Skye creía que quedarse atascada ante la página en blanco era el peor escenario posible. Poco podía imaginar que su bloqueo de escritor acabaría con una adivina con intenciones cuestionables, una pluma mágica y un puñado de novelas inacabadas.
Pero las reglas son claras: debe resolver cada uno de sus romances antes del próximo Beltane o atenerse las consecuencias. Y conforme la noche de fuego y flores se aproxima, la magia decide darle un último empujoncito: si no es capaz de encontrar la inspiración para sus historias, deberá vivirlas en primera persona.
Atrapada entre mundos de fantasía y aventuras, la escritora se verá obligada no solo a enfrentarse a los conflictos de sus personajes, sino también a sus propios sentimientos. Porque mientras Jack y Gavin reclaman su lugar en la historia y en su corazón, Skye descubrirá que, si bien la imaginación es la clave para crear mundos, el amor es el motor de todos los universos.
El tiempo corre, la magia espera... y el final aún no está escrito.
Llega el esperado final de la bilogía Amor en borrador.
Thomas Bernhard (1931-1989) fue poeta, novelista y dramaturgo, además de un polemista enérgico y elocuente. Su obra, que reúne elementos del absurdo, el existencialismo y la farsa mordaz, se cuenta entre las más admiradas de la literatura contemporánea, tanto por la inmensa originalidad de su estilo como por su inquebrantable crítica a las imposturas y la ambigüedad moral de sus contemporáneos. En "Maestros Antiguos" (1985), la última de sus novelas, Bernhard ofrece una aguda reflexión sobre la senectud, así como una suerte de enmienda a la totalidad del arte, sus supuestas reglas y sus presuntas virtudes. En impecable consonancia con el resto de su obra, y de la mano del laberinto verbal originado por su prosa obsesiva, escribe aquí un ejemplo brillante de artificio narrativo y una nueva diatriba contra el Estado y una sociedad frívola que se complace en satirizar.
Zanzíbar, años noventa. Karim, Fauzia y Badar, tres muchachos que han crecido en entornos muy distintos, sueñan con las enormes posibilidades de su naciente país. Karim regresa a su tranquila ciudad natal con nuevos bríos y ambiciones tras sus estudios universitarios. Fauzia, apasionada por la escuela y con el sueño de ser maestra, ve en él una oportunidad para escapar de una educación asfixiante. Para Badar, en cambio, un sirviente sin estudios que nunca conoció a sus padres, parece que todas las puertas están cerradas. Empleado en una gran residencia de Dar es-Salam, Badar encuentra allí su primer verdadero hogar y, sobre todo, la amistad de Karim, el heredero de la casa. Incluso cuando una acusación de robo lo obliga a marcharse, Karim y Fauzia se niegan a abandonar a su amigo. Un vínculo que se pone a prueba a medida que los tres enfrentan sus primeros pasos en el amor, el trabajo y la paternidad.
Sutil y poderosa, con una prosa íntima pero contenida, Un largo camino despliega un drama familiar donde los personajes laten con una autenticidad conmovedora. Abdulrazak Gurnah capta con gran destreza los matices de las emociones humanas y construye una historia cargada de verdad y humanidad.
Un día cualquiera a altas horas de la madrugada dos desconocidos se encuentran en el bar de un hotel. Solo tienen una cosa en común, un insomnio corrosivo y persistente. No tardarán en descubrir que el único remedio para sus malas noches es dormir juntos. Tras ese primer encuentro en el que por fin logran descansar inician una relación clandestina de inesperada intimidad que cambiará sus vidas.
A partir de una infidelidad en la que nada es lo que parece, Las buenas noches nos invita a mirarnos desde un lugar insólito. Porque solo observando nuestro sueño, o la falta del mismo, podemos preguntarnos si lo que nos mantiene despiertos es la causa o la consecuencia de un indudable malestar social.
Isaac Rosa nos brinda una original novela que refleja con nocturnidad y alevosía las heridas de un tiempo en el que el dormir se ha convertido en un objeto de deseo. Una lectura fascinante, que atrapa como un mal sueño, escrita con la extraña lucidez de una noche en vela.
Dos hermanas ya ancianas juegan a representar su película favorita de juventud: una cinta inquietante. Dos adolescentes, compañeras de clase, se descubren crudamente con otra mirada el día de fin de curso. Una mujer evoca, muchos años después, la fiesta en que sus amigos universitarios se atrevieron a invocar al Otro, una tarde que cambió para siempre sus vidas. ¿Puede producirse entre humanos una interacción semejante a la que se da entre algunas plantas…? En una ciudad italiana, a la que ha viajado para acompañar a su pareja, un hombre accede a la zona en obras de la catedral donde recibirá un mandato con consecuencias imprevistas. Una mujer cruza acalorada la calzada atestada de coches y, tras un conato de desvanecimiento, repara en una curiosa tienda nueva en el barrio. Con un magistral uso de la psicología e introduciendo sutiles perturbaciones en la experiencia cotidiana, las historias de Lo que no se ve rozan a menudo lo inexplicable, lo terrorífico, pero también lo no dicho, lo que intuimos y no sabemos expresar, o lo que inesperadamente nos cambia y no olvidaremos ya nunca.
«Algunas tristezas nunca se pasan y algunas personas nunca se olvidan», recuerda al comienzo del artículo que da título a este libro, en el que rememora a su amigo Juan Benet, y afirma que prolongamos la vida de aquellos que nos marcaron «a base de preguntarnos qué habrían pensado de lo que hoy sucede».
Los lectores de Marías se plantean hoy, igual que hace él, qué habría escrito respecto a muchos de los sucesos ocurridos en el mundo desde que ya no está. Sí, nos falta su mirada sobre los hechos del presente.
El tono grave y la guasa conviven cuando trata temas como la ineptitud de los políticos, la maledicencia en las redes sociales, las actitudes irresponsables en pandemia, el deterioro en el uso de la lengua castellana, los smartphones como «instrumentos de vigilancia y control»… A estas piezas se suman otras sobre aspectos más personales y sus pasiones: el fútbol, el cine y las series, los libros, la música. Y los desternillantes cuentos que intercaló, protagonizados por personajes peculiares. Aunque sus aventuras quedaron inacabadas, gracias a la prosa magistral del autor dejan poso en la memoria del lector y no se olvidan.