Las imprescindibles reflexiones del Premio Nobel de Literatura J.M. Coetzee sobre el efecto de la censura en la obra de los escritores.
Este es un análisis de la censura desde la perspectiva de alguien que ha tenido que vivir y trabajar bajo su sombra. Los ensayos que recoge este volumen buscan comprender la pasión que actúa a la hora de imponer el silencio y la censura. Coetzee sostiene que una destructiva dinámica de animosidad y creciente beligerancia suele afectar a los rivales en cualquier terreno donde exista la censura.
Desde la orden que recibió Osip Mandelstam de componer una oda a Stalin, hasta Breyten Breytenbah escribiendo poemas bajo la atenta mirada de los guardias de su prisión, hasta el duelo de ingenios que Alexander Solzhenitsyn emprendió con los órganos del Estado soviético, el libro se centra en cómo los escritores se han enfrentado a lo largo de la historia con la censura, desde Erasmo hasta el sistema impuesto por el apartheid, y analiza las argumentaciones que buscan la prohibición de la pornografía, víctima habitual de la censura.
El mundo de Mistborn llega a la segunda era.
Han transcurrido trescientos años desde los acontecimientos de la Trilogía Original Mistborn. Kelsier y Vin han pasado a formar parte de la historia y la mitología, y el mundo de Scadrial se halla a las puertas de la modernidad.
Sin embargo, en las tierras fronterizas conocidas como los Áridos, las antiguas magias todavía son una herramienta crucial para quienes defienden el orden y la justicia.
Uno de esos vigilantes de la ley, Waxillium Ladrian, deberá regresar a la capital para retomar sus obligaciones como líder de una casa noble. Pero pronto descubrirá que la ciudad puede ser más peligrosa que las salvajes llanuras de los Áridos.
La segunda era continúa con una intriga política llena de magia.
Waxillium Ladrian y su socio Wayne se enfrentan a una enemiga inaudita tras el brutal asesinato del hermano del gobernador, una kandra rebelde que ha perdido el juicio y ya no obedece al nuevo dios de Scadrial, Armonía.
Mientras Wayne y Marasi intentan frustrar las amenazas contra el gobernador y evitar que la ciudad estalle en revueltas multitudinarias, Wax da caza a una asesina capaz de utilizar cualquier poder y de hacerse pasar por cualquiera. Pero él mismo se verá perseguido por las sombras de su pasado…
Los Brazales de Duelo son las mentes de metal que antaño poseyó el lord Legislador. Casi nadie cree en su existencia, pero un investigador kandra regresa a Elendel con evidencias y una imagen que conmociona a Waxillium Landra: una fotografía de su hermana Telsin apresada por su tío, el líder de una siniestra organización conocida como el Grupo.
Wax viaja al sur para investigar acompañado de Wayne, Marasi y MeLaan. Allí descubren que el Grupo ha encontrado los restos de un misterioso barco y tiene prisionero a un superviviente enmascarado. ¿Podrán Wax y los suyos localizar los Brazales antes de que caigan en manos equivocadas?
La vida de la familia Torres es un caos. El padre, puertorriqueño «Paps», y la madre, nacida en Brooklyn «Ma», deciden tener tres hijos pese a su precaria situación laboral. Les darán una educación peculiar que se desarrollará entre trabajos basura, problemas en el barrio y anécdotas familiares íntimas y divertidas.
En ese marco, solo el cariño y el amor entre ellos harán posible que sobrevivan en esa jungla que es la ciudad. Pero la principal jungla de la historia es la de la infancia, porque los tres niños, los verdaderos protagonistas de la novela, se comportarán como pequeños animales en continuo aprendizaje: travesuras, extrañas conversaciones con los adultos, juegos, inocencia y destellos de esa inteligencia tan lúcida y en ocasiones impropia de los niños pequeños.
El componente autobiográfico hace aún más interesante este relato, pues retrata a la perfección la vida en las afueras de Nueva York a finales de los ochenta y las oportunidades que esta ciudad ofrecía a los habitantes del colectivo latino.
Este libro presenta un universo en el que el lector se siente cómodo, ya que es cercano y está cargado de imágenes de gran belleza y lirismo, y consigue hablar del amor y del cariño en la familia sin utilizar el discurso cursi o manido al que estamos acostumbrados.
Tras haber huido con su familia de los estragos de una guerra que desintegró a su país y luego de vivir en Perú durante varias décadas, Vera aún conserva intacta la imagen de todo aquello que dejó atrás. Acorralada por la soledad, revive sus primeros años junto a su hermano Alex y su amiga Misha. En medio de las bombas, los tres niños, como en un juego infantil, emprenden la formación de su propio ejército con la ilusión de salvarse de una guerra mayor. ¿Qué parte de Vera se quedó en su lugar de origen? ¿Qué busca recuperar al volver la vista atrás? Su historia, como la de muchos exiliados, está signada por una mezcla de renuncias y sacrificios, pero también por una fuerza que, silenciosamente, arrastra una corriente de esperanza capaz de resurgir en el momento menos pensado.
Contada en dos tiempos que encauzan la experiencia dividida de su protagonista, Casi todo desaparece reproduce, con notable dominio narrativo, el emocionante devenir de una memoria de heridas abiertas y valientes desafíos.