LA BIOGRAFÍA DEL GENIO MÁS CONOCIDO DEL SIGLO XX.
Una ecuación que cambió el mundo y un pelo alborotado es lo único que nos viene a la cabeza a la mayoría al pensar en Albert Einstein, una de las mentes más privilegiadas de la historia. Pese a ser un nombre conocido en vida y un icono en nuestro tiempo, quién era Einstein en realidad seguía siendo un misterio incluso para algunos de sus amigos más íntimos.
Esta es la historia de un científico que cometió muchos errores y que, incluso cuando quería que se demostrara que estaba equivocado, al final a menudo tenía razón. Es la historia de un humanista al que le costaba conectar con la gente. Y es la historia de un revolucionario reticente que pagó un precio muy alto por vivir con un solo sueño. En Einstein, Jim Ottaviani y Jerel Dye nos llevan a los bastidores de la fama para elaborar un retrato complejo e íntimo del científico cuyo nombre se ha convertido en sinónimo de genio.
Desde hace varias décadas la presencia de la poesía inglesa en la vida cultural española ha superado el desconocimiento que secularmente, con notables excepciones, flotaba en nuestro ámbito literario y nuestros escritores, entre los que, pasada ya la fecunda influencia renacentista italiana, venía imponiendo sus leyes la canónica tradición literaria francesa. Pero de un tiempo a esta parte, desde hace algo ya más de medio siglo, tanto en los medios editoriales como en los hábitos lectores, no sólo la narrativa, el teatro y el ensayo anglosajones, sino también la poesía, han venido gozando de una gran proyección sobre la vida intelectual española. Hasta tal punto que nombres como, no solo los más divulgados de Poe y Whitman, sino más minoritarios y elitistas como los de Blake, Keats o Emily Dickinson, e incluso los de Pound, T. S.Eliot, o Auden, han dejado una viva impronta en nuestra más reciente poesía, floreciendo también una notable serie de traducciones de poetas ingleses y angloamericanos.
Balzac aborda cuatro temas de novela en uno solo: el amor desinteresado y heroico de una cortesana por un apuesto joven; la asociación de ese apuesto joven con un personaje de dudosa moral que le ayuda a navegar las turbias aguas de la vida parisina; el lúbrico deseo de un anciano por una mujer hermosa; y los terribles enfrentamientos de un exconvicto con la policía. El autor convoca a los personajes de sus novelas anteriores, retoma temas que lo obsesionan, pero los trata con un estilo nuevo, el de la novela popular y el folletín. Honoré de Balzac (1799-1850) es uno de los autores más singulares e importantes del siglo XIX. Amante del lujo y de los placeres de la existencia, llevó una vida tan exagerada e impetuosa como su propia e ingente obra.
Obra monumental donde las haya, El conde de Montecristo es la cumbre narrativa de Alexandre Dumas, así como el ejemplo mejor logrado del folletín literario gracias a una compleja trama llena de giros argumentales siempre sorprendentes.
Carismático y camaleónico, Edmond Dantès simboliza como nadie los cambios que vivió Francia durante la primera mitad del siglo XIX. Su descenso a los infiernos y su posterior resurgimiento nos deparan la historia definitiva sobre la sed de venganza y justicia. Pero este clásico atemporal va mucho más allá. En sus páginas vemos un poderoso canto a la lealtad y a la perseverancia, el retrato de un proceso irrepetible de aprendizaje y de superación personal, a la par que una de las novelas más influyentes en la cultura popular contemporánea.
Hay pocos hombres en el reino de Amarra. Tras un fallido intento de rebelión contra el matriarcado, la mayoría de los nobles del país murieron. Ahora, las mujeres de Amarra deben conseguir a sus maridos (si es que quieren uno) secuestrándolos en otros reinos.
Olerra, una princesa guerrera que aspira al trono, desea probar su valía secuestrando a un marido. Y no a cualquier marido. Para superar a su traicionera prima, debe conseguir al mejor. Por suerte para ella, un joven príncipe, el segundo hijo de su mayor enemigo, es famoso por su atractivo y por su carácter tranquilo y dócil. Es la elección perfecta para que pueda reclamar la corona.
Sanos, el heredero del reino de Brutus, desprecia la mera idea de una sociedad dirigida por mujeres. Entrenado desde su nacimiento para luchar, liderar y seguir los pasos de su padre, su camino ha estado decidido desde la cuna. Hasta que ocupa el lugar de su hermano menor durante una broma estando de borrachera, y de pronto descubre que ha sido secuestrado y llevado al palacio de Amarra. Allí le cuentan que va a convertirse en el marido de la potencial reina Olerra. Sanos necesita escapar antes de que alguien descubra su auténtica identidad, pero cuanto más conoce a su captora, menos seguro está de lo que realmente quiere.
Theo Silva, vaquero indomable. Mujeriego empedernido. Un problema seguro envuelto en un cuerpo que corta la respiración.
Y me está mirando como si quisiera devorarme.
Pero por fin estoy a punto de escapar de un matrimonio tóxico y me he prometido que me mantendré alejada de los hombres, así que lo único que veo cuando lo miro es una tentación servida junto a una generosa ración de desamor.
Es difícil confiar en este hombre..., pero aún lo es más resistirse a él.
Más que difícil, es imposible, porque Theo no es de los que se rinden... Y por mucho que intente pasar de él, derrite mi gélida coraza y pulveriza todas mis defensas.
Mientras tomamos una copa en un bar del pueblo, le confieso mis secretos más oscuros y profundos. Y luego paso con él la noche más ardiente de toda mi vida.
Y luego le pido que olvide lo que ha ocurrido.
Se suponía que iba a ser una historia de una sola noche.
Un secreto.
Pero, por culpa de una consecuencia inesperada, va a ser un secreto imposible de guardar.