Tres amigos de toda la vida Sergio, Marcos e Iván ven tambalear su amistad cuando Sergio compra una pintura moderna: un lienzo completamente blanco, con apenas unas líneas casi imperceptibles, por una suma exorbitante. Marcos se indigna, Iván intenta mediar, y lo que parece una simple discusión sobre arte contemporáneo se transforma en una explosiva confrontación sobre el gusto, los valores, el ego y la lealtad entre amigos.
Durante una fiesta de fin de semana en Chimneys, una casa histórica situada en medio de la campiña inglesa, un grupo de amigos decide gastarle una broma a Gerry Wade, conocido por ser un gran dormilón. Deciden programar ocho despertadores para que empiecen a sonar uno tras otro a partir de las 6:30 de la mañana. Sin embargo, al amanecer se dan cuenta de que falta uno de los relojes, y lo que empezó como una inocente broma pronto se convierte en una horrible tragedia.
Ha pasado un mes desde que Serena vio por última vez a Matías. Un mes desde la ruptura más dolorosa de su vida. Pese al apoyo de sus amigas, las sosegadas mañanas en la librería y los paseos a orillas del lago, por las noches siente un vacío que no la deja respirar.
Durante esas madrugadas de insomnio, y también en su día a día, Serena empieza a imaginar conversaciones con Matías. Diálogos que evocan palabras que ella no había querido escuchar, frases que había decidido perdonar y muchos momentos en los que debería haberse alejado, pero no lo hizo.
Con el cálido abrazo del tiempo, los libros y la naturaleza, la joven emprende un viaje de redescubrimiento en el que conectará con su lado más íntimo y salvaje, con su propio cuerpo y deseo, y volverá a abrirse al amor para dejar atrás ese fantasma que no le permite avanzar.