El 4 de abril de 1968 Martin Luther King fue asesinado. Durante el tiempo en que permaneció en fuga, su asesino, James Earl Ray, pasó diez días en Lisboa tratando de conseguir un visado para Angola. Obsesionado por este hombre fascinante y gracias a la apertura reciente de los archivos del FBI sobre el caso, Antonio Muñoz Molina reconstruye su crimen, su huida y su captura, pero sobre todo sus pasos por la ciudad. Lisboa es paisaje y protagonista esencial en esta novela, pues acoge tres viajes que se alternan en la mirada del escritor: el del prófugo Earl Ray en 1968; el de un joven Antonio que en 1987 parte en búsqueda de inspiración para escribir la novela que lo consagró como escritor, El invierno en Lisboa, y el del hombre que escribe esta historia hoy desde la necesidad de descubrir algo esencial sobre estos dos completos desconocidos. Original, apasionante y honesta, Como la sombra que se va aborda desde la madurez temas relevantes en la obra de Antonio Muñoz Molina: la dificultad de recrear fielmente el pasado, la fragilidad del instante, la construcción de la identidad, lo fortuito como motor de la realidad o la vulnerabilidad de los derechos humanos, pero cobran aquí forma a través de una primera persona completamente libre que indaga de forma esencial en el proceso mismo de la escritura.
Louisa May Alcott, basándose en sus propias experiencias vividas durante la época de su niñez, en los turbulentos tiempos de la Guerra Civil estadounidense (la Guerra de Secesión), junto a sus tres hermanas en Concord, Massachusetts, publicó su obra maestra y autobiográfica Mujercitas (Little Women or Meg, Jo, Beth and Amy), un libro que estaba dirigido especialmente al público joven femenino. Así pues, resultó un libro que pretende transmitir los valores y las virtudes que la autora deseaba inculcar en la juventud de su tiempo, a fin de conseguir hombres y mujeres capaces de desafiar los problemas que deberán afrontar en su paso por el imperfecto mundo que les ha tocado vivir. Un auténtico manual de valores para todos aquellos que sepan apreciarlos. La obra supuso una auténtica revolución en todo lo referente a la presentación de los personajes femeninos en la literatura de su tiempo, rompiendo con multitud de estereotipos y normas sociales establecidas.
La polémica que gira en torno a la autoría, la uniformidad y otros muchos aspectos de esta epopeya dramática, no puede hacer sombra al hecho de que solo un genial poeta, de cualidades innegables, pudo llevar a cabo una tarea tan excepcional. Fuese Homero o no el autor de la obra, es indudable que el resultado fue extraordinario, al punto de encontrarnos ante uno de los principales pilares en que se sostiene la literatura épica grecolatina y, por añadidura, la literatura occidental. Tras la guerra de Troya, en la que los griegos batallan durante diez años, el héroe Odiseo (Ulises) vuelve a su patria, la isla de Ítaca. Su esposa Penélope y su hijo Telémaco sospechan su muerte y se ven obligados a soportar a los pretendientes de la reina, que asolan su palacio, consumen sus bienes y pretenden desposarla. Tras un penoso viaje en el que mueren todos sus hombres, logra llegar a su patria y vengarse de los pretendientes, con la ayuda de su hijo y los sirvientes más fieles.