Antonio Cilloniz (Lima, 1944) ha dado en sus versos reiteradas muestras de arraigo en su país natal, donde ha recibido el reconocimiento que confirman el Premio «El Poeta Joven del Perú» (1970) y el Premio Nacional de Literatura en Poesía (2019). Por otra parte, el Premio Extraordinario de Poesía Iberoamericana (Fundación Banco Exterior, 1985) y el Premio César Vallejo en Poesía (Madrid, 1999) prueban que también en España ha suscitado interés, aunque mucho menor que el que demanda una obra de calidad excepcional, lúcido testimonio de una época en la que de la épica y la utopía se derivó hacia el ejercicio de la memoria, en su caso impregnado de una melancolía que enriquece sus inquietudes políticas y sociales. Eso y mucho más es lo que se puede encontrar en los cinco volúmenes que desde 2023 conforman la versión más reciente de su Poesía completa, cuya riqueza se ve inevitablemente disminuida por la selección que cualquier antología supone. Cillóniz ha tratado de paliar las pérdidas recogiendo aquí solo algunos de sus «aires de primavera»: poemas que remiten a su producción del siglo pasado, reelaborados con la eficacia y el rigor de alguien capaz de conjugar un humanismo solidario y una lúcida reflexión desmitificadora sobre la propia práctica de la literatura.
La sed se va con el río relata el fluir de la existencia y la naturaleza en las veredas del río Nauyaca, un lugar enclavado en las montañas que sólo se atreven a recorrer el agua y el viento. De allí ha desaparecido Jeremías, el hombre que guarda en secreto el aguardiente de bejuco que les da algo de vida a los habitantes de la región.
Perdido está Jeremías al igual que el pueblo entero, que sólo busca aliviar su sed en medio de ese paisaje vivo en donde lo humano es lo remoto.
Con una bellísima prosa poética alimentada directamente de los sueños y cargada de imágenes que son verdades diáfanas, sencillez, alucinaciones, Andrea Mejía confirma por qué es una de las voces más llamativas y excepcionales del panorama de la literatura colombiana actual.
Seis meses. Un trato. Una última temporada. Y dos personas que no creían en el «juntos para siempre».
Mi vida pende de un hilo. O, más en concreto, de un vaquero testarudo que no quiere volver al ruedo. Tengo dos semanas para convencer a Nate Sullivan —la leyenda desaparecida del rodeo— de que regrese al circuito, o la agencia de marketing deportivo donde trabajo me despedirá.
Lo que descubro en Montana destroza todas mis expectativas: el cinco veces campeón mundial vive escondido del mundo, protegiendo algo demasiado valioso como para dejar que nadie lo descubra.
Le ofrezco un trato que no puede rechazar: yo le prometo no desvelar su secreto a cambio de que salve mi trabajo. Lo que no le digo es que ya he perdido mi apartamento, mi dignidad y casi mi carrera por su culpa.
Tampoco le menciono que cada vez que sus ojos verdes se clavan en mí, o que sus manos encallecidas rozan mi piel, mi cuerpo entero se convierte en un hervidero de sensaciones que no puedo controlar.
Un primera novela excepcional. Un relato coral que entrelaza realismo social, memoria colectiva y mitología para narrar una rebelión femenina en la Costa da Morte.
Llamada por el espíritu del mar y del viento que bate en la puerta de todas las casas, Ari llega a Camariñas, un pueblo laberíntico que le resulta extrañamente familiar, para encargarse del museo del encaje y ejercer como guía turística, sin saber aún que las mujeres de la localidad han tomado una decisión que está a punto de cambiarlo todo. Hartas del egoísmo de los hombres ausentes, dueños del dinero y de las decisiones, y de sostener la voz de todos sin tener una propia, las encajeras o palilleiras –que son también rederas, mariscadoras y trabajadoras de la conservera– deciden acabar con esta situación de una forma drástica y peligrosa: llamando a las arañas. Tres deidades dotadas de un poder y una sabiduría ancestrales.
La deslumbrante primera novela de Nerea Pallares es una obra marinera y coral, salpicada por la espuma de las olas que rompen contra las rocas y tejida con las voces de tres generaciones de mujeres que se rebelan frente a la injusticia. Una oda a las que tejen las redes invisibles que nos sostienen; a las manos que, en silencio, entrelazan el mundo y a las manos de las amigas, red de redes.
Las Heras es una localidad ubicada en la provincia argentina de Santa Cruz, que brotó en el desierto patagónico con la llegada del ferrocarril y la explotación del petróleo por parte del Estado. Cuando la prosperidad se desvaneció, entre otras cosas por la privatización de la petrolera, solo quedaron el viento, la indiferencia y un puñado de habitantes.
Entre 1997 y 1999, el suicidio de doce jóvenes, todos muy conocidos en la ciudad, sacudió a Las Heras. No hubo un listado oficial de aquellas muertes, nadie encendió las luces de alarma. Se decía que en el pueblo pasaban cosas raras, que detrás de las muertes se encontraba una secta, pero también que, en aquella tierra desolada, no había futuro para la juventud. Publicado en 2005, Los suicidas del fin del mundo fue el libro fundacional de Leila Guerriero. La periodista argentina viajó a Las Heras para indagar en la serie de suicidios. Recorrió las mismas calles ventosas por las que habían caminado los suicidas y entrevistó a madres, novios, hermanas y amigos de los muertos, a prostitutas, peluqueros y profesores de colegio que los habían conocido. Para reconstruir aquellas vidas, escuchó testimonios a veces inconclusos, a veces contradictorios, que daban cuenta de existencias duras y olvidadas.
A veces, del deseo al amor solo hay un paso… o una mentira
Megan Hudson necesita empezar de cero tras huir de su pueblo para dejar atrás a su exnovio.
Jameson Vance, un guapísimo millonario y el mejor amigo del hermano de Megan, necesita una prometida para que su familia lo deje en paz de una vez por todas.
El trato parece sencillo: Megan y Jameson fingirán su compromiso durante un año y, a cambio, ambos salen ganando. Pero lo que debía ser un simple acuerdo se convierte en una convivencia cargada de miradas abrasadoras y una química imposible de ignorar.
Lo que Megan no sabe es que Jameson guarda un secreto, y el engaño que los une podría separarlos para siempre.
Una novela adictiva en la que fingir ser pareja es solo el comienzo del juego…