En La vuelta al mundo en ochenta días se narran las extraordinarias peripecias del flemático caballero británico Phileas Fogg y de su alocado ayudantes de cámara francés Passepartout, durante su intrépido intento de dar la vuelta al mundo en sólo ochenta días con el fin de ganar una apuesta con sus colegas del Reform Club, en la que arriesga la mitad de su fortuna.
Julio Verne está considerado por una inmensa mayoría de lectores el padre del reputado género literario de la ciencia ficción y de la moderna novela de aventuras. Las populares obras de este célebre escritor, poeta y dramaturgo francés se encuentran entre las más traducidas del mundo y han ejercido una profunda influencia en los millones de lectores que desde los más recónditos rincones de este planeta han tenido la suerte de vivir, a través de su lectura, los extraordinarios acontecimientos que narra con una viva maestría y una visión de futuro que nadie ha podido igualar.
Louisa May Alcott, basándose en sus propias experiencias vividas durante la época de su niñez, en los turbulentos tiempos de la Guerra Civil estadounidense (la Guerra de Secesión), junto a sus tres hermanas en Concord, Massachusetts, publicó su obra maestra y autobiográfica Mujercitas (Little Women or Meg, Jo, Beth and Amy), un libro que estaba dirigido especialmente al público joven femenino. Así pues, resultó un libro que pretende transmitir los valores y las virtudes que la autora deseaba inculcar en la juventud de su tiempo, a fin de conseguir hombres y mujeres capaces de desafiar los problemas que deberán afrontar en su paso por el imperfecto mundo que les ha tocado vivir. Un auténtico manual de valores para todos aquellos que sepan apreciarlos. La obra supuso una auténtica revolución en todo lo referente a la presentación de los personajes femeninos en la literatura de su tiempo, rompiendo con multitud de estereotipos y normas sociales establecidas.
La polémica que gira en torno a la autoría, la uniformidad y otros muchos aspectos de esta epopeya dramática, no puede hacer sombra al hecho de que solo un genial poeta, de cualidades innegables, pudo llevar a cabo una tarea tan excepcional. Fuese Homero o no el autor de la obra, es indudable que el resultado fue extraordinario, al punto de encontrarnos ante uno de los principales pilares en que se sostiene la literatura épica grecolatina y, por añadidura, la literatura occidental. Tras la guerra de Troya, en la que los griegos batallan durante diez años, el héroe Odiseo (Ulises) vuelve a su patria, la isla de Ítaca. Su esposa Penélope y su hijo Telémaco sospechan su muerte y se ven obligados a soportar a los pretendientes de la reina, que asolan su palacio, consumen sus bienes y pretenden desposarla. Tras un penoso viaje en el que mueren todos sus hombres, logra llegar a su patria y vengarse de los pretendientes, con la ayuda de su hijo y los sirvientes más fieles.