Risuke Koshiba, el protagonista de la novela, escribe a un amigo sus vivencias en la clínica donde se encuentra ingresado para recuperarse de la tuberculosis. Detrás de la en apariencia simple narración de los hechos que ocurren en el sanatorio, habitado por extravagantes pacientes y cuidadoras que se llaman entre sí de la manera más excéntrica, se ocultan las contradicciones y el anhelo del joven Alondra ―así es como rebautizan a Risuke― de convertirse en un «hombre nuevo» en el Japón que intentaba resurgir de la devastación de la Segunda Guerra Mundial. Inspirada en los diarios del joven Shosuke Kimura y en la correspondencia que mantuvo con el autor antes de suicidarse a los 22 años, La caja de Pandora, tras varias vicisitudes causadas por los bombardeos (un ataque aéreo impidió que se imprimiera) y por la censura, llegó a publicarse después del conflicto y se convirtió en una de las obras más representativas de la crisis de identidad de la nación nipona. Osamu Dazai es considerado uno los escritores japoneses más relevantes del siglo XX.
Los valiosísimos cuadernos autobiográficos de Marguerite Duras.
«Un documento autobiográfico único, un testimonio muy valioso sobre la génesis de la obra de Marguerite Duras.» La Repubblica
«La mejor escritora francesa del siglo XX.» José María Guelbenzu, El País
«Impecable narradora y apasionada incorregible.» Concha García, La Razón
«Marguerite Duras …, tremenda hija de su siglo. Europa, colonialismo, post colonialismo, ilustración, capitalismo, comunismo, guerras mundiales, literatura, cine. Pasión. Todo está allí, en esa vida. En esa escritura rabiosa, elegante, inteligente, feroz, sensual.» Diana Fernández Irusta, La Nación
«Con los años, la crítica y los lectores reconocieron la maestría de Duras para pintar universos y emociones, y su habilidad inusitada para crear y recrear a sus personajes.» Tamara Tenenbaum, Infobae
La pequeña villa de Dunwich vive aterrorizada por un ser monstruoso y deforme. Pero Wilbur Whateley no sólo tiene un aspecto grotesco, sino que también guarda un oscuro secreto: el Necronomicón, el libro maldito. Si alguien lo descubre y lo usa para invocar las fuerzas del mal que retiene, el mundo conocerá su apocalipsis.
En el año 2011, el narrador de esta novela y su familia llegaron, de un modo azaroso, a una vivienda casi en ruinas situada en un pequeño pueblo del sur de España. Un acuerdo con el propietario les permitiría hacer uso de ella mientras el encontraba financiación para construir allí unos apartamentos. Era solo cuestión de tiempo que la casa fuera derribada. Sin embargo, durante los años siguientes, pasaron largos periodos en ella, reparándola con sus propias manos, transformándola en un acogedor lugar de encuentro y celebración.
á Allí recibieron a vecinos y amigos; con ellos compartieron comida, música, trabajo y risa. Allí la familia llegó a convivir con una docena de gallinas, varios caballos y burros, dos perros y algún ratón. Nunca perdieron de vista que terminarían llegando las máquinas excavadoras, lo que convirtió la experiencia en aquella casa en una elocuente metáfora de la vida: nos entregamos a ella aun sabiendo que termina.
«Novela de época, novela de amor, novela de iniciación, novela psicoanalítica, novela política, novela sobre hijos y sobre padres, novela acerca de cómo se construye un lector y no se construye un escritor, novela tristísima que da felicidad, novela feliz que da tristeza. Diría gracias, pero es una palabra chica. Igual la digo: gracias por haberla escrito. La voy a llevar en el cuerpo mucho tiempo». Leila Guerriero
Un fantasma viral recorre el mundo y lo contagia sin remedio con el olvido a la vez que lo inmuniza contra toda creencia en el ayer. Y el muy paciente Land -haciendo y deshaciendo memoria- se mueve a lo largo y ancho de su propia historia y de la de quienes rodean y acorralan y jaquean su infancia y adolescencia y madurez a los largo y ancho de tres Grandes Ciudades.
El periodista Dani Ramírez presenta un poemario cuyas protagonistas principales son las canciones de los Beatles, hilo conductor y banda sonora de las vidas de varias generaciones.
Un día libre y al sol, una revolución a la que atreverse, los 18 en el DNI, el hallazgo de la verdadera amistad, enamorarse, los abuelos, la cara de tu hijo al nacer. Son sensaciones concretas, descubrimientos prodigiosos... pero efímeros. Sin embargo, al escuchar una canción, los revivimos como en uno de esos sueños donde la mentira parece verdad.