En Madrid se mata poco, pero cuando se mata puede convertirse en el peor de los infiernos. Elena Blanco lo sabe. Dirige la Brigada de Análisis de Casos, el departamento que se ocupa de los crímenes más complicados y abyectos. Es una inspectora atípica, ama el karaoke, el sexo con desconocidos en aparcamientos públicos y la grappa. Pero tambien tiene una cámara oculta en su balcón que graba la calle veinticuatro horas al día. Cada noche, revisa estas imágenes buscando respuestas a su gran secreto, un caso que nunca ha podido olvidar.
En esta obra póstuma e inédita, Nélida Piñon -Premio Príncipe de Asturias de las Letras y la primera mujer que llegó a presidir la Academia Brasileña de las Letras-, cose su testamento literario y lo convierte en una celebración de la vida donde relata su pasión por la creación, ahonda en el sentido de pertenencia a un territorio y canta su amor a la música y al arte entretejiendo episodios e recuerdos sobre sus amigos más íntimos: Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Susan Sontag o Clarice Lispector. Introduciendo retazos de su infancia, en la que las lenguas española y portuguesa se entrelazaron, y creando una sinfonía cultural que resuena en su vida y en su literatura, Piñon acompaña el lector por una profunda reflexión sobre la mortalidad y el poder de la invención a través de las palabras.
Edison, un estudiante de Medicina que realiza abortos clandestinos junto con su novia, Emilia, se ve involucrado en la muerte de una muchacha durante una de sus intervenciones. Al mismo tiempo, lo acusan de robar material quirúrgico de su universidad y aprovecha este delito menor para entrar en prisión y eludir así la investigación del fallecimiento de la joven.
Facundo Pineda, un experimentado detective, se convierte en la principal amenaza de la pareja, pues insiste en buscar los nexos entre dos hechos muy distintos que lo acercarán a la verdad. Lo que no esperaba es que su sed de justicia lo empujará a un camino sin retorno.
Veinte poemas de amor y una canción desesperada es un libro doloroso y pastoril que contiene mis más atormentadas pasiones adolescentes, mezcladas con la naturaleza arrolladora del sur de mi patria. Es un libro de amor porque a pesar de su aguda melancolía está presente en él el goce de la existencia.» Con estas palabras definía Pablo Neruda este volumen que el lector tiene en sus manos, aparecido en abril de 1924, cuando el poeta apenas tenía diecinueve años de edad.
Se iniciaba así el milagro de un texto escrito por un estudiante provinciano, bohemio, pobre y poco afortunado en el amor. Con el tiempo, el joven se convirtió en un poeta universalmente consagrado, y este libro, en uno de los poemarios más leídos, publicados y traducidos en el mundo.
Crasna, 1944: Rosie tiene dieciocho años cuando es arrancada de la vida familiar en su pueblo natal en la frontera rumano-húngara por los nazis. Desde ese momento comienza su inimaginable viaje a través del infierno, que la lleva a varios campos de trabajo y concentración. En Auschwitz, Rosie pierde incluso el último vestigio de dignidad, pero en medio de toda la desesperanza se da cuenta de algo: los nazis nunca podrán quitarle su fuerza interior. Y así, a pesar de las atrocidades inimaginables a su alrededor, ella permanece decidida a no rendirse.
Hay cosas que no van del todo bien en la ciudad que nunca duerme. Los avatares de Nueva York han conseguido evitar temporalmente la invasión de la Mujer de Blanco (y de paso la destrucción de todo el universo), pero el misterioso Enemigo con E mayúscula esconde poderes más sutiles bajo la manga. Un nuevo candidato a la alcaldía, experto en el arte de la retórica populista de la gentrificación, la xenofobia y la «ley y el orden», puede llegar a conseguir cambiar la naturaleza de la Gran Manzana.
Para derrotarlo a él y al Enemigo que lo controla en las sombras, los avatares deberán unirse con el resto de las ciudades grandiosas. O arriesgarse a la aniquilación completa de su mundo.