Un frío día de invierno un desconocido llega a la posada de una pequeña localidad inglesa, abrigado de pies a cabeza, con gafas oscuras y vendas en la cara. Su carácter reservado levanta sospechas entre los vecinos, por lo que, cuando empiezan a suceder acontecimientos extraños, deciden averiguar quién es ese personaje cuyo rostro no han visto.
Publicada originalmente en 1897, El hombre invisible cuenta las contradicciones de un joven y ambicioso científico que, tras un largo y arduo trabajo, encuentra la fórmula de la invisibilidad. Pero lo que inicialmente parecía un logro brillante termina convirtiéndose en una pesadilla. En esta novela H. G. Wells expone los peligros del mal uso de la ciencia y nos invita a reflexionar sobre sus límites éticos.
Aunque Arthur Conan Doyle escribió más historias de Sherlock Holmes, estas son las últimas en orden de cronología interna. Vemos aquí a un Holmes retirado en la campiña inglesa, más interesado por la apicultura que por resolver casos. Solo la inminente guerra con Alemania logrará sacar de su retiro voluntario a Holmes, que pondrá todo su ingenio y habilidades al servicio de su país en «Su último saludo».
Estos siete relatos crepusculares de Sherlock Holmes nos muestran cómo el genial inquilino del 221B de Baker Street se adapta a un mundo cambiante, eso sí, sin perder la capacidad de deleitar a los lectores.
En esta fantasía de 1897, H. G. Wells advierte sobre los peligros de la ciencia mal utilizada y critica ferozmente las ambiciones de sus contemporáneos. La trama se centra en las investigaciones de un brillante científico que descubre la forma de hacerse invisible. Sin embargo, incapaz de revertir sus experimentos y trastornado por los sufrimientos que le causan, decide utilizar la invisibilidad para sembrar el mal, sin detenerse siquiera ante el asesinato.
Novela precursora de la ciencia ficción, El hombre invisible ha dado lugar a un sinnúmero de imitaciones y adaptaciones, enraizando como pocas en el imaginario popular.
Nuestra edición, en la traducción canónica de Julio Gómez de la Serna, se completa con una introducción a la vez amena y erudita a cargo de Lourdes López Ropero, Profesora Titular de literatura inglesa en la Universidad de Alicante.