Ser hija es andar en sentido contrario; es huir en dirección contraria al destino sin saber que con nuestra huida estamos dando cumplimiento al vaticinio. La protagonista de esta novela regresa a casa después de mucho tiempo y descubre que su madre ya no volvió en sí tras una cirugía. Ante la imposibilidad de una reconciliación, debe confrontar consigo misma los silencios que se tejieron entre ambas y restaurar por medio de la escritura el vínculo deteriorado por sus ausencias. Este relato íntimo y conmovedor analiza con profundidad la compleja relación de una hija con su madre, el amor, los desencuentros y las tensiones que desbordan el lenguaje. Un auténtico viaje al interior de la ballena mítica que, como en el relato de Jonás, devora a la protagonista en su huida para llevarla a los abismos de la muerte, el duelo y el desasosiego, donde se pone de manifiesto que en ocasiones es necesario desobedecer los mandatos para elegir un camino distinto al establecido.
El hombre que inventó Manhattan se llamaba en realidad Gerald Ulsrak, estaba casado y tenía dos hijas. O quizá sólo una. Había nacido en un pequeño pueblo en las montañas de Rumania y siempre había soñado con un sitio mejor, Manhattan, y un nombre distinto, Charlie. Trabajaba en el mantenimiento de un bloque de apartamentos y se repetía noche tras noche como un mantra que el siguiente sería un buen día. La mañana de Año Nuevo de 2002 amaneció colgado de una viga del techo.
Su suicidio pone en marcha la recreación por parte del narrador un inquilino del inmueble de un mundo en el que se mezclan la realidad y la ficción. A través de historias cortas, agudas como flechas, marcadas por los juegos de identidades, el humor irónico y unos personajes inolvidables, se erige una ciudad mítica: un Manhattan personal, exacto y al tiempo imaginado, teñido por toda la literatura y el cine que reflejan la ciudad de Nueva York.
Verónica Balda es periodista y conduce uno de los programas de radio más escuchados de la mañana. Cierto día, recibe una noticia que cambiará por completo el curso de su vida: una joven cayó de un quinto piso en el barrio de Recoleta, en Buenos Aires. El departamento pertenece a un reconocido empresario agropecuario y la muerte de la mujer es mucho más que una noticia alarmante. Verónica sabe quién es, una historia densa y secreta las conecta. A medida que se desarrolle la novela, el lector conocerá diferentes versiones de los hechos, revelando cómo un relato puede ser multifacético y subjetivo, repleto de artificios y supuestos.
Maestra en la construcción de atmósferas inquietantes y el manejo de la tensión narrativa, Claudia Piñeiro aborda de forma audaz un tema de escalofriante actualidad, y desnuda, a través de la siempre fascinante posibilidad de la ficción, uno de los vínculos más oscuros, íntimos y antiguos: el de la prostitución VIP con el poder de turno.
A punto de cumplir treinta, Esther tiene éxito en su trabajo y comparte piso con sus dos mejores amigas, pero su vida amorosa es un completo desastre. Harta de citas fallidas, se topa con una revista que habla de los siete arquetipos de pareja que hay que experimentar antes de encontrar a la ideal. Y ella ya ha pasado por todos: el Primer Amor, el Error del Trabajo, el Infiel, el Amigo con Derechos, la Oportunidad Perdida, el Imbécil y el Formalito.
Con esta revelación, decide contactarlos para ver si acaso dejó escapar a su media naranja. Porque, ¿qué podría salir mal? Solo tendrá que enfrentarse a unas cuantas catástrofes emocionales sin resolver... ¡nada complicado!
Frente a un siniestro caserón de piedra, anclado en medio de la cuenca minera asturiana, se detiene un coche de servicios sociales. Dentro del vehículo, Dani Sorribes no acaba de asimilar que haya acabado en ese lugar ni que, con solo trece años, haya quedado huérfano. Desde la ventanilla, no quita ojo a la figura que se recorta sobre el cielo. Una estructura metálica que se eleva junto a un oscuro bosque de hayas, en una mina abandonada que, nada más verla, le ha provocado un escalofrío.
Fuera del coche, Alicia, la mujer que lo acoge, le espera con una sonrisa amable y una mirada gélida. Para ella, la mina pertenece a una vida pasada de la que solo queda un amargo recuerdo. Cerrada años atrás, tuvo su origen en un pueblo detenido en el tiempo, desahuciado, casi deshabitado, y donde las casas se cierran todas las noches a cal y canto.
La vida de Doug Peacock ha estado marcada por los tres años que pasó combatiendo en Vietnam y viendo demasiados daños colaterales, «esa expresión cobarde con la que los gobiernos aluden a los cuerpos inocentes desmembrados que resultan de la mayoría de ataques aéreos», nos aclara el autor. A su regreso a Estados Unidos, Peacock decidió afrontar su diagnóstico de estrés postraumático poniendo toda su rabia y su experiencia de combate al servicio de la defensa de la naturaleza. Así llegó a ser el que hoy es y cuyo relato vital se cuenta en este libro: un ecologista radical, subversivo e íntimamente convencido de que lo salvaje es lo único que queda en este mundo que merece la pena salvar. De este modo, Peacock nos relata con pluma y tempo magistral sus aventuras y desventuras (algunas legales, otras muchas ilegales, basadas en el asalto y el sabotaje), que tienen lugar en los territorios que habitan algunos de los seres más fascinantes de este planeta: osos de todas las latitudes y colores, así como lobos, búfalos, jaguares, tigres siberianos, ballenas boreales, aves de las Galápagos... por no hablar de narcotraficantes un pelín desequilibrados, rancheros mafiosos o latifundistas despiadados.