El trato es simple: Cecelia Horner debe pasar un año en la pequeña localidad de Triple Falls, viviendo con su padre y trabajando en su fábrica. A cambio, él costeará sus estudios y, además, le dará una pequeña fortuna con la que Cecelia podrá ayudar a su madre.
Pero todo cambia cuando conoce a Sean en su primer día de trabajo. Él le presenta a sus amigos, incluido el enigmático Dominic: un grupo de chicos que parece vivir según sus propias normas, unidos por un enorme secreto y el mismo tatuaje de un cuervo.
Cecelia siempre ha sido responsable. Sin embargo, piensa vivir su último verano de libertad al máximo, pase lo que pase.
En el futuro inconcreto en el que está situada esta historia, Japón ya no existe de puertas afuera: una catástrofe de la que nada sabemos ha causado un colapso medioambiental que le ha obligado a cerrar sus fronteras al resto del mundo. El país entero está contaminado, la gran mayoría de las especies animales se han extinguido y la comida se ha convertido en un bien escaso. Las ciudades se han despoblado debido al riesgo de la polución y mucha gente se ha ido a vivir a las periferias, en lugares remotos y aislados. La vida ha ido mutando (aunque el Gobierno ya ha sustituido el término «mutación» por el de «adaptación al medio ambiente»): los hombres tienen la menopausia, todo el mundo cambia de género al menos una vez en la vida, la tecnología ha perdido su foco, el lenguaje ha degenerado y las palabras caen cada vez más rápido en desuso. Los niños que nacen lo hacen débiles y enfermizos, y son los abuelos, que por lo general superan con creces los cien años pero aún conservan un gran vigor, quienes tienen que ocuparse de ellos. Así, la novela resigue un día de la vida del joven Mumei, un adolescente encantador y lleno de esperanza que, en medio del sinsentido que lo rodea, aún ve el mundo con los ojos de quien lo mira por primera vez, y de su bisabuelo Yoshiro, un anciano que vive con la eterna incerteza de lo que el futuro le depara a su bisnieto.
Una historia de iniciación que ilumina la crudeza y la belleza de la África precolonial, por el premio Nobel de literatura 2021.
Cuando los padres de Yusuf, de doce años, le dicen que vivirá con su tío Aziz durante una temporada, el chico se muestra entusiasmado. Pero lo que Yusuf no sabe es que su padre lo ha empeñado para saldar una deuda imposible de pagar, ni tampoco que Aziz no es pariente suyo, sino un rico y acaudalado comerciante con el que viajará por África central y las riberas del Congo en vísperas de la primera guerra mundial.
A través de los ojos de ese chiquillo descubriremos una naturaleza exuberante y hostil, poblada de tribus despiadadas e invasores desalmados, en la que una vida humana vale tanto como unas cuantas gotas de agua.
Tifus es un guión original de Jean-Paul Sartre, escrito en 1943 por encargo de la casa Pathé que ahora se publica por vez primera. Ambientado en una colonia malaya donde se declara una epidemia de tifus, su planteamiento recuerda a otras obras anticoloniales de la época, pero invita también a ser leído en paralelo a La peste de Camus. Para llevar a cabo su acerba crítica social, Sartre se sirve de algunos personajes arquetípicos, como la mujer de dudosa reputación que demuestra una mayor estatura moral que los burgueses acomodados o el borracho despreciado por todos, verdadera piltrafa humana que sin embargo será el único capaz del más sublime sacrificio. Rica en escenas dramáticas, la historia tiene una clara finalidad moral y en ella pueden reconocerse algunos de los temas dilectos de Sartre, como la responsabilidad o el compromiso. El carácter de sobrecogedor testimonio de una época de la cultura europea es uno de los más innegables valores de este texto inédito de Sartre.
«Por fin voy a evocar toda aquella locura argentina, a todos aquellos seres arrebatados por la violencia. Me decidí a hacerlo porque muy a menudo pienso en los muertos, pero también porque sé que no hay que olvidarse de los sobrevivientes.»
Por fin se publican reunidas en un solo volumen las tres novelas con las que Laura Alcoba ha narrado una infancia ―su infancia― y, con ella, también la historia de la época más convulsa de la Argentina contemporánea: La casa de los conejos, El azul de las abejas y La danza de la araña. Aquí palpita una memoria viva y llena de claroscuros que nace en 1975, poco antes del inicio de la dictadura argentina, atraviesa el exilio en Francia y alcanza hasta la llegada de la adolescencia en un país que quizá ya sea el propio, pero quizá no.
Esta historia a caballo entre un lado y otro del océano, siempre anhelando una patria imposible, tiene la carga de emotividad que solo el recuerdo de la infancia o la mejor literatura pueden invocar. Ambos están presentes aquí con una fuerza y una finura únicas. Todo un fenómeno editorial en Francia y ya un clásico de la literatura autobiográfica más reciente.
La Deseada es una exploración valiente y desprejuiciada de los orígenes más allá de las confidencias familiares, las medias verdades, la libertad y el amor, ganadora del prestigioso Prix Carbet de la Caraïbe en 1997. Un relato poderoso de Maryse Condé, Premio Nobel Alternativo 2018 y un referente excepcional de la literatura contemporánea en lengua francesa.
¿Qué sucede cuando se ha de crecer en medio del dolor y la falta de identidad? ¿Cómo se puede vivir en el misterio y la inquietud de no tener una historia que contar? En La Deseada Maryse Condé responde a estas preguntas a través del relato de tres generaciones de mujeres isleñas unidas por la fuerza de la sangre, los abusos y la violencia. Esta novela es también el viaje que inicia Marie-Noëlle desde Guadalupe hasta Francia, pasando por EE. UU., para unir las piezas del puzle de su individualidad dejando a un lado las versiones de su madre Reynalda, su abuela Nina y su nodriza Ranélise. Con maternidades no deseadas y hombres de dudosa moral, La Deseada responde a un grito particular: solo desde la invención de un lenguaje propio se empieza a vivir.