Retratos de familia es un tejido de historias, imágenes y huellas que van revelando un pasado que se confunde con un presente percibido sobre una superficie movediza y un cielo pesado a punto de caer. Tal vez esto no sea del todo cierto.
Entonces se trata de un álbum familiar que bien puede topar con las derruidas tapias de un panteón romano. Pero la luz y la temperatura nos podrían demarcar un entorno social, una civilitas atenta a las convulsiones, a las desigualdades que nos sitúan y condicionan. La presencia de unos cuerpos conforman el escenario idílico de un día de campo. La celosía, desde su anhelada protección, siempre aparente, nos ofrece ciertos indicios de algo que alcanzamos a sufrir, pero que no se nos da del todo.
«Este libro es un ensayo en forma de crónica o una crónica en forma de ensayo. Este libro no es una ficción. Este libro es la anatomía de un instante: el instante en que Adolfo Suárez permaneció sentado en la tarde del 23 de febrero de 1981 mientras las balas de los golpistas zumbaban a su alrededor en el hemiciclo del Congreso de los Diputados y todos los demás parlamentarios -todos menos dos: el general Gutiérrez Mellado y Santiago Carrillo- buscaban refugio bajo sus escaños. Este libro es la crónica de ese gesto y la crónica de un golpe de estado y la crónica de unos años decisivos en la historia de España. Este libro es un libro imprescindible. Un libro único.»
Viena, 1945. Las tropas aliadas han ocupado la capital austríaca y británicos, norteamericanos y soviéticos se la han repartido en sectores. El mercado negro florece. Un escritor mediocre, Rollo Martins, llega a la ciudad por invitación de su amigo de infancia Harry Lime, pero solo a tiempo para asistir a su funeral. Al parecer, Lime murió atropellado por un automóvil. ¿Acaso porque, según dice el mayor británico Calloway, se había convertido en el jefe sin escrúpulos de una banda que traficaba con medicamentos? Martins decide investigar por su cuenta, hasta que un misterioso personaje se cruza en su camino.
La ilustradora Annika Siems consigue recrear la atmósfera de la célebre adaptación cinematográfica, acompañando la novela de Greene de un sugerente juego de luces y sombras ejecutado con acuarelas. El telón de fondo ideal para el siniestro y apasionante juego de escondite entre Martins y el escurridizo «tercer hombre».
La poesía española es una gran floresta, aunque según José Manuel Blecua: «Ha de ser la rosa, ese ruiseñor de las flores, quien se lleve la palma en competencia con las demás». José Esteban realiza un largo recorrido por los rosales líricos, a veces espinosos, siempre fragantes e invariablemente efímeros, como la vida del hombre, metáfora cruel esa «flor del instante», que decía el gran Rubén Darío. La nómina de poetas jardineros es extensa: alcanza desde los arábigos andaluces hasta contemporáneos como Eugenio de Nora y Gastón Baquero, pasando por Garcilaso de la Vega, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Gustavo Adolfo Bécquer, Leopoldo Lugones y, como no, Miguel de Cervantes, el santo laico de las letras españolas. Galdós reclama a Dios un día de dedicación para crear la rosa y el asno de Apuleyo ha de comer esta flor para convertirse en hombre.
¡No te pierdas el nuevo universo de Elden Ring! escubre esta nueva obra basada en el famoso videojuego de FromSoftware que cuenta con millones de jugadores en todo el mundo. Si ya has disfrutado previamente del manga oficial, ya disponible en catálogo, corre a librerías a descubrir este nuevo mundo con intrépidos personajes y terroríficos villanos. ¡A todo color! En este segundo y último volumen, seguimos acompañando a nuestro aventurero sin nombre que continúa su viaje por tierras inhóspitas con el objetivo de hacerse con el título del Señor del Círculo, aunque el camino no será fácil.
Nils Vik es un anciano viudo cuya salud ya no está en su mejor momento. Ha tenido un arduo trabajo pilotando un transbordador y una vida austera en algún remoto lugar de la costa oeste de Noruega. Una mañana de otoño se da cuenta de que ha llegado el día. Siguiendo su rutina, se levanta y se afeita para luego salir al fiordo y así emprender su último viaje. En un sentido literal, pero también simbólico: la otra orilla representa la muerte.
Como parte de los preparativos, deja su casa ordenada y limpia. Después, quema el colchón que compartió con su esposa, a fin de evitar que alguien hurgue en sus pertenencias más íntimas, embarca y deja el muelle atrás. A lo largo de su vida ha llevado de un lado a otro del fiordo a parejas de novios y ovejas listas para el matadero, ministros y actores, sacerdotes y maestros. Ha llegado a conocer todas las facetas de la vida humana, y muchos de los pasajeros que ocupaban un lugar en su cuaderno de bitácora, aunque ya fallecidos, vuelven a aparecer en esta historia. Uno a uno, recuerdan una época en la que se decía poco, pero se sabía casi todo sobre los demás. Y pese a que Nils también prefiere morderse la lengua, mantiene diálogos interiores muy animados, a menudo ocurrentes, con su compañera la perra Luna, fallecida hace tiempo.
¿Por qué Nils Vik decide morir ese día? ¿Es el reencuentro con su mujer, Marta, lo que lo impulsa? ¿O acaso se siente acabado desde que el nuevo puente que une ambas márgenes del fiordo ha vuelto prescindible su trabajo?