Ricardo III fue un rey cruel que asesinó a sus sobrinos en la Torre de Londres para asegurarse el trono de Inglaterra… o eso nos han hecho creer.Postrado en una cama de hospital y soberanamente aburrido, elinspector Alan Grant de Scotland Yard se obsesiona con un retrato delmonarca que, a sus ojos de fisonomista, no cuadra con su reputación de monstruo. Ayudado por un joven investigador del Museo Británico,intentará descubrir quién fue en realidad Ricardo III y qué hay decierto en la historia de los príncipes de la Torre.La hija del tiempo fue declarada por la Asociación de Escritores deNovela Negra del Reino Unido la mejor novela de misterio de todos lostiempos. En ella, Josephine Tey analiza cómo se construye la historiaa partir de hechos, pero también de testimonios sin pruebas fidedignas que los respalden. Una obra soberbia y original que, en la época delas fake news, cobra una nueva vigencia.
Mateo vuelve al pueblo para acudir a un funeral que lo arrastra inevitablemente a su adolescencia. A aquel verano en que comprendió la importancia de la amistad y de la familia; el verano en que el arte le dio alas; el verano en que se topó no solo con un chico, sino con dos, que le rompieron todos los esquemas; el verano en que, mientras ardían las flores, al fin comenzó a conocerse a sí mismo.
¿Quién eres cuando tienes que caminar con los zapatos de otra persona?
Nisha viaja por todo el mundo y disfruta de las comodidades propias de los ricos y poderosos. Hasta que su marido le pide el divorcio y deja de pasarle dinero. Nisha está decidida a aferrarse a su sofisticado estilo de vida, pero, mientras, deberá esforzarse por salir adelante. Y eso que ya ni siquiera tiene los zapatos que llevaba puestos hasta hace un momento.
La razón es que Sam, en el peor momento de su vida, se ha llevado la bolsa de gimnasio de Nisha por error. A Sam no le da ni tiempo a preocuparse por su despiste, bastante tiene con sacar a su familia adelante. Pero cuando se prueba los zapatos Louboutin de Nisha, rojos, espectaculares y con un tacón de quince centímetros, Sam siente tanta confianza que se da cuenta de que algo debe cambiar..., y ese algo es ella.