Días felices en el infierno, la obra maestra del poeta, periodista, traductor y enfant terrible de las letras húngaras del siglo xx György Faludy (Budapest, 1910- 2006), es el relato trepidante de quince años de la biografía del autor, que comprenden desde su huida de Hungría (perseguido judicialmente por el gobierno filonazi), a finales de 1938, hasta su salida del campo de trabajos forzados de Recsk, donde había sido internado en 1949, entre los miles de detenidos a raíz del proceso a Lazsló Rajk, bautismo de sangre del estalinismo húngaro. Editado en inglés en 1962, el libro no fue publicado en húngaro hasta 1989, tras la caída del régimen comunista.
Yeongju ha pasado toda su vida haciendo lo que se esperaba de ella: estudiar, casarse y tener un trabajo respetable. Hasta que un día, cansada, abandona su trabajo de oficina para perseguir su sueño: abrir una librería en un barrio tranquilo y encantador de Seúl. Allí, rodeados de libros, Yeongju y sus clientes se cobijan del mundo. Del barista solitario a la vendedora de café infelizmente casada, todos han vivido decepciones en el pasado. La librería Hyunam-Dong se convertirá en el lugar donde todos ellos aprenden a disfrutar de la vida.
Una tierna historia sobre la importancia de encontrar paz y aceptación en la vida, y sobre el poder curativo de los libros.
Valeria hizo grandes sacrificios como protagonista activa de los cambios políticos de su país, Nicaragua. Tras su muerte en Madrid, en plena soledad, le corresponde a su hija Penélope viajar a España y ocuparse de sus bienes materiales. Rodeada de las pertenencias de una madre que siempre sintió ausente, Penélope resolverá incógnitas inesperadas y conocerá la apasionante vida de una mujer marcada por triunfos y derrotas, la clandestinidad y las vicisitudes del amor.
Un silencio lleno de murmullos es una emocionante novela sobre la zozobra de los secretos familiares y sobre los costes personales del compromiso político para una madre y su hija.
Exiliada en Madrid desde 2022, Belli ha escrito esta novela desde su propia experiencia como madre y como militante que ha vivido el auge y la caída del sueño revolucionario. «Los hijos de quienes nos involucramos en la revolución sufrían una suerte de abandono. El de los padres se aceptaba. Otra cosa pasaba con las madres. Esa ausencia materna cargaba a ambas partes con un nivel de reproche y culpabilidad muy doloroso. He pensado
en mis hijas escribiendo esta novela», Gioconda Belli.
En la Casa de la Ciénaga, el puesto londinense para espías del M15 caídos en desgracia, los recuerdos de tiempos pasados afloran, se agitan, todos ellos malos. En Regent's Park, también el mandato de Diana Taverner tropieza con dificultades. Si quiere que el Servicio se adapte a su propósito, puede que tenga que hacer tratos con un viejo y conocido demonio... Y ahora que el invierno se apodera de él, Jackson Lamb preferiría quedarse tranquilo y meditando en paz, pero las oscuras sombras de su pasado le alcanzan. Así que cuando un conocido traidor, el hombre responsable de matar a uno de sus caballos lentos, se da a la fuga, Lamb envía a las tropas a igualar el marcador, pero no todos regresarán.
Las siete fueron sus víctimas, pero solo una es su asesina.
Es Nochevieja, los relojes han comenzado la cuenta atrás y siete mujeres se reúnen en una habitación de hotel en cuyo centro descansa la cabeza del que ha sido su peor pesadilla: Jamie Spellman. Todas ellas lo conocían, y todas se reafirman en su inocencia, pero cada una tenía una razón de peso para asesinarlo: su esposa engañada, la adolescente que espera un hijo suyo, las dos examantes, su mejor amiga, la mujer a la que violó en la universidad y la tía que lo crio. Las siete llevaban semanas reuniéndose para hablar de sus experiencias y hasta, en algún momento de euforia, imaginar su muerte. Apenas tienen tiempo para esconder el cadáver y mientras la detective Nova Stokoe, exnovia de una de las siete sospechosas, comienza sus pesquisas, también ellas desean averiguar cuál se ha atrevido a hacer por fin aquello con lo que las demás solo fantaseaban.
Flavia de Luce has taken on the mentorship of her odious moon-faced cousin Undine, who has come to live at Buckshaw following the death of her mother. Undine’s main talent, aside from cultivating disgusting habits, seems to be raising Flavia’s hackles, although in her best moments she shows potential for trespassing, trickery, and other assorted mayhem.
When Major Greyleigh, a local recluse and former hangman, is found dead after a breakfast of poisonous mushrooms, suspicion falls on the de Luce family’s longtime cook, Mrs. Mullet. After all, wasn’t it she who’d picked the mushrooms, cooked the omelet, and served it to Greyleigh moments before his death? “I have to admit,” says Flavia, an expert in the chemical nature of poisons, “that I’d been praying to God for a jolly good old-fashioned mushroom poisoning. Not that I wanted anyone to die, but why give a girl a gift such as mine without giving her the opportunity to use it?”