Una nueva serie Reinos Olvidados.
Soy Drizzt Do'Urden, antaño perteneciente a Mithril Hall amado por una esposa y amigo de un rey y otros compañeros no menos maravillosos. Todo eso forma parte de la corriente de mi memoria, que fl uye ahora hacia orillas más lejanas, ya que ha llegado el momento de retomar el rumbo... y de recuperar mi corazón.
Soy Dahlia Sin'Felle y llevo siete diamantes en la oreja izquierda, uno por cada uno de los amantes a los que he asesinado, además de dos pequeños pendientes en la derecha por los amantes que aún debo matar. Sirvo a Thay... de momento.
Soy Gauntlgrym, la legendaria patria de los enanos Delzoun la leyenda más sagrada de su historia, la fuente de la forja eternamente encendida, el lugar que Bruenor Battlehammer ha buscado durante más de medio siglo... y sigo esperándolo.
Se trata de una meditación que combina la crónica política, la crítica literaria y el relato biográfico para trenzar un número asombroso de historias oculares.
«Matar el ojo» abre el libro con el estallido chileno y lee ahí los mensajes explícitos e implícitos de la «visible» estrategia policial de cegar a la ciudadanía en diversas democracias contemporáneas. «Ojos prestados» regresa al episodio de ceguera experimentado por la autora para analizar cómo se ha escrito la pérdida visual en la obra de Milton, Wordsworth, Joyce, Sartre y Borges, entre otros, y cómo esas cegueras masculinas ensombrecieron las femeninas. El libro cierra con «Las casi ciegas», que narra, a partir de fascinantes hallazgos en entrevistas y cartas, las «borrosas biografías» de tres escritoras fundamentales del siglo XX -Gabriela Mistral, Marta Brunet y la mexicana Josefina Vicens- que sufrieron de la vista sin que ello llegara a manifestarse en su obra.
Con apenas veinte años, Emma Blair se casa con Jesse, su gran amor de juventud, y juntos construyen la vida aventurera que siempre han deseado. Emma como escritora de viajes freelance y Jesse como ayudante de producción de documentales sobre naturaleza. Los dos son muy felices, exprimen la vida al máximo y aprovechan cada oportunidad que se les presenta para viajar por el mundo.
Sin embargo, en su primer aniversario de bodas, el helicóptero en el que viajaba Jesse desaparece en el Pacífico, sumiendo a Emma en la más absoluta desesperación. En un intento por recomponer su vida, Emma regresa a su hogar donde, años después, se reencontrará con Sam, un viejo amigo, y volverá a enamorarse.