera publicación en 2002, y descubre al Roberto Bolaño más experimental y complejo.A caballo entre la narrativa y la prosa poética, Amberes se compone de 56 fragmentos, 56 balas perdidas cuyo objetivo permanece oculto al lector. Como pequeños fogonazos sin orden ni concierto que solamente insinúan la existencia de una luz más cegadora, los recuerdos y divagaciones que, en voz de distintos personajes -vivos y muertos-, llenan estas páginas, nos hablan de jorobados, drogas, prostitutas, películas, escritores sin palabras, asesinatos, asesinos y asesinados.Bamboleándose entre ficción y realidad, entre cordura y locura, el lector se enfrenta a un caso en un tablero con todas las piezas, pero sin ninguna garantía de que tenga solución.
El punto final a la saga protagonizada por Valeria y sus amigas. Valeria está con Bruno, pero ¿por qué no deja de pensar en Víctor? Valeria ha elegido no sufrir y Víctor ser sincero, ¿podrán ser amigos? Valeria titubea, calla, respira, siente... Valeria no sabe que su vida dará un giro en su próximo cumpleaños... Y desconoce que Lola, Nerea y Carmen... ... buscan su propio final de cuento, ¿o no?
Escrita desde una celda con papel higiénico como único soporte, El diablo en la cruz se concibe como una declaración de intenciones en defensa de la lengua y la literatura africana, al mismo tiempo que se manifiesta como una feroz crítica a una sociedad víctima del neocolonialismo donde la explotación, el acoso sexual y la hipocresía están a la orden del día. El resultado es un retrato irónico y desnudo del sufrimiento de un pueblo que nunca ha renunciado a soñar con la libertad y que se atrevió a convertir este libro en un símbolo de esperanza.