Huseyin Yilmaz muere de un infarto el día que cumple su sueño de regresar a Estambul para jubilarse. Han pasado treinta años desde que este hombre de origen kurdo emigrara a Alemania, en la década de 1970, para trabajar de forma incansable y sacar adelante a su familia, que ahora viaja a Turquía para enterrarle. Cada uno de ellos carga con sus propios demonios y su particular relato: Emine, la esposa, vive abrumada por dolorosos recuerdos y secretos del pasado; Sevda, la hija mayor, ha alcanzado el éxito profesional, pero su vida personal se desmorona; su hermano, Hakan, se esconde tras una máscara y le cuesta afrontar su personalidad; Peri, todavía en la universidad, arrastra sus propios duelos, y Ümit, a sus quince años, no puede expresar libremente su amor por otro chico. Las verdades ocultadas y las heridas del pasado irrumpirán en el presente de esta familia y harán tambalear sus fracturados cimientos.
Maya no está pasando por su mejor momento. Acaba de dejar un medicamento que regula los ataques de pánico, sufre síndrome de abstinencia, lleva días sin dormir y bebe demasiado. Por eso, cuando frente a la pantalla de su móvil revive lo ocurrido el verano de sus diecisiete años no sabe si puede confiar en la lucidez de su mente. Las imágenes de seguridad de una cafetería registran la muerte súbita de una joven. Junto a ella está Frank Bellamy. Ni siquiera se han rozado, pero Maya sabe que él es el responsable, igual que lo fue de la muerte de Aubrey siete años atrás.
Maya no tiene otra salida que investigar sobre los enigmas del pasado para poder resolver los del presente. Y para ello tendrá que regresar a la cabaña del bosque y adentrarse en los recuerdos que la aterrorizan.
Elias Canetti se exilió en 1939 al Reino Unido con su mujer Veza, ambos de origen judío, para escapar del yugo nazi. Allí vivió toda la Segunda Guerra Mundial, tanto en Londres como en el campo, donde fueron evacuados cuando los bombardeos alemanes cayeron sobre la ciudad. En estos años de guerra conoció a todo tipo de personajes, como T. S. Eliot, Iris Murdoch, Ludwig Wittgenstein, Herbert Read, Veronica Wedgwood, Oskar Kokoschka o Bertrand Russell.
Es muy temprano. La luz del alba trata de abrirse paso en el muro de niebla. A pie del monte, seis cazadores hacen los preparativos para la batida. Los une una mezcla de amistad, ansias de poder, conexiones profesionales e intereses económicos. Su objetivo: un jabalí, el Solitario, que arrastra una leyenda de criminal. Dombodán, el más joven de la cuadrilla un personaje especial, desquiciado y lúcido a la vez , narra, según se suceden, los episodios de una jornada que se va cargando poco a poco de tensión, violencia y frustración. Y a medida que habla, el joven desvela el abuso y la depredación social y natural que lleva imperando desde hace años en Tras do Ceo. En realidad, el mismo mundo en el que vivimos todos.
En un islote del Báltico, al norte de Estocolmo, cerca de un antiguo cementerio de enfermos del cólera, un grupo de excursionistas topa con un macabro hallazgo: una bolsa atada a un árbol y en su interior un cadáver disuelto en productos químicos. La policía no tardará en descubrir que el cuerpo pertenece a una de sus agentes, Margot Silverman.
La mayoría de las escuelas ansían ser las mejores, pero, ¿esta escuela? Esta ansía ser la peor. La Academia Calder es el lugar al que van los paranormales rebeldes, los que rompen las reglas o pierden el control. Y cuando se llena de vampiros, hombres lobo, brujas y faes, se vuelve bastante aterradora.
Yo lo sé mejor que nadie. Porque estoy atrapada aquí.
Toda chica de diecisiete años piensa que su madre es una tirana. Pero resulta que la mía dirige la Academia Calder, cosa que me ha convertido en una gran diana. La única manera que tengo de conseguir sobrevivir en estos oscuros pasillos es evitando las cosas (y los niños) que aparecen en mitad de la noche.
Especialmente Jude Abernathy.
Pero cuando una extraña tormenta azota nuestra recóndita isla, me quedo encerrada sin un plan B. No hay energía, todas las luces se han apagado… Y nuestras peores pesadillas de repente se han vuelto reales y están sedientas de sangre. Ahora, si quiero sobrevivir, debo aliarme con un mal para evitar otro peor, y, ¿qué puede ser peor que la idea de acercarme a Jude? Que en realidad y en secreto, amo cada minuto que paso con él.