Cuando Yui, una joven de treinta años, pierde a su madre y a su hija de tres años en un tsunami, empieza a medir el paso del tiempo a partir de entonces: todo gira alrededor del 11 de marzo de 2011, cuando la ola gigantesca devastó Japón y el dolor se apoderó de ella.
Un día oye hablar de un hombre que tiene una cabina de teléfono abandonada en su jardín, adonde las personas acuden desde todos los rincones de Japón para hablar con quienes ya no están y hallar la paz en el duelo. Pronto, Yui emprende su propio peregrinaje hasta allí, pero al levantar el auricular no encuentra las fuerzas para pronunciar una sola palabra. Entonces conoce a Takeshi, un médico cuya hija de cuatro años ha dejado de hablar tras la muerte de su madre, y su vida da un vuelco.
Él le abrirá las puertas del Infierno.
Marcada desde su nacimiento con unos extraños ojos violetas y un enigmático legado familiar, Ares Parisi ha vivido siempre como una chica normal, hasta que descubre que su historia está envuelta por más secretos y misterios de los que nunca pudo imaginar. Será entonces cuando decida pedir ayuda al atractivo Adonis, que la llevará de la mano en una investigación hacia un mundo oscuro y sensual donde las leyendas conviven con la realidad.
Rituales. Sexo. Demonios.
Lena Valenti, autora best seller con más de 500.000 lectores en todo el mundo, regresa con la primera entrega de la trilogía del Fuego Sagrado, su novela más adictiva. Una saga llena de intriga y erotismo solo apta para valientes.
Déjate envolver por las llamas del placer.
Víctor Dilan es un escritor de éxito que campa a sus anchas por una España prosaica y vulgar. Devoto del sexo y poseedor de un don maligno, un luminoso regalo, un irresistible magnetismo que atrae irremediablemente a las mujeres hasta su cama, su vida da un giro tras su encuentro con Ester, la Bruja,«una incandescencia carnívora que vuelve locos a los hombres». Esta milagrosa aparición lo pone frente a un reflejo de sí mismo, más duro y más perverso, y es el inicio de una relación apocalíptica que lo conducirá a una ansiada y profética destrucción.
El lector, convertido en voyeur, descubre los recovecos más oscuros e íntimos de un puñado de personajes desbocados, procaces y entregados al sexo. Entrelazando diversos niveles de ficción, Manuel Vilas revisa de forma paródica la naturaleza del amor y el erotismo, que cobran una dimensión mística. Con banda sonora de Dylan (quien inspira el nombre artístico del protagonista) y una lúcida invocación de grandes obras como 2001.Una odisea del espacio oCumbres borrascosas, la historia de la locura de Víctor Dilan parece la más sincera y desgarrada de las confesiones.
Año 22011. El descubrimiento en la Galaxia Shakespeare de un manuscrito, Los inmortales, suscita el interés y la indignación de los estudiosos de aquella lejana galaxia: seres perfectos, descendientes de los humanos, pero inmortales. A medida que los shakesperianos descifran el manuscrito, ven amenazada su certeza de que el humano terrestre vivió en un invierno de la evolución, azotado además por la miseria, la enfermedad y la muerte.
Pero ¿qué puede contener el manuscrito que aconseje su destrucción inmediata? En Los inmortales se describen las extravagantes andanzas de unos personajes elegidos para la inmortalidad: Manuel Vilas, que va a asistir a una reunión de poetas en la Luna en el año 2040; Ponti (de Pontífice, en referencia al papa Juan Pablo II), que viaja con Mother T (la madre Teresa de Calcuta); Pablo y Vin (Picasso y Van Gogh); Saavedra, protagonista de esta historia, un ser vitalista y poliédrico que esconde la inmortalidad del mismísimo Miguel de Cervantes; y el inolvidable Corman Martínez, el último comunista.
Con una estética posmoderna en la que la alta cultura se degrada y en la que son inseparables lo cómico y lo trágico, lo solemne y lo patético, Los inmortales construye, por medio de la imaginación y el sentido del humor, una defensa contra todos los temores derivados de la condición humana.
Publicada originalmente en 2008 con una gran acogida por parte de la crítica y el público, España se convirtió desde ese momento en un fenómeno literario de culto nada común.
«Escribí España entre los años 2002 y 2007. Anidaba en mi corazón mucha rebelión y mucha vanguardia política y literaria. Y fue en ese momento de mi vida cuando me di cuenta de que todo lo que yo era, había sido y sería formaba parte de un tiempo concreto, una sociedad y una identidad cultural. Me di cuenta de que mi vida era un suceso insignificante que ocurría dentro del descomunal, anónimo y terrible océano de la Historia. Me di cuenta de que la Historia es la ficción suprema.
»Mi identidad era la identidad de un español, lo aceptara o no. Quise entonces inventarme otra forma de estar en España. Me inventé un delirio personal. Esta novela es un delirio condenado al fracaso, pero la literatura siempre acaba en ese lugar, en el fracaso. Es el fracaso más honesto y más digno que conozco. España es un libro libérrimo, en donde la imaginación y el delirio campan a sus anchas.
»También me di cuenta de que el pasado no existe, y de que la injusticia siempre estaría a mi lado. O que la injusticia y España eran la misma cosa, en una especie de eterno retorno, o de raro matrimonio. Quise romperlo todo, atacar las convenciones. Qué ingenuidad. Qué inocencia. Quería ser libre. Y aún sigo queriendo ser libre.
»Recuerdo que titulé así esta novela, con título tan temerario, porque me parecía que la palabra más incómoda y casi maldita que existe en mi país es precisamente el nombre de mi país. Me parecía que ya solo ese hecho objetivo merecía un libro.
Aire Nuestro es una novela y es también la mejor cadena de la nueva televisión española independiente. En sus once canales caben desde reportajes, entrevistas del futuro y magazines, hasta cine X y la Teletienda.
Allen Ginsberg y José Lezama Lima cogidos de la mano por el Purgatorio; Johnny Cash recorre España en un Dodge rojo; Sergio Leone hace sus descargas desde el Más Allá contra los directores y actores que menospreciaron sus spaghetti-westerns... También Lou Reed, Elvis Presley, Luis Cernuda o el propio Vilas, entre otros, desfilan por esta televisión hiperrealista.
Un universo particular cargado de historias sorprendentes, de humor y de personajes que se encuentran y desencuentran en esa extraordinaria dimensión que la literatura alcanza sólo cuando destruye las formas y sus propios márgenes. Una ficción mutante en la que el lector asiste a la consolidación narrativa de un autor arriesgado y original: Manuel Vilas.