En el pequeño pueblo de Maycomb, Alabama, durante los años treinta, un hombre negro es acusado de violar a una mujer blanca. Atticus Finch, abogado íntegro y viudo a cargo de sus dos hijos, Jem y Scout, decide ponerse al frente de una defensa imposible. Desde la mirada impregnada de humor y de ternura de la pequeña Scout, Harper Lee explora las grietas de una sociedad dominada por el prejuicio racial, la desconfianza hacia lo diferente, la rigidez de los vínculos familiares y vecinales y un sistema judicial sin garantías de imparcialidad.
Ganadora del Premio Pulitzer, Matar a un ruiseñor es una de las novelas de iniciación más icónicas y universales de la literatura contemporánea, la historia de dos hermanos que aprenden a ver el mundo con otros ojos y de un padre que se convirtió en un modelo para generaciones de lectores. Una obra que se te pega al corazón y te sacude la conciencia con la que Harper Lee fue catapultada a la fama instantánea y que mantiene aún hoy su rabiosa actualidad.
Jean Louise Finch vuelve a Maycomb, Alabama, para visitar a su anciano padre, Atticus. Ya no es la pequeña Scout, sino una joven de veintiséis años que vive en Nueva York, ajena a las tensiones provocadas por el movimiento por los derechos civiles de la población afroamericana y la agitación política que están transformando los estados del sur. Pero su regreso al hogar se torna agridulce cuando descubre la inquietante verdad sobre su familia, su pueblo y sus seres más queridos. A medida que los recuerdos de su infancia se agolpan en su memoria, sus valores y creencias empiezan a tambalearse.
Condenado por un crimen de sangre, el oficial romano Lucio Fedro tiene la peligrosa misión de seguir los pasos de un hombre del que todo el mundo habla pero del que poco se sabe: Jesús de Nazaret.
No hay rincón del Imperio donde no se oiga su nombre. Unos dicen que es un revolucionario; otros, un simple profeta; él afirma ser "el hijo de Dios". Lo que está claro es que ese hombre está desafiando el poder de Roma y Lucio deberá desentrañar los misterios que rodean su figura al tiempo que se enfrenta a las sombras de su propio pasado.
Cuando Osric Mordaunt, miembro de la Orden Fyren de asesinos, resulta herido y comienza a perder su poder, se da cuenta de que necesita las habilidades de una sanadora en concreto. Y, como el destino tiene un oscuro sentido del humor, se trata de una integrante de la Orden Haelan, enemiga natural de los Fyren.
Los Haelan, incapaces de conseguir la fi nanciación que les permita encontrar la vacuna para salvar a una oleada de niños afectados por una enfermedad que se creía erradicada, están desesperados... Tanto que, cuando Osric se cuela en su fortaleza para chantajear a Aurienne Fairhrim y lograr que esta le cure, ella se ve obligada a aceptar.
Y conforme Osric y Aurienne buscan tanto el milagro que lo salve a él como la procedencia de la misteriosa epidemia, descubren que, cuanto más abanican las llamas del odio que los une, más sube la temperatura entre ellos.
Desde que se publicó en 1928, Orlando ha sido una de las novelas más populares de Virginia Woolf, tanto por su originalidad como por su espíritu transgresor. Narra la vida de un joven caballero inglés de la corte isabelina, apuesto, rico, seductor e interesado por las artes y las letras —figura que se inspiraba vagamente en la escritora Vita Sackville-West, amiga y amante de la autora—, que atraviesa la historia desde el siglo XVI hasta el XX y que un buen día, de forma totalmente fortuita e impensada, se despierta convertido en mujer.
Las peripecias del (o de la) protagonista a través del tiempo permiten a Virginia Woolf elaborar una peculiarísima reflexión sobre la historia, el género y las emociones, a la vez que ofrece al lector un ejemplo más que sugerente sobre la ausencia de límites en la creación artística.
La campiña inglesa, 1968. Beth tenía diecisiete años cuando conoció a Gabriel. Él cambió su forma de sentir, la manera en que se veía a sí misma. Juntos creyeron que su encuentro era el inicio de una gran pasión, pero Gabriel tuvo que marcharse a estudiar a Oxford y ella quedó rota. Solo el tiempo y el amor sin sobresaltos de Frank la ayudaron a recomponerse y a construir una vida familiar plena.
Años después, Gabriel regresa al pequeño pueblo de Hemston y despierta en Beth aquello que creía dormido: el deseo, la culpa y la necesidad de sentirse viva. Todos saben que su presencia allí traerá problemas. Pero nadie puede imaginar que acabará en tragedia cuando los secretos del pasado transformen el presente de manera irreversible.