Truman Capote fue un maestro de las formas breves y un agudo observador y cronista de su época. Las semblanzas que reúne en este volumen son una buena muestra de ambas virtudes. Capote escribe –a veces con ternura, otras con perfidia, siempre con un estilo admirable– sobre figuras que han conformado nuestro imaginario colectivo, trazando una serie de magistrales retratos como el dedicado a las andanzas japonesas de Marlon Brando durante el rodaje de Sayonara; el ya mítico perfil de Marilyn Monroe; una bellísima rememoración en claroscuro de Tennessee Williams; una emotiva aproximación a Elizabeth Taylor; un acercamiento a «esa leyenda moderna» que fue Jane Bowles y otro al arte fotográfico de Cecil Beaton.
Y son precisamente los retratos de otro fotógrafo, Richard Avedon, los que inspiran a Capote una serie de certeros perfiles, empezando por el del propio Avedon, y luego, pasando revista a un socarrón John Huston, un ambivalente Chaplin, una coqueta Coco Chanel, un moribundo Somerset Maugham, un errante Ezra Pound, una anciana y fascinante Isak Dinesen, una Mae West de carne y hueso, un Louis Armstrong captado desde la mirada infantil, un Gide que reflexiona sobre Cocteau, un Bogart retratado a través de sus palabras fetiche, un Picasso tan genial que podría provocar instintos asesinos y un Duchamp iconoclasta que bien podría ser su reverso.
A pesar de ser hermanos, Peter e Ivan Koubek tienen poco en común. Peter, de treinta y pocos, es un carismático y renombrado abogado en Dublín de apariencia inquebrantable. Tras la muerte de su padre, lucha por mantener bajo control su caótica vida personal. Se medica para poder dormir y manejar la relación sentimental que mantiene condos mujeres muy diferentes: su eterno primer amor, Sylvia, y Naomi, una estudiante universitaria que no se toma la vida muy enserio. Ivan, de veintidós años, es un ajedrecista de carácter reservado, rígido en su actitud y aparentemente poco empático, que se ve a sí mismo como la antítesis de su hermano mayor, al que considera superficial y hablador. Pocos díasdespués del funeral, Ivan conocerá a Margaret, una mujer catorce años mayor, y sus vidas se entrelazarán rápida e intensamente. Intermezzo es un nuevo interludio para dos hermanos afligidos y las personas que aman, un tiempo cargado de deseo y desesperación, pero también de posibilidades. Una oportunidad para descubrir cuánto puede contener una vida sin romperse.
«El corazón siempre encuentra el camino de vuelta».
Víctor y Sara una vez creyeron tenerlo todo. Se amaron con una intensidad que pocas veces se repite en la vida, pero también se hicieron daño. Su historia terminó en un divorcio que los dejó rotos, obligándolos a reconstruirse el uno sin el otro.
Ahora intentan seguir adelante, recogiendo los pedazos de lo que fueron y adaptándose a un presente donde ya no son «nosotros», sino dos extraños con un pasado compartido. Pero, cuando sus caminos se cruzan de nuevo, los sentimientos enterrados vuelven a salir a la superficie. La nostalgia se mezcla con el dolor, el deseo choca contra el miedo y el amor se viste de resentimiento.
¿Se puede amar y odiar a alguien a la vez? ¿Puede el amor transformarse y sobrevivir al tiempo? ¿Existen las segundas oportunidades… o algunas historias simplemente están destinadas a terminar?
Víctor lo tiene claro. Sara no tanto. Porque hay heridas que nunca se cierran, recuerdos que nunca se borran y sentimientos que nunca mueren del todo…
En el somnoliento pueblo de Fairhill nunca pasa nada.Los adolescentes se pierten contando historias de terror en el antiguo cementerio. Los padres confían en que sus hijos llegarán a casa del colegio sanos y salvos. Todos se conocen. Nadie vigila detrás de los visillos. Las puertas no se cierran con llave.
Pero esta mañana todo eso va a cambiar.Porque Diana Brewer no está durmiendo dulcemente en su cama. Su cuerpo yace sin vida en un campo de heno rodeado de buitres.
Así de rápido una chica se convierte en un fantasma. Y así una ciudad de rostros familiares y amables se transforma en un nido de sospechosos, en un lugar de miedo y paranoia.
Alguien de Fairhill lo hizo. Todos quieren respuestas.
Y una pregunta inocente podría ser mortal.
Jazz Bashara es una criminal... O al menos lo parece. La vida en Artemisa, la primera y única ciudad de la Luna, es difícil si no eres un turista adinerado o un multimillonario excéntrico. Así que hacer un poco de contrabando de lo más inofensivo no cuenta, ¿verdad? Sobre todo cuando hay que pagar deudas y tu trabajo como transportista apenas paga el alquiler.
De pronto, Jazz ve la oportunidad de cambiar su destino cometiendo un delito a cambio de una lucrativa recompensa. Y ahí empiezan todos sus problemas, pues al hacerlo se enreda en una auténtica conspiración por el control de Artemisa que le obliga a poner en peligro su propia vida...
Huyendo de la mítica isla de Zanzíbar, tierra de mercaderes de perfumes y especias acunada por los monzones, Saleh Omar, un comerciante de 65 años, llega al aeropuerto de Gatwick con una caja de caoba llena de incienso y un pasaporte falso. Para comunicarse con él, los servicios sociales recurren a Latif Mahmud, un poeta experto en suajili, profesor y exiliado voluntario que vive apaciblemente en un apartamento de Londres. Cuando los dos hombres se encuentran en una pequeña ciudad junto al mar, una larga historia de amores y traiciones, seducciones y decepción, azarosos desplazamientos y litigios iniciada mucho tiempo atrás empieza a desenmarañarse.