La última novela de Almudena Grandes. En un mundo perfecto de felicidad obligatoria, denunciar la mentira puede costarte la vida.
España en un futuro próximo. Un nuevo partido político llamado Movimiento Ciudadano ¡Soluciones Ya! ha arrasado en las elecciones. Quien lo dirige en la sombra es un empresario de éxito que propugna que el Consejo de Ministros funcione como un consejo de administración, y que tiene proyectos ambiciosos para arreglar el país. Tras una ola de vandalismo, formará un nuevo cuerpo de Vigilantes; tras un Gran Apagón, creará un acceso limitado a internet y, ante las dificultades, estimulará la libertad ilimitada de comprar y consumir. Todas ellas serán medidas extraordinarias porque el país se enfrenta a nuevas pandemias que exigen velar ante todo por la seguridad. Sólo un grupo de mujeres y hombres corrientes se atreverán a desmontar las mentiras del nuevo régimen en el que todo aparenta mejorar, cuando en realidad se vive bajo los abusos de poderosos sin escrúpulos.
Novela de anticipación política protagonizada por personajes inolvidables, Todo va a mejorar es el legado de una gran narradora que logra de nuevo emocionarnos y despertar conciencias.
Amigos inseparables. Guerreros invencibles. Enemigos eternos.
Tras años de luchas y victorias, Julio César conquista la Galia. En Roma, sin embargo, los adversarios del gran líder, temiendo su creciente poder, quieren enjuiciarlo e incluso su principal colaborador y amigo, Tito Labieno, lo ha abandonado. Justo cuando parece que sus opciones se acaban, César lanza los dados y sorprende a todos: cruza el Rubicón acompañado únicamente de la XIII legión y avanza imparable hacia Roma, desatando la guerra civil. Tras ser nombrado César, cruza el Adriático para enfrentarse a Pompeyo y a su enorme ejército, mientras Ortwin y Quinto Labieno, el hijo de Tito, se enfrentan en el campo de batalla, en el que también está en juego el amor de la princesa Veleda. Es finalmente en Farsalia, gracias a una jugada impredecible, donde el dictador obtiene una contundente victoria, convirtiéndose en el amo absoluto del imperio romano. A pesar de todo, la guerra continúa y los destinos de Tito y Quinto Labieno, Ortwin y Veleda aún están lejos de apagarse.
Amparándose en la coartada del terrorismo, unos políticos teócratas se hacen con el poder y, como primera medida, suprimen la libertad de prensa y los derechos de las mujeres. Esta trama, inquietante y oscura, que bien podría encontrarse en cualquier obra actual, pertenece en realidad a esta novela escrita por Margaret Atwood a principios de los ochenta, en la que la afamada autora canadiense anticipó con llamativa premonición una amenaza latente en el mundo de hoy.
En la República de Gilead, el cuerpo de Defred sólo sirve para procrear, tal como imponen las férreas normas establecidas por la dictadura puritana que domina el país. Si Defred se rebela -o si, aceptando colaborar a regañadientes, no es capaz de concebir- le espera la muerte en ejecución pública o el destierro a unas Colonias en las que sucumbirá a la polución de los residuos tóxicos. Así, el régimen controla con mano de hierro hasta los más ínfimos detalles de la vida de las mujeres: su alimentación, su indumentaria, incluso su actividad sexual. Pero nadie, ni siquiera un gobierno despótico parapetado tras el supuesto mandato de un dios todopoderoso, puede gobernar el pensamiento de una persona. Y mucho menos su deseo.