La Florencia del siglo XVI requiere habilidad, discreción, lealtad, sensibilidad artística y comprensión política. Europa es un polvorín. Italia es el campo de batalla donde chocan Francia y España, las dos grandes potencias. El duque de Florencia, Cosme de Médici, no solo tiene que lidiar con la reina de Francia, su prima Catalina de Médici y aliada de su viejo enemigo, el republicano Piero Strozzi, sino también con el influjo de un Papa que es un inquisidor de la peor calaña, el que instituyó la prohibición de libros y obras de arte considerados inmorales. Y para complicarlo todo, ahora el viejo pintor Pontormo acaba de ser asesinado al pie de los frescos en los que trabajaba desde hacía once años. En la escena del crimen se descubre un cuadro obsceno de María de Médici, una de las hijas del duque. El gran Vasari, secuaz del duque, pintor e historiador del arte, se tiene que encargar de la investigación. ¿Quién es el asesino y quién el caricaturista? ¿Cuál es el móvil del asesinato y del crimen de lesa majestad?
Una novela espléndida, algo finalmente nuevo en nuestra literatura de hoy, algo pensado y al mismo tiempo lleno de libre invención». Italo Calvino La divina floresta (1969) es una sugestiva historia naturalis interpretada en clave lucreciana o, incluso, kiplinesca, y ambientada en una remota Sicilia en los albores de la creación. El protagonista es la vida misma o, mejor dicho, un ente vivo y pensante, primero indeterminado en su forma larvaria, que, tras una breve temporada vivida vegetativamente, toma la forma definitiva de un ave: un buitre filosófico que no tiene nada de la bajeza que su figura pudiera evocar, sino que, por el contrario, se nutre de la sabiduría clásica. El arco de su aventura que lo empujará hasta la extenuación en busca de un mensaje más allá de los confines de la isla, más allá de los océanos y hacia la luna inalcanzable no hace sino hablarnos de nuestra humana inquietud ante las incógnitas de la existencia. «Estoy realmente contento de este resultado, por ti y por la literatura italiana, que recupera lo que era su vocación específica en sus primeros siglos: literatura como “filosofía natural”. Espero que la crítica comprenda que tu libro es diferente de los muchos que se publican, pero, aunque no lo comprenda de inmediato, no importa, tu libro es de los que quedan».
In the 1950s, Oscar Hammerstein is asked to write the lyrics to a musical based on the life of a woman named Maria von Trapp. He’s intrigued to learn that she was once a novice who hoped to live quietly as an Austrian nun before her abbey sent her away to teach a widowed baron’s sickly child. What should have been a ten-month assignment, however, unexpectedly turned into a marriage proposal. And when the family was forced to flee their home to escape the Nazis, it was Maria who instructed them on how to survive using nothing but the power of their voices.
It’s an inspirational story, to be sure, and as half of the famous Rodgers & Hammerstein duo, Hammerstein knows it has big Broadway potential. Yet much of Maria’s life will have to be reinvented for the stage, and with the horrors of war still fresh in people’s minds, Hammerstein can’t let audiences see just how close the von Trapps came to losing their lives.
But when Maria sees the script that is supposedly based on her life, she becomes so incensed that she sets off to confront Hammerstein in person. Told that he’s busy, she is asked to express her concerns to his secretary, Fran, instead. The pair strike up an unlikely friendship as Maria tells Fran about her life, contradicting much of what will eventually appear in The Sound of Music.
A tale of love, loss, and the difficult choices that we are often forced to make, Maria is a powerful reminder that the truth is usually more complicated—and certainly more compelling—than the stories immortalized by Hollywood.
When Morgan and Benji surprise their families with a wedding invitation to Maine, they’re aware the news of their clandestine relationship will come as a shock. Twelve years have passed since the stunning loss of sixteen-year-old Alice, Benji’s sister and Morgan’s best friend, and no one is quite the same. But the young couple decide to plunge headlong into matrimony, marking the first time their fractured families will reunite since Alice’s funeral.
As the arriving guests descend upon the tranquil coastal town, they bring with them not only skepticism about the impromptu nuptials but also deep-seated secrets and agendas of their own. Peter, Morgan’s father, may be trying to dissuade his daughter from saying “I do,” while Linnie, Benji’s mother, introduces a boyfriend who bears a tumultuous past of his own. Nick, Benji’s father, is scheming to secure a new job before his wife—formerly his mistress—discovers he’s lost his old one. Morgan, too, carries delicate secrets that threaten to jeopardize the happiness for which she has so longed. And as for Benji—well, he’s just trying to make sure the whole weekend doesn’t implode.
1917. En un campo de batalla cerca del río Escaut, John yace sin poder moverse ni sentir las piernas tras una explosión. Luchando por concentrar sus pensamientos, se pierde en la memoria mientras cae la nieve.
En 1920 John ha regresado de la guerra a North Yorkshire. Está vivo, pero no entero. Vive con Helena y reabre su negocio de fotografía, intenta seguir viviendo, pero el pasado irrumpe insistentemente en el presente, cuando los fantasmas empiezan a aparecer en sus fotografías.
Así comienza una narración que abarca cuatro generaciones de conexiones que se encienden y reencienden a medida que avanza el siglo y a veces, en momentos radiantes de deseo y trascendencia, unas chispas vuelan hacia arriba, obrando sus transformaciones décadas después.
Kate McGuire tiene que reinventarse. Tras el cierre del restaurante donde trabajaba como pastelera, la cancelación de su boda con un rico heredero y la pérdida de su apartamento, Kate deja Nueva York y se instala en Coral Cay, el pueblo de Florida donde iba a ir de luna de miel. Pronto encuentra trabajo como dependienta en la panadería The Cookie House, cuyo propietario, Sam Hepplewhite, no levanta cabeza desde que enviudó. Mientras busca piso, Kate se aloja en el almacén de la panadería, pero comienzan los problemas. Kate, su nueva amiga Maxi y el perro Oliver se dispondrán a descubrir qué se cuece en Coral Cay.