Cartas a Teresa recoge la correspondencia, hasta ahora inédita, sostenida entre Jorge Guillén y su hija Teresa entre 1948 y 1984. En 1947 fallece Germaine Cahen, la primera esposa del poeta, y desde ese momento, Teresa, la hija mayor del matrimonio, se erige como el soporte de la familia y de su padre; dada la distancia entre ellos, las cartas funcionan como principal canal en esta relación. El epistolario reúne centenares de misivas que se convierten en un valioso testimonio de la vida de Guillén tanto en el exilio (desde 1938 reside en Estados Unidos primero y en Italia, después) como en la etapa de regreso a España, entre 1977 y 1984, año de su fallecimiento. Las cartas nos acercan a su memoria familiar, a sus quehaceres cotidianos (preocupaciones, viajes, reuniones, gastos), a los trabajos ordinarios a los que obliga el oficio de escritor (composición de poemas, tratos con editores, correcciones de pruebas) o a las relaciones académicas y sociales que fue estableciendo a lo largo de su trayectoria profesional. Pero estas cartas son también un valioso testimonio de la figura de Teresa Guillén (Teresa Gilman, de casada), en su faceta no solo familiar sino también cultural e intelectual
En Mujeres que corren con los lobos, Pinkola Estés revela ricos mitos interculturales, cuentos de hadas e historias (muchas de ellas relativas a su propia familia) para contribuir a que las mujeres recuperen su fuerza y su salud, atributos visionarios de esta esencia instintiva. Mediante los relatos y los comentarios de la autora, examinamos el amor y comprendemos a la Mujer Salvaje. Estés ha creado una psicología femenina en un sentido más verdadero, el que lleva al conocimiento del alma.
En El baile de las mujeres sabias, como si se tratara de una de esas historias contadas por las madres a sus hijas, nos invita a reflexionar sobre los encantos del arquetipo misterioso e irresistible de la mujer sabia, representada simbólicamente por la figura de la abuela. Desde las matriarcas de los cuentos de hadas, pasando por las mujeres anónimas que la autora ha conocido durante su brillante trayectoria como psicoanalista, Pinkola Estés retrata magistralmente a esas almas maduras tan comunes en todas las tradiciones familiares, ofreciendo unas páginas llenas de luz, melodía y encanto .
Perteneciente a la segunda generación de alemanes nacidos tras el final de la Segunda Guerra Mundial, Nora Krug creció luchando contra la profunda ambivalencia que le provocaba el pasado reciente de su país. Durante sus viajes de joven, su acento sólo suscitaba reacciones desagradables, una rabia que entendía y compartía.
Tras casi veinte años en Estados Unidos, Nora Krug decidió que nunca sabría quién era si no se enfrentaba a su lugar de procedencia. En Heimat, la autora documenta este viaje a través de las vidas de los miembros de su familia durante el régimen nazi y la representación visual de su regreso a un país aún marcado por la guerra. Bellamente ilustrada y muy emotiva, Heimat es una poderosa meditación sobre la búsqueda de la identidad cultural y el significado de la historia y la patria.
Una novela de amor prohibido en tiempos de agitación política y social, impregnada de un profundo erotismo transgresor.
El cultivo y manufacturación del algodón tuvo inesperadamente un impacto enorme en cómo la mujer era considerada en China: el algodón empoderó su figura. La equivalencia entre la mujer y el algodón adquiere en la obra algo más que un simbolismo de fondo: crea y estructura el núcleo de un intenso drama.
La zona rural donde se ha instalado la pequeña planta transformadora de algodón se convierte en un microcosmos donde toda la China de la época está representada, y la joven protagonista, Fang Biyu, en el símbolo de la mujer china. El algodón como alegoría de la feminidad obedece también al ciclo de la menstruación (un ciclo lunar) que caracteriza a la mujer, ya que la protección sanitaria utilizada por las mujeres chinas durante sus periodos estaba hecha de ese material.
A través de un enfoque autobiográfico y de una estética carnavalesca y trágica al mismo tiempo, Mo Yan aborda la pérdida de la inocencia y el rito del paso a la edad adulta.
Próspero viento es un ensayo autobiográfico que relata una vida, la de su autor, y la peripecia vital y política de varias generaciones, desde las postrimerías de la dictadura franquista hasta hoy mismo.
Pionero en rescatar las figuras de Chaves Nogales, Clara Campoamor o Elena Fortún, integrantes de esa tercera España que denunció y combatió el fanatismo de las otras dos, de las que ellos tres y otros fueron víctimas durante cincuenta años, Trapiello rastrea en este libro el origen de la hegemonía cultural de la izquierda y de los nacionalistas, conforme a la cual estos se han creído legitimados para reescribir la historia y levantar un muro entre españoles. Los mismos que elogian únicamente a quienes transigen con sus propósitos sectarios y cancelan a cuantos los cuestionan, sin acatar su pregonada superioridad.
La ciencia ficción de Clark Ashton Smith, también calificada como «science fantasy», presenta una combinación de horror y ciencia, una amalgama de géneros que en el caso de Lovecraft dio lugar al horror cósmico.
Con CAS, la aventura planetaria, el «space opera» y las convenciones más «pulp» del género son tan solo una suerte de disfraz, de ingredientes con los que hacer pasar sus principales obsesiones que convierten la extraña ciencia ficción de Smith en una isla perdida, un peculiar y demencial universo que evade cualquier fácil etiqueta.
Sus ciclos narrativos de lejanas tierras perdidas en los abismos del tiempo –ya sea en el pasado prehistórico, el histórico y medieval o en el futuro postapocalíptico– ponen en evidencia su absoluto nihilismo fatalista y humor negro, sirviéndose de un estilo literario sofisticado y decadente.