Richard Bone es un bala perdida bien parecido que malvive como gigoló en Santa Barbara. Sin residencia fija, suele dormir en el sofá de su amigo Alex Cutter, un veterano de Vietnam tullido, trastornado y explosivo a quien Mo, su esposa, se resiste a abandonar. Sin otro horizonte que el de beberse el próximo cheque de la pensión de invalidez, el naufragio de Bone, Cutter y Mo parece irreversible, hasta que una madrugada, volviendo a casa de la pareja, Bone sorprende deshaciéndose de un cadáver a un individuo que se parece vagamente al magnate J. J. Wolfe. La mera posibilidad de que Wolfe haya cometido el crimen espolea la mente paranoica de Cutter, que no tarda en idear un plan para extorsionar al multimillonario. Pese a su incredulidad, Bone va cediendo a la presión de su amigo tullido y se deja arrastrar en una carrera enloquecida hacia el oro de Wolfe, convencido sin embargo de que el asunto no es más que una quimera fabricada por la imaginación del atormentado Cutter. Pero, ¿y si fuera verdad? Publicada por primera vez en 1976 e inédita hasta ahora en castellano, "Cutter y Bone" es considerada, junto con "Dog Soldiers" de Robert Stone, una de las mejores novelas sobre los fantasmas de la sociedad norteamericana post Vietnam.
A diferencia de su hermano Boyd, Virgil Caudill nunca se ha metido en problemas. Trabaja como basurero y solo aspira a comprar la vieja cabaña de su padre y a casarse con su novia del instituto. Sin embargo, su vida da un vuelco cuando Boyd es asesinado. El código no escrito entre la gente de los cerros de Kentucky establece que los Caudill deben vengarse, y todo el mundo ―incluso el sheriff― espera que Virgil actúe. Agobiado por la situación y las consecuencias de una elección imposible, Virgil decide huir a Montana, donde conocerá a un inquietante grupo de gente armada que no acata las leyes ni paga impuestos. Publicada originalmente en 1997, la primera novela de Chris Offutt explora la necesidad que tenemos de pertenecer a un lugar y una comunidad.
Conocido sobre todo por su labor fabuladora, que dio obras de la importancia de "La montaña mágica", "Los Buddenbrook" o "La muerte en Venecia" entre otras, la celebridad de Thomas Mann (1875-1955), así como su indiscutible talla intelectual, llevaron a menudo a que fuera solicitado como ensayista y conferenciante. Schopenhauer, Nietzsche, Freud reúne cinco textos fruto de esta actividad, en los que, en palabras de Andrés Sánchez Pascual -traductor y presentador del volumen- Mann traza un balance muy personal de su trato con la obra de estas tres grandes figuras que influyeron de modo decisivo en su creación novelística. Reducidos normalmente en su extensión en cada una de las ocasiones en que fueron expuestos, los ensayos se ofrecen aquí en su versión íntegra.