«Feliz aniversario, doctor. Bienvenido al primer día de su muerte.» Así comienza el anónimo que recibe el psicoanalista Frederick Starks, y que le obliga a emplear toda su astucia y rapidez para, en quince días, averiguar quién es el autor de esa amenazadora misiva que promete hacerle la vida imposible. De no conseguir su objetivo, deberá elegir entre suicidarse o ser testigo de cómo, uno tras otro, sus familiares y conocidos mueren por obra de un psicópata decidido a llevar hasta el final su sed de venganza. Dando un inesperado giro a la relación entre médico y paciente, John Katzenbach nos ofrece una novela emblemática del mejor suspense psicológico.
Isaac Asimov, creador de la palabra «robótica», nos ofrece treinta y seis relatos cortos y ensayos sobre robots, que resumen todo su preclaro pensamiento sobre el desarrollo futuro de esta ciencia. Desde el mismo Robbie hasta los relatos de Susan Calvin, la primera robopsicóloga, pasando por Stephen Byerley, el robot humanoide, y el equipo de detectives formado por un hombre, Elijah Baley, y un robot, Daneel Olivaw, protagonistas, entre otras novelas, de Yo. Robot.
Isaac Asimov es, indiscutiblemente, uno de los escritores de ciencia-ficción más importantes de todos los tiempos. A sus profundos y vastos conocimientos científicos une una gran capacidad imaginativa. En 1972, como ratificación de su brillante carrera, Asimov recibió por Los propios dioses las dos mayores distinciones literarias concedidas a obras de ciencia-ficción: los premios Nébula y Hugo. Esta novela, que figura entre lo más destacado de su producción, nos hace reflexionar sobre un futuro, quizá no demasiado lejano, en el que los hombres ya han colonizado la Luna y se disponen a emprender osadas aventuras interestelares.
Estambul es un retrato de una de las ciudades más fascinantes de la Europa que mira a Asia. Pero es también una autobiografía, la del propio Orhan Pamuk. Su historia empieza en la infancia, recordando cómo tomó conciencia de que vivía en un espacio plagado de melancolía, un lugar que arrastraba un pasado glorioso e intentaba hacerse un hueco en la «modernidad». Esta elegía sirve para acercarnos a villas fantasmagóricas y callejuelas secretas, a estatuas valiosas y mutantes, a pintores, escritores y célebres asesinos. A una ciudad donde, por encima de todo, destaca el terapéutico Bosforo, que en la memoria del narrador es vida, salud y felicidad.
Un senador ha muerto, y Mark Sway, un chico de once años, es el único que sabe dónde está escondido el cadáver. En el FBI quieren que revele el paradero a toda costa, sea cual sea el perjuicio para Mark y su familia. Y el asesino quiere que mantenga la boca cerrada para siempre. Reggie Love lleva menos de cinco años ejerciendo la abogacía. Solo ella puede salvar a Mark de dos amenazas aterradoramente simétricas. Juntos deberán enfrentarse al poder del aparato estatal y a las tretas de un asesino sin piedad.
El juez liberal del Tribunal Supremo Abe Rosenberg es asesinado de un balazo en la cabeza. Más tarde, Glenn Jensen, el juez conservador del tribunal, muere estrangulado en un cine, posiblemente por el mismo asesino. Una estudiante de derecho llamado Darby Shaw cree tener la respuesta a estos asesinatos.