A ella se le encarga trabajar como «puente»: vivir con, ayudar y supervisar al expatriado conocido como «1847» o comandante Graham Gore. En lo que respecta a la historia, el comandante Gore murió en la condenada expedición de Sir John Franklin al Ártico en 1845, por lo que está un poco desorientado al vivir con una mujer soltera que muestra regularmente sus pantorrillas, rodeado de conceptos extravagantes como «lavadora», «Spotify» o «el colapso del Imperio Británico». Pero con un apetito por descubrir, un hábito de fumar siete cigarrillos al día y el apoyo de un encantador y caótico elenco de compañeros expatriados, pronto se adapta.
Pero lo que el puente pensó que sería, en el mejor de los casos, una complicada e incómoda dinámica de compañeros de piso, evoluciona hacia algo mucho más profundo.
Interesado desde antiguo por la milenaria cultura persa, José Tudela Aranda pudo cumplir en julio de 2012 su sueño de viajar a Irán, un país lleno de contradicciones que sigue proyectando su orgullosa singularidad en el conjunto del mundo islámico. Surgido de las notas tomadas entonces, este libro nace del impulso de explicar el contraste entre la huella de un pasado esplendoroso, visible en sus tradiciones y monumentos, pero también en múltiples aspectos de la vida cotidiana, y los rigores de la teocracia que gobierna la república surgida de la Revolución de los ayatolás. Al margen de las simplificaciones y los tópicos, debidos en muchos casos a la ignorancia, el recorrido muestra una realidad colorida que sorprende en los azulejos y las vidrieras de mezquitas y palacios y tiene su reflejo en las reprimidas aspiraciones de la sociedad, sometida a una dictadura que fue también en parte producto de los errores de Occidente.
Un deber familiar ha sido postergado durante décadas por el escritor protagonista de esta novela: contar la excepcional historia de sus abuelos y de su madre, cuyos orígenes se remontan a inicios del siglo XX en la Amazonía peruana. Ahora, con su madre próxima a cumplir noventa años, siente que ha llegado el momento de saldar esa deuda. Así es como Mamita cobra vida, una novela que entrelaza dos relaciones íntimas: la memoria del amor filial y el proceso mismo de escritura.
A través de recorridos citadinos, evocaciones de la selva y reflexiones metaliterarias, el hijo escritor indaga en la naturaleza de sus vínculos familiares, las tensiones sociales y raciales que los atraviesan y la huella imborrable de la muerte. Al mismo tiempo, se enfrentan a los desafíos del oficio novelesco para capturar aquello que el tiempo suele volver irrecuperable.
Con una escritura ágil y magnética y una mirada cómica y a la vez comprensiva, el escritor chileno Gonzalo Maier ha sabido retratar en su obra las frustraciones, contradicciones y desencuentros humanos, especialmente los que se producen por las energías misteriosas e incontestables del mercado y sus promesas. Así lo muestran las dos novelas breves e irrepetibles que reúne este volumen, una especie de díptico acerca de lo que es y lo que deja de ser.
En Piña, un artista que se desvive postulando a becas y fondos públicos se encuentra con el fantasma de una curadora y crítica de arte recién fallecida, que le enrostra su mediocridad y, de paso, evidencia el lugar que lo fantasmal ocupa en el trabajo contemporáneo. Y en Mal de altura un profesor de filosofía se aleja de sus ideales, de su pareja y de sus pretensiones académicas al tiempo que dicta un curso de ética para un empresario condenado por corrupción. Mientras el profesor se va fascinando por las mecánicas del dinero, el empresario se interesa cada vez más por Marco Aurelio, la vida improductiva y una incierta forma de rebelión.
A sus treinta y tres años, la vida de Eva se detiene. Lo único que puede salvarla es un trasplante de corazón, pero dispone de muy pocos días para conseguirlo. Poco tiempo para su cuerpo, que se debilita, mucho tiempo para su mente, que se fortalece.
Aislada y en completa soledad, Eva solo se tiene a sí misma, una libreta y un lápiz. Entonces comienza a escribir cartas a quienes culpa de su malestar: sus ex.
Y mientras escribe, se da cuenta de que en la quietud mental encuentra las respuestas a las preguntas que la han acechado toda su vida; que cada palabra tiene consecuencias, y cada silencio también; que la cura para el mal de amores está en la soledad, y que no es lo mismo vivir que sentirse viva.
A punto de incorporarse a su antiguo tercio en Flandes, Diego Alatriste se ve envuelto por mediación de su amigo don Francisco de Quevedo en otra peligrosa aventura. Una mujer ha aparecido estrangulada en una silla de manos frente a la iglesia de San Ginés, con una bolsa de dinero y una nota manuscrita: «Para misas por su alma». El enigma se complica con los sucesos misteriosos que ocurren tras las paredes de un convento, cuando Alatriste es contratado para rescatar de allí a una joven novicia.
En el azaroso y fascinante Madrid de Felipe IV, entre lances, tabernas, garitos, intrigas y estocadas, la aventura pondrá en juego la vida de los amigos del capitán, haciendo surgir del pasado los fantasmas de viejos enemigos: el pérfido secretario real Luis de Alquézar, el inquisidor fray Emilio Bocanegra y el siniestro espadachín italiano Gualterio Malatesta.