En El bosque mágico, Lev Grossman transita el terreno de la fantasía para seducir a la legión de lectores que han crecido leyendo Harry Potter. No en vano, la novela ha estado en las listas de más vendidos del New York Times y Amazon, y ha sido elogiada por autores de la talla de George R. R. Martin.
Quentin y Julia son dos de los cuatro reyes de Fillory, un reino de fantasía perfecto. Pero, de repente, se hallan de vuelta en el deprimente mundo de Massachussetts de donde proceden.
Su queste ha fracasado. ¿Lograrán regresar al país de sus sueños?
Nadie más que yo tiene derecho a matarte, señorita Vitalio. La última cara que verás será la mía. Si se trata de morir, tu vida me pertenece».
Tristan Caine es una anomalía en los bajos fondos de la mafia. Es el único miembro de los Tenebrae que no pertenece a la familia. Sus habilidades no tienen igual, su moralidad es más que cuestionable y sus motivaciones son todo un enigma. Es letal, y lo sabe.
Morana Vitalio también es consciente de ello. Es la hija de la familia rival, una mente tecnológica brillante capaz de hacer con un ordenador lo que Tristan con una pistola. Cuando un misterio de hace más de veinte años vuelve a salir a la luz, Morana se infiltra en la casa de Caine dispuesta a matarlo…, aunque ignora los lazos que los unen y que harán que el odio, el deseo y el pasado los aten sin remedio.
Tristan Caine, el Cazador, no estaba preparado para la llegada de Morana Vitalio. Tras romper una promesa que llevaba defendiendo años, dentro de él se origina una batalla encarnizada entre su futuro y su pasado. La única certeza que tiene es que la vida de Morana aún le pertenece.
A Morana Vitalio, la línea entre enemigos y aliados cada vez le parece más difusa. Su mundo se ha desintegrado ante sus ojos y, ahora, se enfrenta al vacío de lo desconocido en territorio hostil. La única certeza que tiene es que ella es la dueña de su propia vida.
Unidos por un enigma de hace más de veinte años, Tristan y Morana buscan juntos la verdad. Sin embargo, el misterio de las niñas desaparecidas es solo la punta de un gran iceberg.
Quedan muchos esqueletos por desenterrar.
Y se acerca la tormenta.