El camino de los ingleses, que recibió el premio Nadal, es una de las novelas más admiradas y leídas de Antonio Soler. Ambientada en Málaga en 1978 y llevada al cine por Antonio Banderas, narra el fin de la adolescencia, ese momento en que la inocencia, los sueños y los ideales quedan atrás para aprender a sobrevivir en el mundo áspero, oscuro y vertiginoso de los adultos. El único refugio, entonces, son los amigos, cuya historia el narrador recupera durante el último verano que compartieron.
La construcción de los Estados del hemisferio sur se sostiene sobre una pregunta urgente: ¿sobre qué violencias edificaron su prosperidad? El exterminio, la esclavitud y el silenciamiento de los pueblos originarios atraviesan las tramas nacionales que recorren J. M. Coetzee y F. M. Siccardi, trazando una inédita línea de reflexión Sur-Sur. Entre el ensayo y la literatura, los autores entrecruzan memorias personales y narraciones históricas que impugnan los relatos heroicos de fundación nacional y restituyen la palabra de las voces borradas.Coetzee examina la violencia ejercida contra los pueblos khoi y san en Sudáfrica, el genocidio perpetrado por el Imperio alemán en Namibia a comienzos del siglo XX y la persecución sistemática de los pueblos aborígenes australianos. Siccardi recorre la historia de la violencia colonial en la Pampa y la Patagonia argentinas, desde mediados del siglo XVIII hasta la llamada Conquista del Desierto, y muestra cómo el Estado y sus imaginarios se forjaron sobre la exclusión indígena.
Un mal salvaje desnuda el pasado colonial del sur global y las violencias que siguen organizando el presente
Cuando era pequeña, Dani no podía evitar seguir a todas partes al adorable hijo de la mejor amiga de su madre. Divertido, un tanto rarito y con un corazón de oro, Alec siempre estaba dispuesto a pasar el rato con ella. Eran uña y carne hasta que Dani se mudó. Alec le prometió que no perderían el contacto pero. no fue así.
Años después, Dani ha vuelto a Minnesota para cursar su último año de instituto. A pesar de tener que lidiar con las devastadoras consecuencias del divorcio de sus padres, no le importaría retomar el contacto con el cálido y amable Alec (e incluso pedirle explicaciones sobre por qué dejó de escribirle hace años). Pero el Alec adolescente no se parece nada al niño que Dani recordaba. Ahora es una estrella del hockey, en un pueblo donde a los jugadores se les trata como si fuesen dioses. Y el lugar que antes ocupaba Dani ahora lo ocupan sus múltiples admiradoras, que se mueren por él. y Alec está ENCANTADO.
Dani está decidida a mantenerse alejada de Alec hasta que una serie de desafortunados acontecimientos los une de nuevo y los obliga a fingir que son pareja. Una vez juntos, estos antiguos mejores amigos tendrán que retomar su relación donde la dejaron, desentrañar algunos secretos familiares complejos y enfrentarse a lo que sienten el uno por el otro. así como al motivo real por el que Alec se ha mantenido alejado de Dani durante todos estos años.
En Tokio a finales de los cincuenta, Teiko Itane, una joven de veintiséis años, acepta casarse con Kenichi Uhara, un ejecutivo diez años mayor al que ha conocido a través de un casamentero. Tras una breve luna de miel, Kenichi desaparece sin dejar rastro. Decidida a encontrarle, su mujer viaja en pleno invierno hasta la ciudad costera de Kanazawa, el último lugar donde fue visto su marido; allí comienza una investigación en la que los indicios y revelaciones se desvanecerán uno tras otro. Para resolver el misterio, Teiko tendrá que regresar al punto cero: donde todo comenzó.
«¿Existe emoción más presente en la poesía que el amor? Pasan los siglos y, con ellos, sus poetas fundamentales, y no hay una época que no sea abrazada por multitud de poemas amorosos. Por eso este género nos gusta tanto a los que confiamos en las bondades de su efecto. El amor, en todas sus variantes y caminos paralelos, es a veces un motor que permite el movimiento y, otras, un arma para combatir el desconsuelo. En los poemas políticos y sociales aparece el afecto a la patria o a sus gentes y en las obras existencialistas se encuentra el mismo apego por entender la vida y amar sus fisuras. Uno puede leer un poema a la naturaleza y hallar en sus versos el sentimiento profundo que despiertan los pájaros, y al mismo tiempo entender la emoción luminosa de la tristeza. Todo eso también es amor: la mezcla de experiencias, gestos y formas de mirar y existir. La poesía nos recuerda quiénes somos y Mario Benedetti es uno de sus mejores intérpretes.
Hu Anyan ha tenido diecinueve empleos distintos desde que se graduó: repartidor de paquetes, guardia de seguridad, dependiente... Cada vez que uno de ellos se volvía insoportable, lo dejaba y cambiaba de ciudad, llevando siempre consigo obras de sus autores favoritos. Chéjov, Carver o Foster Wallace eran las ventanas por las que entraba aire mientras intentaba sobrevivir en un sistema que nunca fue diseñado para sostenernos.
Con su voz sin adornos, su capacidad de observación y un delicado sentido del humor, Hu ilumina las vidas invisibles tras los oficios que mantienen el mundo en marcha, pero también muestra cómo, gracias a la literatura, encontró consuelo e incluso una forma de libertad.
Esta obra se interroga sobre el sentido del trabajo mientras plantea una pregunta más acuciante a lo largo de toda la narración: ¿acaso alguno de nosotros sabe de verdad cómo vivir?