El vacío identitario de los llamados suburbios de Nueva York, la discriminación, la vigilancia vecinal, la impostura del movimiento woke, la normalización de los suicidios diarios, la degeneración de gran parte de la academia norteamericana, la enfermedad mental y sus laberínticas soluciones, la atroz soledad y la ternura de los inesperados encuentros que suceden como consecuencia. Esto son algunos de los temas y sentimientos paradójicos en ocasiones que recorren los cuentos de Luna Park. Y, pese a todo, el de Marina Perezagua no es un libro oscuro, sino que el humor, la ironía y la contradicción están presentes en estos cuentos como elementos vitales y lúdicos. Un libro implacable, sin medias tintas para, entre otras cosas, describir una ciudad y un tiempo imposibles de describir.
El día que se perdió la cordura
«A veces el destino nos pone a prueba para que sepamos que existe».
Boston, 24 de diciembre de 2013. El doctor Jenkins, director del centro psiquiátrico de la ciudad, y Stella Hyden, agente de perfiles del FBI, se adentrarán en una investigación que pondrá en juego sus vidas y su concepción de la cordura y que los llevará hasta unos sucesos fortuitos ocurridos en el misterioso pueblo de Salt Lake diecisiete años atrás.
El día que se perdió el amor
«A veces el amor te pone en el camino equivocado para que sepas cuánto duele».
Nueva York, 14 de diciembre de 2014. El inspector Bowring, jefe de la Unidad de Criminología, intentará descubrir por qué una joven llena de magulladuras se ha presentado desnuda en las instalaciones del FBI con varios papeles amarillentos. Pero, sobre todo, tratará de averiguar por qué el nombre de una mujer que aparece decapitada horas más tarde coincide con el que estaba escrito en una de las notas. A medida que avance, se dará cuenta de que el caso abre antiguas heridas difíciles de cicatrizar.
¿Y si fueras capaz de dejarte llevar por quien eres en realidad?
Porque las canciones que fuimos se convierten en pasado.
Porque los recuerdos que seremos son el futuro.
Fuimos canciones. Macarena vive en Madrid, es asistente de una influencer de moda, disfruta la vida a sorbos e intenta ser feliz. Tiene dos amigas: Adriana y Jimena. Macarena guarda un secreto que deletrea a escondidas. Ese secreto tiene tres letras: L-E-O. Macarena no sabe que Leo está en Madrid. Macarena teme, Macarena sueña, Macarena ama, Macarena vuela... A veces lo que fuimos da sentido a lo que de verdad somos.
Seremos recuerdos. Macarena ha conseguido poner su vida y su trabajo en orden, pero sus amigas no tienen tanta suerte... Esta segunda parte habla de lo que sucede cuando nos damos cuenta de que lo que fuimos no afecta a lo que seremos. Una historia llena de risas, llantos, letras y melodías...