Entre 1932 y 1935, en plena Depresión, Tennesse Williams trabajó en las oficinas de la International Shoe Company, en su sede de Saint Louis, donde su padre, que le había obligado a dejar la universidad, era jefe de ventas. Fue un período triste y opresivo en el que, a escondidas, escribía cuentos y poemas, como se refleja en «Escalera a la azotea» (cuyo primer título fue «Episodios de la vida de un oficinista»), incluido en esta recopilación que ilustra los primeros pasos de sus ambiciones literarias y del universo característico que construyó. Las derivas de la vejez –hacia la demencia o la paz interior– y de la adolescencia –en sus primeros amores y experiencias sexuales– están muy presentes en estas primeras piezas, así como la violencia grotesca típica del llamado «gótico sureño». Sin embargo, entre la locura extremosa, las fantasías criminales y el suicidio, asoma una visión compasiva de la intimidad y de los sueños enterrados de una serie de personajes vencidos por un ambiente hostil o por sus propias emociones, que no consiguen identificar. Los perros oruga y otros cuentos de juventud es un buen adelanto de todo lo que sería Tennesse Williams tan solo unos pocos años después y de todo lo que le haría universalmente conocido.
En las novelas de Dostoyevski, los niños y los adolescentes suelen tener un papel torturado. La propia infancia del escritor, plagada de experiencias difíciles, le servía de modelo para considerarla una etapa de la vida marcada por la infelicidad. El protagonista de El pequeño héroe es sin embargo una excepción. Es verano, en una fiesta llena de diversiones y pasatiempos: cabalgatas por el campo, excursiones por el bosque o por el río, paseos, comidas al aire libre, cenas en la terraza llena de flores aromáticas, música, danza, teatro, todo tipo de juegos y ocurrencias, risas. Nos rodea un paisaje alegre y soleado, la dulce campiña rusa donde seguiremos el paso de niño a adolescente del 'pequeño héroe', a través del nacimiento de los primeros sentimientos amorosos hacia una bella dama, pero también el dolor y la desazón. Una novela deliciosa.
The dark, fearsome Ringwraiths are searching for a Hobbit. Frodo Baggins knows that they are seeking him and the Ring he bears—the Ring of Power that will enable evil Sauron to destroy all that is good in Middle-earth. Now it is up to Frodo and his faithful servant, Sam, with a small band of companions, to carry the Ring to the one place it can be destroyed: Mount Doom, in the very center of Sauron’s realm.