La historia de uno de los mayores juicios de Latinoamérica alrededor del tabaco. Una de las mejores novelas uruguayas recientes.
Lo inesperado: las políticas antitabaco de un pequeño país al sur de América Latina encendieron las alarmas de las grandes empresas tabacaleras. En 2010, la poderosa Philip Morris puso en juego su arsenal de abogados en defensa de los intereses comerciales y demandó a Uruguay en una corte internacional. El juicio adquirió fama mundial. Se lo conoció como «la lucha de David contra Goliat».
Este libro cuenta esa historia, pero va más lejos. Sus páginas son un recorrido por algunos hitos culturales del cigarrillo. Hablan del placer y la dependencia de un objeto que es parte de la memoria colectiva. También cuentan las historias de hombres y mujeres que alzaron sus voces en defensa de la salud, en tensión permanente con una industria que vende ilusiones.
Con talento en la escritura y rigor en la investigación, Emiliano Zecca ofrece una mirada desde el periodismo narrativo, presentando hechos y protagonistas de modo tal que el lector pueda completar el puzzle desde su itinerario personal.
¿Quién mata al verdugo? Esa es la pregunta vertiginosa.
Abismo es un dios cruel, de cuyo capricho dependen la vida o la muerte, y Misericordia Dagger, verdugo metódico e inflexible, trabaja incondicionalmente bajo sus órdenes. Pero su obediencia se ve puesta a prueba cuando se enamora de la nieta de su próxima víctima.
Esta novela es una extraordinaria parodia de los fieros tiempos actuales, marcados por el delirio de gobernantes autoritarios, irracionales y criminales. Tragicomedia universal, teatraliza cíclicas épocas de terror que anuncian el caos definitivo, o tal vez presagian un mundo nuevo.
El protagonista, cortacabezas con visos deliciosamente humanos, cuenta sus propias vicisitudes, utilizando un ágil tono de novela gráfica e inaugurando un género literario radical, el brutal noir, entre lo histórico y lo mitológico, lo real y lo alucinado.
Personaje inolvidable, Misericordia Dagger se debate con un aprendiz adolescente, el impredecible e hiperviolento Príncipe Sangre, a quien quiere legarle su conocimiento del oficio y su amada daga, «afilada como el hambre e insospechada como una mujer». Además, lleva tatuada con fuego en la espalda la imagen mítica del enigmático Acéfalo.
«No convoques a Acéfalo, solo vendrá cuando él quiera. Aparecerá y creeremos».
Durante cerca de una década, Sheila Heti registró en sus diarios más de quinientas mil palabras sobre su día a día, sus pensamientos, sus odios y sus amores, sus juicios consolidados y sus ideas efímeras. Y entonces decidió volcar todas esas oraciones en hojas de Excel, reordenarlas alfabéticamente y eliminar todas aquellas que fueran superfluas. El resultado es Diario alfabético, un inteligentísimo experimento literario en el que la autora aparece y desaparece entre sus obsesiones y sus vacíos: el número de veces que menciona a una amiga, la ausencia de determinados términos y la continua repetición de otros, aquello a lo que queda reducida una historia de amor si eliminamos el simple relato cronológico.
Cuando Ari y Josh se conocen, no empiezan con buen pie. Ari es una humorista poco amante de las formalidades que se traslada a Nueva York en busca del éxito. Josh es un chef meticuloso y serio que acaba de regresar de una temporada en Europa. Un enemies to friends to lovers sobre una alérgica a los compromisos y un romántico empedernido que pasan años enfrentados hasta que los unen la amistad y una química inesperada. ¡Fresca, ingeniosa y muy romántica! La versión moderna y deliciosamente poco convencional de Cuando Harry encontró a Sally que no sabía que necesitaba.
Durante los casi cuarenta años en que Italo Calvino colaboró con la prestigiosa editorial Einaudi, leyó centenares, tal vez miles de manuscritos de autores tanto desconocidos como consagrados, y aceptó algunos, dando a conocer o consolidando así sus carreras, mientras rechazaba otros (a veces con gran dureza), a sabiendas de que como editor literario debía seguir siempre la corriente de afinidad o simpatía que esos textos despertaban en él aun a riesgo de equivocarse o pecar de arbitrario.
Entre los planes de Cecily Kennedy no estaba una vida campestre, pero cuando su matrimonio infeliz da un giro violento, una amiga le ofrece trabajo y refugio en el rancho Wells.
El día a día allí es duro de por sí, incluso sin que su nuevo jefe, Austin Wells, le envíe señales contradictorias. No obstante, Cecily tiene claro que no tiene adónde ir, y liarse con un ranchero callado no le va a traer más que problemas.
Él, por su parte, ha aprendido por las malas que nadie se queda, pero no tarda en darse cuenta de que, entre paseos y charlas nocturnas, Cecily se le ha quedado marcada a fuego en el corazón. Y, aunque Austin quiere desesperadamente que se quede, jamás permitirá que nada ni nadie le haga daño.