Mi nombre es Poppy St. James y acabo de conseguir el trabajo de mis sueños como Directora de Relaciones Públicas de los Jacksonville Rays, el equipo más popular de la NHL. Pero, si quiero quedarme, tendré que demostrar que lo merezco. Llevo esta profesión en la sangre, pero controlar a los jugadores de hockey es un verdadero desafío, especialmente al defensa Lukas Novikov.
No me importa lo bien que juegue Lukas al hockey. Fuera del hielo, siempre está encontrando formas de meter a sus compañeros en problemas, especialmente a Colton Morrow, y luego me toca a mí ingeniármelas para sacarlos de ellos. Pueden llamarme PR Barbie todo lo que quieran, pero solo estoy haciendo mi trabajo...
El «anochecer», ese espacio ambiguo entre dos luces, se convierte en el escenario en el que una voz dolida e inteligente nos habla de la soledad, la enfermedad, el encuentro entre muertos y vivos, la fuerza frágil de la palabra, la necesidad del arte.
Sin conocer en detalle la anécdota que genera el poema, el lector ingresa sin embargo en un ámbito de inmediata y poderosa intimidad que acaba haciéndole partícipe de una especial trascendencia cotidiana.
Tras la muerte de sus padres en un trágico accidente, Cosima Saverio asume el liderazgo de la marca de alta costura en cuero de su familia. Mientras afronta los desafíos de dirigir una empresa a los veintitrés años, Cosima también debe mantener el palazzo familiar en Venecia y cuidar de sus hermanos menores: Allegra, quien sobrevivió a la tragedia que mató a sus padres, aunque con cicatrices y una lesión en la columna, y Luca, que tiene predilección por las fiestas desenfrenadas, las mujeres guapas y las mesas de póquer.
Cosima maneja sus responsabilidades con una madurez que no corresponde a su edad, pero el éxito le ha pasado factura: sus necesidades siempre quedan relegadas a un segundo plano y dedica su tiempo libre a quienes dependen de ella. Hasta que conoce a Olivier Bayard, el fundador de la empresa de bolsos prêt-à-porter más exitosa de Francia.
El negocio de los Saverio goza de estabilidad financiera y genera suficientes ingresos para que la familia viva cómodamente. Entonces Luca pierde una suma considerable en el casino y su vida corre peligro si la deuda no se salda a tiempo. Cosima se enfrenta a una decisión imposible: vender el palazzo, deshacerse de una parte del negocio o dejar que Luca se las arregle solo.
Verónica Balda es periodista y conduce uno de los programas de radio más escuchados de la mañana. Cierto día, recibe una noticia que cambiará por completo el curso de su vida: una joven cayó de un quinto piso en el barrio de Recoleta, en Buenos Aires. El departamento pertenece a un reconocido empresario agropecuario y la muerte de la mujer es mucho más que una noticia alarmante. Verónica sabe quién es, una historia densa y secreta las conecta. A medida que se desarrolle la novela, el lector conocerá diferentes versiones de los hechos, revelando cómo un relato puede ser multifacético y subjetivo, repleto de artificios y supuestos.
Maestra en la construcción de atmósferas inquietantes y el manejo de la tensión narrativa, Claudia Piñeiro aborda de forma audaz un tema de escalofriante actualidad, y desnuda, a través de la siempre fascinante posibilidad de la ficción, uno de los vínculos más oscuros, íntimos y antiguos: el de la prostitución VIP con el poder de turno.
En la pequeña y remota localidad neozelandesa de Manapouri, frente a un lago, se encuentra la librería de Ruth Shaw, que en realidad son dos, y pequeñitas, pintadas de un arcoíris de vivos colores y rodeadas de plantas, curiosidades y alguna que otra mascota muy particular.
En esta original narración en primera persona, esta librera única nos cuenta historias de las personas que visitan las librerías, nos habla de algunas de sus obras preferidas y comparte anécdotas de su excepcional y azarosa vida. Es un relato marcado por su gran sentido del humor, pero también por las dificultades a las que se ha enfrentado, así como por la resiliencia que ha demostrado, todo coronado con un final feliz de la mano del amor.
A ella se le encarga trabajar como «puente»: vivir con, ayudar y supervisar al expatriado conocido como «1847» o comandante Graham Gore. En lo que respecta a la historia, el comandante Gore murió en la condenada expedición de Sir John Franklin al Ártico en 1845, por lo que está un poco desorientado al vivir con una mujer soltera que muestra regularmente sus pantorrillas, rodeado de conceptos extravagantes como «lavadora», «Spotify» o «el colapso del Imperio Británico». Pero con un apetito por descubrir, un hábito de fumar siete cigarrillos al día y el apoyo de un encantador y caótico elenco de compañeros expatriados, pronto se adapta.
Pero lo que el puente pensó que sería, en el mejor de los casos, una complicada e incómoda dinámica de compañeros de piso, evoluciona hacia algo mucho más profundo.