Este libro reúne por primera vez los numerosos textos publicados a lo largo de los años en distintos medios: escritos personales y autobiográficos que hablan de la infancia, la familia, las amigas, los maestros o la maternidad, así como aquellas intervenciones más políticas como el ya célebre discurso en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina a favor de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo o los textos de apertura de ferias del libro como las de Buenos Aires o Rosario, reflexiones acerca de la propia escritura, sobre escritores y escritoras que la marcaron o los viajes a festivales literarios.
Escribir un silencio es un libro generoso y único en la trayectoria de esta autora tan emblemática que nos permite un acercamiento distinto, íntimo, a una de las escritoras más queridas del ámbito del español, una referente en temas como el feminismo, los derechos de los escritores y la desobediencia como postura ética y vital.
Año 1014. Tras derrotar a los búlgaros en la batalla de Klyuch, el emperador bizantino Basilio II ordena arrancar los ojos de los quince mil soldados del ejército enemigo, dejando tuerto a uno de cada cien hombres para que guíen a los ciegos de regreso a casa. Durante semanas, una columna de desarrapados recorre a tientas el largo camino hasta la capital búlgara, donde los recibe el zar Samuel, que ante el terrible espectáculo de sus hombres humillados, cae fulminado por la pena. Lo sucede en el trono su hijo Gavril, heredero de un imperio amenazado que deberá defender haciendo uso de la astucia para elevar la moral del pueblo después de la última derrota. Murallas afuera, los enemigos acechan, mientras en las calles de la ciudad los soldados intentan retomar sus vidas. Hay quien se esconde y guarda silencio, está el que descubre que sus manos pueden sustituir a la vista, algunos temen parecer monstruos y no falta aquel que hace un buen negocio vendiendo preciosas cuentas de cerámica que simulan ser ojos. Y entre todos ellos hay un escriba invidente que, incapacitado para copiar lo que ya fue escrito, vuelca en el pergamino una historia que crece en él: la de los quince mil ciegos y su inesperada revancha.
Historia, inventiva y poesía confluyen en este magnífico retablo inspirado en las crónicas medievales y en uno de los episodios más crueles de las guerras bizantinas. El ejército ciego nos habla, con deliciosa ironía e ingenio, sobre las narrativas del pasado y sobre cómo el testimonio de los vencidos desaparece fácilmente en el olvido.
Stefan Zweig convierte la vida de Friedrich Nietzsche en un apasionante relato, en la odisea de un espíritu acosado por formidables demonios. Nietzsche aparece aquí como un «don Juan del conocimiento» que se aproxima con galantería —y sentido trágico— a las verdades que ejercen de soporte del consenso moral de occidente, para detectar sus debilidades y forzar después su caída.
Más que una biografía, Zweig ofrece una narración literaria y vibrante: la de un hombre que eligió vivir peligrosamente, un mártir de la sinceridad absoluta, que sacrificó amistades, salud y cordura en su empeño de no traicionarse jamás.
January Andrews es escritora de novelas románticas y una soñadora empedernida.
Augustus Everett escribe novelas serias y cree que el amor verdadero es solo un cuento chino.
Pero January y Gus tienen mucho más en común de lo que creen:
Los dos están arruinados.
Los dos están bloqueados.
«He aquí una frase extraña: supe qué es estar muriéndose».
En noviembre de 2020, pocos meses antes de publicar su primera novela, la autora de este libro estuvo a punto de perder la vida. Un sábado como cualquier otro, en su casa, sin saberlo, ella y su pareja se estaban muriendo. La caldera tenía una fuga y el monóxido de carbono los fue adormeciendo hasta que Marta se levantó a duras penas para ir al baño. Ahí, cayó desplomada y se golpeó la cabeza. Cinco años ha necesitado para narrar esta experiencia en una historia que conjuga la tensión narrativa, la ansiedad y la esperanza.
Oxígeno es «el libro que nunca hubiera querido escribir», el relato de los minutos en los que se le escapaba la vida, el de los meses que siguieron el accidente y el de los años que lo precedieron todo, cuando ella y su pareja se enamoraron y empezaron a construir una vida sin pensar que podría terminar en cualquier momento. Combinando con maestría la sensibilidad, el sentido del humor y la lucidez, la autora mira de frente a la muerte para celebrar el asombro diario de seguir aquí.
Traducido por primera vez al español, Que el bien os acompañe es junto a Todo fluye el último libro que escribió Vasili Grossman. Si Todo fluye es su testamento político, Que el bien os acompañe es su testamento personal. A finales de 1961, cuando ya daba Vida y destino por desaparecida en manos de la KGB, y enfermo del cáncer que acabaría con su vida, Grossman recibe el encargo de traducir una novela del armenio. Estará dos meses en el Cáucaso, y hay algo allí, en esa tierra y su gente, que a Grossman le parece cercano: el sufrimiento armenio es hermano del sufrimiento judío. Ósip Mandelstam ya había definido Armenia como 'la hermana pequeña de la tierra judaica'. Armenia no es sólo el lugar donde se detuvo el Arca de Noé después del diluvio, sino que también su destino se hermana con el del pueblo judío. Una historia marcada por la persecución planificada, el genocidio y la diáspora. Ese reconocimiento mutuo entre ambos pueblos fue, en palabras de Grossman, la impresión más profunda que tuvo en Armenia. En este ensayo-meditación, nos encontramos con el Grossman más personal que hayamos leído. La mirada que pasea sobre Armenia y sus habitantes es la mirada sobre todas las tierras y todas las gentes. Nada de lo que es humano escapa a un escritor que se sabe cercano a la muerte y decide escribir con toda libertad de aquello que realmente le conmueve y le apasiona, lejos del control de cualquier censura, pues sabe que difícilmente volverá a publicar. El resultado es un canto a 'toda la belleza del mundo', que diría el poeta Seifert, el libro más íntimo e iluminador de Vasili Grossman.