De una a siete de la tarde -mis horas oficiales o "teóricas" de
trabajo- me confieso un impostor, un chambón, un equivocado esencial. De
noche (conversando con Xul Solar, con Manuel Peyrou, con Pedro Henríquez
Ureña o con Amado Alonso) ya soy un escritor. Si el tiempo es húmedo y
caliente, me considero (con alguna razón) un canalla; si hay viento sur,
pienso que un bisabuelo mío decidió la batalla de Junín y que yo mismo
he consumado unas páginas que no son bochornosas. Me pasa lo que a
todos: soy inteligente con las personas inteligentes, nulo con las
estúpidas.
Hacia 1957 reconocí con justificada melancolía que estaba quedándome
ciego. La revelación fue piadosamente gradual. No hubo un instante
inexorable en el tiempo, un eclipse brusco. Pude repetir y sentir de
manera nueva las lacónicas palabras de Goethe sobre el atardecer de cada
día: Alles nahe werde fern (Todo lo cercano se aleja). Sin prisa pero
sin pausa -¡otra cita goetheana!- me abandonaban las formas y los
colores del querido mundo visible. Perdí para siempre el negro y el
rojo, que se convirtieron en pardo. Me vi en el centro, no de la
oscuridad que ven los ciegos, como erróneamente escribe Shakespeare,
sino de una desdibujada neblina, inciertamente luminosa que propendía al
azul, al verde o al gris. Ya no había nadie en el espejo; mis amigos no
tenían cara; en los libros que mis manos reconocían solo había párrafos
y vagos espacios en blanco pero no letras.
Rachel es una universitaria irlandesa que trabaja en una librería para pagarse la carrera. Allí conoce a un chico de su edad, James; no tardarán mucho en hacerse íntimos amigos y animarse a compartir un piso tan barato como destartalado. Ambos buscan abrirse camino en la Irlanda de la Gran Recesión mientras gestionan sus caóticas vidas: James está harto de que la gente piense que no quiere salir del armario y Rachel fantasea sin parar con el doctor Byrne, un profesor casado al que intenta seducir con un arriesgado plan de imprevisibles resultados.
Un thriller que aborda la inmigración y las luces y sombras del sueño americano, por la ganadora de los premios Alfaguara, Sor Juana Ines de la Cruz y Grinzane Cavour
"Leer esta novela es una experiencia hipnótica. Versa sobre inmigrantes, pero de una manera extraña, nueva y paradójica".
World Literature Today
El sueño americano se ha vuelto pesadilla, y tres latinas indocumentadas han quedado atrapadas: Bolivia y sus dos hijas, María Paz y Violeta. María Paz cree tocar el cielo con las manos al casarse con un policía blanco y norteamericano. Hasta que este es asesinado y a ella la meten presa. Pero la celda no es su peor calvario. María Paz descubre que el verdadero infierno la espera al otro lado de las rejas, y una segunda muerte termina de definir el rumbo de su suerte.
En la Nueva Jersey de los años setenta, Joe Zucco y Alexis Machine se disputan el control de las actividades ilícitas de la ciudad. Tiránico y despiadado, Zucco es el capo de un grupo mafioso que emplea a decenas de esbirros. Como Charley Flowers, que vio truncadas sus aspiraciones tras un par de errores, o Harry Strega, joven veterano de Vietnam que ahora lucha para abrirse camino en el mundo del crimen. Todos ellos quieren hacer realidad el sueño americano y convertirse en un nuevo Zucco, sin saber que el camino hacia la cima está sembrado de cadáveres. Publicada originalmente en 1973, e inédita hasta ahora en castellano, Ciudad muerta es un aterrador viaje por las malas calles de Nueva Jersey que dejó huella en autores como Stephen King, Chris Offutt y John Connolly.
Una saga de fantasía épica que llega a su fin.
En una narración plena de guerras, aventuras, amor y desengaño, amistad y brujería, se llega a un sorprendente desenlace. El poder de la magia es capaz de quebrantar el orden del tiempo y el espacio, y tanto los humanos como los sitha se vuelven en contra de sus congéneres. Los pocos miembros que sobreviven de la Liga del Pergamino son los únicos capaces de desvelar un secreto que permita acabar con un mal que parece indestructible.