En Estos nuevos tópicos ―textos escritos entre 2014 y 2023― se tejen y destejen, a modo de hilos diversos, el ritmo de las estaciones en las calles de la ciudad o en la ribera del río contaminado, la miopía, las preguntas acerca de la revolución, la memoria de los padres, los seres que habitan junto a nosotros, la energía de su resistencia... Después de El sentimiento de la vista (2015) y Deseo de realidad (2023), los poemas crean el espacio en que pensamiento y escritura se forman a la vez, con los mismos componentes: la percepción de las cosas y los hechos, sus voces y conversaciones superpuestas, la síntesis entre el sentimiento y el sentido ―una forma de vida interior que no parece estar separada de las otras maneras de habitar el mundo―. La palabra directa y ajena a ciertos usos retóricos, el verso libre y la voz, tan propia, de Miguel Casado vienen quizá a recordar que el movimiento del habla no empieza ni termina en las páginas del libro.
Tres años después de jurar como presidente de Venezuela, Hugo Chávez es depuesto por un golpe militar, acusado de querer implantar una dictadura comunista. Tras arrestarlo y exigirle que firme una renuncia que Chávez se niega a convalidar, los espadones no saben qué hacer con el presidente derrocado y tampoco quién debe asumir el mando en su lugar. Los generales venezolanos discuten si deben matar a Chávez acusándolo de traidor a la patria, o despacharlo en un vuelo a La Habana, o someterlo a un juicio sumario y encarcelarlo de por vida. Entretanto, un gobierno provisional, liderado por empresarios prominentes y bendecido por los jefes de la Iglesia católica, se juramenta atropelladamente, disolviendo todos los poderes públicos. En medio del caos y la confusión, el dictador cubano Fidel Castro usa el teléfono para insultar, amenazar e intimidar a los golpistas y para decirle a su amigo Chávez que no se quite la vida ni se deje matar y que escape a Cuba. ¿Por qué los confabulados no llegaron a asesinar a Chávez? ¿Por qué no despegó el avión que debía llevarlo a La Habana? ¿Cómo el presidente emboscado salvó la vida no una sino varias veces? Los golpistas, la novela más insolente y deslumbrante de Jaime Bayly, recrea con formidables bríos narrativos los tres días turbulentos en que Hugo Chávez perdió el poder, en uno de los golpes militares más absurdos, insólitos y esperpénticos en la historia latinoamericana. Y denuncia con lucidez e ironía los entresijos del poder militar, económico, religioso y político que sustentan algunos regímenes.
En el año 2011, el narrador de esta novela y su familia llegaron, de un modo azaroso, a una vivienda casi en ruinas situada en un pequeño pueblo del sur de España. Un acuerdo con el propietario les permitiría hacer uso de ella mientras el encontraba financiación para construir allí unos apartamentos. Era solo cuestión de tiempo que la casa fuera derribada. Sin embargo, durante los años siguientes, pasaron largos periodos en ella, reparándola con sus propias manos, transformándola en un acogedor lugar de encuentro y celebración.
á Allí recibieron a vecinos y amigos; con ellos compartieron comida, música, trabajo y risa. Allí la familia llegó a convivir con una docena de gallinas, varios caballos y burros, dos perros y algún ratón. Nunca perdieron de vista que terminarían llegando las máquinas excavadoras, lo que convirtió la experiencia en aquella casa en una elocuente metáfora de la vida: nos entregamos a ella aun sabiendo que termina.
PREMIO ALFAGUARA DE NOVELA 2024
Un acontecimiento poco conocido de la reciente historia de España. Una historia sobre la familia, la traición y la culpa.
«Oscuros secretos familiares encierran un pasado amenazador capaz de destruir el presente. ¿Heredan los hijos la culpa de los padres? Unanovela apasionante que pone a prueba la conciencia de los personajes y que sacude la del lector»".
Del acta del jurado
En 1916, en plena Primera Guerra Mundial, llegan a Cádiz dos barcos con más de seiscientos alemanes provenientes de Camerún. Se han entregado en la frontera guineana a las autoridades coloniales por ser España país neutral. Se instalarán, entre otros sitios, en Zaragoza y formarán allí una pequeña comunidad que ya no volverá a Alemania. Entre ellos estaba el bisabuelo de Eva y Fede, quienes, casi un siglo después, se encuentran en el cementerio alemán de Zaragoza en el entierro de Gabi, su hermano mayor. Junto con su padre, son los últimos supervivientes de los Schuster, una familia que llegó a formar un importante negocio de alimentación. Pero en los tiempos que corren el pasado siempre puede regresar para levantar ampollas.
«Novela de época, novela de amor, novela de iniciación, novela psicoanalítica, novela política, novela sobre hijos y sobre padres, novela acerca de cómo se construye un lector y no se construye un escritor, novela tristísima que da felicidad, novela feliz que da tristeza. Diría gracias, pero es una palabra chica. Igual la digo: gracias por haberla escrito. La voy a llevar en el cuerpo mucho tiempo». Leila Guerriero
Un fantasma viral recorre el mundo y lo contagia sin remedio con el olvido a la vez que lo inmuniza contra toda creencia en el ayer. Y el muy paciente Land -haciendo y deshaciendo memoria- se mueve a lo largo y ancho de su propia historia y de la de quienes rodean y acorralan y jaquean su infancia y adolescencia y madurez a los largo y ancho de tres Grandes Ciudades.
El libro más polémico del Premio Nobel de Literatura Günter Grass
«El recuerdo se asemeja a una cebolla que quisiera ser pelada para dejar al descubierto lo que, letra por letra, puede leerse en ella.»
Pelando la cebolla es un extraordinario ejercicio de memoria en el que Günter Grass se pregunta sin autocomplacencia y con absoluta sinceridad por los sucesos que marcaron los primeros años de su vida. Desde su niñez en Danzig, su incorporación a la Waffen SS, su trabajo como minero sobre los escombros de aquella Alemania de posguerra, hasta su exilio en París, donde escribirá a lo largo de dos durísimos años El tambor de hojalata.
Este libro es la narración de una vida intensa y es, a la vez, una honesta confesiónen la que Günter Grass plantea cómo el no preguntar supone una forma de compromiso. Las páginas de Pelando la cebolla gozan de una frescura y fuerza genuinas que nos invitan a adentrarnos en la obra de un escritor que ya es uno de los clásicos indiscutidos de la literatura actual.