Nací niño en un cuerpo que mucha otra gente veía como el de una niña».
Cuando un chico de pelo azul (Ryan) conoce a un chico de pelo rosa (Avery) en una fiesta, ambos sienten una conexión inexplicable pero intensa. En esta novela los seguimos a lo largo de diez citas mientras superan su timidez inicial y se enamoran: entre tormentas de nieve y castigos, presentaciones a los padres (los de Avery) y no-presentaciones (los de Ryan), desamor y todo el tiempo que transcurre entre esas diez emocionantes citas.
Florence Grimes siempre toma las peores decisiones. Soltera, sin dinero y frustrada tras el humillante final de su carrera musical, lo único que la motiva para levantarse de la cama todas las mañanas es Dylan, su hijo de diez años. Hasta que Alfie Risby desaparece misteriosamente durante una excursión con el colegio y Dylan se convierte en sospechoso. Por primera vez en su vida Florence tiene que hacerse cargo de una tarea y cumplirla hasta el final: debe encontrar a Alfie y limpiar el nombre de su hijo si no quiere perderlo para siempre. El único problema de Florence es que todas las madres del colegio la odian. Y por si fuera poco, tiene razones para pensar que tal vez Dylan no es tan inocente como a ella le gustaría creer.
Las historias de Samanta Schweblin obsesionan e hipnotizan, cuestionan la realidad como cada sombra y cada golpe acechándonos en las noches de insomnio. En los cuentos de Pájaros en la boca el lector deberá mirar de frente esos mundos en los que el crujido de las alas de un pájaro, una mujer abandonada en la ruta o el infierno fantasmal de un asesinato son la confirmación de que la vida puede ser tan pesadillesca como hermosa. En la huella de Raymond Carver, David Lynch y Flannery O'Connor, la escritura de Schweblin difumina con maestría la línea entre lo extraño y lo cotidiano, arrastrando al lector a un estimulante tour de force que le acelerará el pulso.