Cuando Paula le regala a su hermano un antiguo reloj de pared creado por su bisabuelo, la madre de ambos sufre un infarto al verlo y termina hospitalizada.
Paula comienza a indagar, porque su intuición le dice que no ha podido ser una simple casualidad, y descubre un mensaje enigmático dentro del reloj: «Está lloviendo y te quiero». ¿Y eso qué significa?
Su búsqueda la llevará a desenterrar la historia de su familia en el País Vasco: cuatro generaciones marcadas por el hambre, el amor y la templanza. Desde las luchas políticas que desembocaron en la Guerra Civil y atravesaron la feroz época del franquismo hasta el presente. Una gran metáfora sobre el tiempo, un hermoso tapiz de emociones sobre aquello que heredamos, una estremecedora saga familiar que recorre el último siglo de España.
Japón, años sesenta. Poco antes del amanecer, el cuerpo de un alto empresario de una fábrica textil aparece junto a las vías del tren, cerca de la estación de Kuki, con un disparo en el pecho. Las sospechas pronto recaen sobre los miembros de su propia empresa, inmersa en un conflicto sindical marcado por luchas de poder soterradas. Pero la investigación no avanza: las coartadas se sostienen, las pruebas no encajan y los pasos finales de la víctima parecen carecer de sentido.
Cuando el caso se estanca, el inspector Onitsura toma el relevo. Con la ayuda de su joven asistente Tanna, sigue las pistas que otros han pasado por alto y la investigación los lleva a recorrer Japón, de Tokio a Kioto, y de Osaka a la isla de Kyushu, tras los pasos de un asesino que no ha terminado su trabajo. ¿Serán capaces de anticiparse a su lógica antes de que vuelva a matar?
Galardonada con el Premio de la Asociación de Escritores de Misterio de Japón, esta novela es una joya clásica del honkaku, un puzle narrativo con mapas, gráficos y pruebas ocultas a plena vista, donde cada detalle cuenta y donde el lector atento dispone de todas las pistas para resolver el caso.
Thiago, Pilar y Bruno cruzan el borde inestable que va de la adolescencia a la adultez entre un verano que quema y un invierno que aísla, con Buenos Aires de fondo como un laberinto que empiezan a descifrar. ¿Cómo crecer cuando los adultos parecen enemigos? ¿Cómo enfrentarse a la exigencia de ser algo que no se eligió? ¿Cuántas formas pueden tener el amor y el deseo?
Marcado por la pérdida de su madre, Thiago busca hacer pie en un mundo del que se siente expulsado. Desde una universidad en Estados Unidos, Bruno trata de hallar un lenguaje que lo identifique en medio de una geografía y un idioma ajenos. Pilar, que siempre actuó como centro de gravedad del grupo, es la encargada de sostener lo que queda de esa familia sustituta mientras la suya se desmorona.
«Tareas es la destilación de la asombrosa escritura de Geoff Dyer, que todos hemos aprendido a anhelar; un estilo capaz de deleitarnos, de conmovernos y de educarnos página a página. Lo considero un escritor irresistible».Richard Ford
Hijo único de una camarera y de un obrero de la industria metalúrgica, Geoff Dyer creció en un mundo marcado por el recuerdo de las penurias de la posguerra. Pero en estas memorias, lejos de contar una historia de superación en tiempos de crisis, celebra su infancia y su adolescencia, las oportunidades que aquella época le ofreció y las señales que lo llevaron a ser escritor.
Durante su etapa en primaria, descubre las delicias táctiles del modelismo, la temporada de batallas de castañas o la propagación de verrugas en las piscinas. Luego llegan otras primeras veces -con las chicas, la cerveza o la literatura-, y su pasión por Shakespeare o por el rock progresivo; una adolescencia convulsa entre pubs, citas torpes y algún que otro puñetazo que lo conducirá a las puertas de Oxford, donde por primera vez intuirá que ese pequeño trayecto de 65 kilómetros por la A40 desde Cheltenham va a cambiar drásticamente la trayectoria de su vida.
Galardonada con los dos premios más prestigiosos de la literatura en lengua inglesa, el Man Booker Prize y el National Book Critics Circle Award for Fiction, El legado de la pérdida es una novela de extraordinaria amplitud y sensibilidad. Ambientada a mediados de los años ochenta, entre el norte de la India y las calles de Nueva York, explora los deseos, conflictos y desarraigos que definen nuestro mundo contemporáneo.
En una casa aislada y en ruinas, al pie del Himalaya, vive un viejo juez que anhela retirarse en paz cuando su nieta huérfana, Sai, llega a su puerta. El cocinero del juez, un hombre bondadoso a quien le fascina contar historias, la cuida con afecto, aunque sus pensamientos viajan lejos, hacia su hijo Biju, que encadena trabajos precarios en los restaurantes de Nueva York mientras intenta mantenerse un paso por delante del Servicio de Inmigración y hallar su lugar en el mundo.
En las montañas, una insurgencia nepalí sacude la región y altera el incipiente amor de Sai por su joven tutor, Gyan, atraído por la rebelión y las promesas de cambio. Las vidas de todos -el juez, el cocinero, la nieta y el hijo ausente- se ven arrastradas por la misma corriente de incertidumbre y deseo, mientras la nación entera se debate entre la esperanza y la traición.
En Tierra mezclada, Maryse Condé vuelve a demostrar por qué es una de las narradoras más prodigiosas de nuestro tiempo. En estos relatos —sensuales, feroces, profundamente humanos— seguimos a mujeres y hombres arrojados a los márgenes, errantes entre islas, continentes y recuerdos, intentando comprender quiénes son y de dónde vienen. Una maestra encuentra una felicidad efímera al acoger y curar a Solo, un joven proscrito considerado maldito en el pueblo; un ingeniero atrapado entre la pasión y la justicia arriesga su porvenir por proteger a Ayissé; una joven descubre el verdadero rostro de su padre, seductor y frágil; Létitia, devoradora de vida, aprende a elegir entre la pasión fugaz y la mano que la sostiene; un médico recompone la historia de un hijo muerto y de una estirpe marcada por la locura y la marginación; un viajero recoge a un espectro que huele a tierra podrida; tres mujeres en Manhattan tratan de sobrevivir a la soledad y al deseo de dejar huella; un hombre asciende el monte Shasta para enfrentarse a la voz que lo reclama.