Benjamín Prado
Un secreto del pasado ha regresado para atormentar a la famosa escritora hispanofrancesa Alice Leclerc. Algo horrible sucedió en Biarritz hace diez años, en medio de una investigación extraoficial realizada por quien entonces era su prometido, el agente de la Gendarmerie Kevin Girard. Las secuelas de aquel caso nunca cicatrizaron.
En el Centro Penitenciario de Zuera, en Aragón, una mujer agota las últimas semanas de prisión preventiva antes de que se celebre su juicio: Ana Castán, quien probablemente sea la presa más famosa del país. Sobre ella pesa la acusación de haber cometido los sangrientos crímenes que sacudieron la localidad pirenaica de As Boiras un año atrás, donde la intervención de Alice Leclerc fue vital para lograr su detención.
Lo que nadie sospecha es que Ana es la única persona que puede ayudar a Alice a cerrar, de una vez por todas, el círculo de lo que ocurrió en Biarritz. Quienes una vez fueron amigas íntimas están condenadas a volver a entenderse.
Decidida y sagaz, Manon Neville se consolida como la cabeza de la poderosa Casa Neville. Al tiempo que su influencia se extiende, sus enemigos urden nuevas conspiraciones para destruirla. Alexander Blackraven, su prometido, es un sostén fundamental para la formidable joven. Pero el amor apasionado que los une no está exento de ambigüedades ni de secretos que hunden sus raíces en el pasado.
Contra todo y contra todos, la pareja iniciará un largo viaje en clíper hacia China, durante el cual ambos se conocerán profundamente y vivirán aventuras que los pondrán a prueba. Pero la mano del enemigo es larga y, no importa cuánto se alejen de Londres, sus vidas continúan en peligro. En medio de la compleja red de mentiras y traiciones que los rodea, Manon y Alexander intentarán consolidar un amor que por momentos parece imposible.
En esta obra autobiográfica Thomas Mann relata los acontecimientos más relevantes de su vida, su ansia de independencia y libertad, detalles sobre la construcción de sus obras y las fuentes en las que se inspiró. Además, escribe acerca de las similitudes entre su propia vida y la de sus personajes, claramente visibles, por ejemplo, en su gran novela Los Buddenbrook; la singular experiencia sobre el tiempo que pasó su mujer Katia en Suiza, cuando ésta enfermó de los pulmones, tal como la describió en La montaña mágica, y otras influencias menos estudiadas, como la inspiración para los personajes del ciclo novelístico de corte bíblico José y sus hermanos, según apunta Andrés Sánchez en su esclarecedor ensayo final sobre la vida del escritor.
«¡Cede lugar a mi secreto amor! ¡Ven, hermano, ven, amante al fin! ¡Surge de la profundidad que nunca osé salvar, asoma desde la hondura que mi amor ha derribado! ¡Brota asido al hilo que te lleva el insensato!».
Los reyes (1949), primer libro publicado por Cortázar con su nombre verdadero, es un poema dramático que propone una curiosa variante del mito del Minotauro: Ariadna no está enamorada de Teseo sino del monstruo que habita en el centro del laberinto. Gran conocedor de la estructura cerrada y fatal de los mitos griegos, Cortázar se las ingenia para que la historia tenga, de todas formas, el desenlace conocido: a pesar de las intenciones de su amada, el monstruo elige morir a manos de Teseo. Esta obra de estilo clásico y rara belleza, que ocupa un lugar de excepción dentro de la riquísima obra literaria de Cortázar, tiene el mérito enorme de respetar y, al mismo tiempo, transgredir la tradición.
En estas Cartas extraordinarias María Negroni ilumina el mundo en que vivieron y crearon Louisa May Alcott, Emilio Salgari, Charles Dickens, Mark Twain, Jack London y tantos otros grandes del siglo XIX, cuyas narraciones serán siempre nuestro ADN sensible, las marcas que han dejado en nuestro corazón aquellas primeras lecturas.
Correspondencia cuidadosamente apócrifa, a veces improbable, o imposible por anacrónica, a veces incluso dirigida a personajes de ficción que, sin ignorar las circunstancias biográficas, históricas y sociales, emprenden, casi con saña, una empedernida reflexión en torno a los costos y peligros de la escritura.
En esta comedia romántica paranormal, escrita por la autora de Mi compañero de piso es un vampiro, la relación falsa entre una contable y un vampiro será cuestión de vida o muerte... literalmente.
Amelia Collins es una mujer exitosa por definición. Incluso se atrevería a decir que ha tenido éxito hasta en eso de estar soltera. Pero, según su familia, no es así, y ya está cansada de que le pregunten constantemente por su inexistente vida amorosa. Cuando le llega una invitación a la boda de otra prima más, decide que ya está harta de los incesantes comentarios de su familia, así que busca a alguien dispuesto a acompañarla y fingir ser su novio.
Tras un encuentro casual con Reginald Cleaves, Amelia decide que él es justo lo que andaba buscando. Es un tanto extraño, pero da igual, eso ayudará a que su familia no le pregunte mucho al respecto (y desde luego tampoco es que haga daño a nadie que además esté increíblemente bueno).
Para el vampiro centenario Reggie, el fingir estar saliendo con Amelia y ser su acompañante en la boda de su prima suena de lo más divertido. Y si eso le ayuda a mejorar sus dotes de actuación al hacerse pasar por humano, mejor que mejor.
A medida que Amelia y Reggie avanzan con su falso romance, a Amelia le queda claro que Reggie le es tan leal como un vampiro a la sangre, y que las primeras impresiones que tuvo de él no podrían haber estado más equivocadas. De repente, la posibilidad de tener algo de verdad con él no le suena tan mal.