Un cajón exclusivo en el armario. La copia de una llave. Un te amo dicho a tiempo. Un mensaje agradeciendo una cena. Gestos de amor y muestras de interés que construyen los cimientos de cualquier pareja. Aunque muchas veces todo esto queda relegado por un muro que no puede atravesarse. El egoísmo, el hastío, la pereza e incluso el maltrato se entrometen en la relación y el desenlace final se vuelve inevitable, si es que antes no clausuraron la posibilidad de un verdadero comienzo.
Claire Keegan observa y escribe con la sensibilidad justa para convertir la típica historia de amor en un relato tan conmovedor como atrapante, y avanza sobre zonas incómodas de la intimidad de una pareja como la falta de generosidad o incluso el desamor. Bien tarde en el día confirma la agudeza de su estilo y se vuelve un reflejo de la imposibilidad del amor en los tiempos que corren, aunque también una vía de escape.
«Mata al niño, Jon Nieve. El invierno se nos echa encima. Mata al niño y que nazca el hombre.»
La victoria de los leones Lannister ha dejado tras de sí un interminable reguero de sangre: lord Tywin yace enterrado, asesinado por mano de su propio hijo; la reina Cersei está encadenada y el pequeño rey Tommen ocupa un trono que podría matarlo. El destino de Poniente pende de un hilo.
En el Muro, Jon Nieve se ve obligado a consolidar por la espada su rango como lord comandante de la Guardia de la Noche. Mientras, al otro lado del mar Angosto, Daenerys Targaryen, la Madre de Dragones, defiende su dominio contra hordas de enemigos tanto viejos como nuevos.
Tras huir a las Ciudades Libres, el parricida Tyrion Lannister podría ser la clave para que la sangre del dragón, que nunca llegó a extinguirse por completo, resurja. No obstante, todo esfuerzo tal vez resulte ser en vano. Porque ahora, verdaderamente... se acerca el invierno.
Después de la caída del Muro y la disolución de la República Democrática Alemana, Erich Honecker encuentra refugio en Santiago de Chile, donde regatea con la muerte y el juicio de la historia. Patricio Dupré, chileno y ex refugiado en Alemania Oriental, se ve envuelto en una trama estremecedora al conseguir un trabajo como traductor del líder del régimen que socavó sus sueños juveniles cuando estudiaba Filosofía en la Karl-Marx-Universität de Leipzig. En eso está cuando se reencuentra con Valentina Bode, su antiguo amor de juventud, joven de la cual fue separado por el Muro. Han pasado los años, ella no es ya la misma y esconde oscuros secretos vinculados al Partido Socialista Unificado germano, los cuales motivan su viaje al fin del mundo.
Roberto Ampuero narra a tres voces: la de Honecker, Dupré y Bode. Contrapone sus visiones y desentraña la madeja de un amor víctima de las intrigas internacionales. Nunca volveré a Berlín se revela como una novela de espías y de un amor imposible y, sobre todo, como testimonio profundamente humano sobre una época que sigue generando debate. La Guerra Fría ha terminado y el autor nos adentra en los últimos meses de vida del secretario general del PSUA en su aislado refugio chileno, donde convergen sueños, frustraciones y secretos.