Imaginemos una mezcla de componentes olfativos que nos permitiera revivir, de manera literal, nuestro más preciado recuerdo. Esta experiencia de inmersión en el pasado es un servicio que la empresa Fragrancia presta en exclusividad a una reducida élite a un precio astronómico, gracias a una sustancia, la SVM, que posee intensos poderes psicotrópicos. Las leyes que rigen su uso resultan ambivalentes: tolerada hasta ahora, también podría ser considerada una droga tremendamente adictiva.
El joven Hélias Révol se dedica de manera oficial a la aromaterapia, aunque lleva cuatro años trabajando en la sucursal de Fragrancia en Le Mans como ayudante de Alain Fisson, uno de los olfatos más veteranos de la compañía. Decidido a convertirse en un experto en traducir recuerdos en fórmulas químicas, se traslada a la sede central de Fontainebleau para continuar su aprendizaje, pero en su camino se cruza Nora Olsson, la fría directora de marketing dispuesta a defender a ultranza los secretos de la empresa y los suyos.
Como y recuerdo, recuerdo y como». Con ese mantra como guía, Benito Taibo regresa a los sabores, olores y texturas que han marcado su vida. En este segundo tomo de Cuchara y memoria, que abarca de la langosta al zapato, el autor continúa hurgando en su historia personal y en la memoria colectiva para revivir aquellas comidas que le han provocado asombro, nostalgia, risas y, también, más de una decepción memorable. Aquí no hay reglas ni jueces: cada quien tiene su forma de «agarrar el taco». Y lo importante, insiste, no es solo recordar, sino divertirse en el camino. Este libro es una invitación a leer con hambre y a compartir el viaje de un autor que escribe con honestidad, humor y un enorme amor por la comida.
Oculto entre la espesa bruma de la madrugada, un peligroso criminal siembra el terror en Galicia. Tres jóvenes han sido secuestradas y asesinadas en pocas semanas: mujeres de clase trabajadora, olvidadas por su entorno e invisibles para la sociedad. Pero no para la teniente Lucía Guerrero, de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil y encargada de la investigación, que empatiza con las víctimas. Mientras el cerco se estrecha y la tenaz agente está a punto de dar caza al presunto culpable, sus superiores la obligan a regresar de forma abrupta a Madrid. Ahora la máxima prioridad es el asesinato de la empresaria y coleccionista de arte Marta Millán, una de las grandes fortunas de España y amiga de la familia real y toda la clase política, cuyo cuerpo ha aparecido brutalmente mutilado en dos con la inquietante pintada «Muerte a los ricos» en el cabecero de su cama. Entre la persecución a distancia del asesino en serie gallego y la del retorcido psicópata de Marta Millán, que anuncia sus actos homicidas en la red oscura de internet y está causando un enorme revuelo entre la opinión pública y las autoridades, Lucía Guerrero intentará recomponer este doble rompecabezas macabro poniendo en riesgo su propia vida.
LAS HABILIDADES DE SUNG JINWOO NO DEJAN DE CRECER La esperanza de curar a su madre si consigue los ingredientes de una supuesta poción milagrosa hace que Jinwoo lo dé todo en su nuevo escenario de lucha. Pero mientras tanto la situación en la isla de Jeju se vuelve dramática e incluso los gremios japoneses deciden intervenir, ayudando a los coreanos a enfrentarse a esas aterradoras criaturas.
Con este libro, Gabriel García Márquez se descubrió a sí mismo como un narrador. Sin embargo, la intención primera era escribir un reportaje sobre un hombre, Luis Alejandro Velasco, que estuvo diez días a la deriva en una balsa mecida por el mar Caribe. El futuro Nobel de Literatura y entonces joven reportero que era García Márquez escuchó el relato de los hechos de boca de su protagonista y los transformó, tal vez sin pretenderlo, en un prodigioso ejercicio literario, una narración escueta y vigorosa donde late el pulso de un gran escritor. La publicación por entregas del reportaje en El Espectador de Bogotá supuso un alboroto político considerable -se revelaba la existencia de contrabando ilegal en un buque de la Armada colombiana, lo que costó la vida de siete marineros y el naufragio, más afortunado, de Velasco- y el exilio para su autor.
En agosto falleció mi hija. Se llamaba Olalla y estaba a punto de cumplir veinte años. La policía dijo que fue un accidente de tráfico...» El diario de la joven Olalla parece indicar que fue drogada y violada... Ese año 2012 fue sangriento y apocalíptico, a pesar de que no acabó el mundo. Fue también el año del Costa Concordia, de los terroristas solitarios, de los asesinos compulsivos y, además, el año más maldito de Olalla, el personaje que flota como un destino y una atmósfera a lo largo de esta novela. La detective Ágata Blanc lleva a cabo su investigación en un Madrid decadente que la conducirá a límites que no imaginaba y que la enfrentará a extrañas dimensiones de la vida y de la muerte. Esta ciudad, que años atrás fue símbolo de la prosperidad y la abundancia, parece ahora sumida en una depresión propia de la posguerra. Todos los elementos de nuestra época se entrelazan en esta novela: la búsqueda incesante del placer sexual, las drogas, las pérdidas de conciencia, la corrupción, los desahucios y el espíritu de la venganza, fundamentado en un problema existencial: no es posible respetar a los verdugos.