El encuentro fortuito entre dos amigos de la infancia es el detonante de esta novela, la cual nos lleva a recorrer la vida de un empresario exitoso y adinerado con un pasado enigmático. Su nombre: Sebastián Sarmiento. Su tragedia: haber perdido a sus seres más queridos. La consecuencia: un sentimiento de culpa que jamás lo abandona. La historia de Sebastián toma rumbos insospechados debido a circunstancias tan simples como una rama seca tirada en el camino, una llamada realizada en el instante preciso y el andar a la deriva por una calle cualquiera.
Esas casualidades, y muchas más, son las que determinan el destino del protagonista, y Juan Carlos Botero se vale de ellas para demostrar que no existen hechos intrascendentes, pues un detalle, por más mínimo que parezca, puede cambiar radicalmente el curso de los acontecimientos y desatar una ola de eventos inesperados. Nuestra fortuna deja de pertenecernos cuando se lanzan los dados y nos convertimos, para ventura o desventura, en caprichos de la suerte.
Norteamérica, siglo XX. Roberta Jeanne d'Arc Cole está muy cerca de cumplir su sueño. A punto de ser nombrada subdirectora de medicina en un hospital de Boston, casada con un cirujano y dueña de una residencia en la histórica calle Brattle en Cambridge y una casa de verano en las colinas de Berkshire, no se espera que, de golpe y porrazo, todo se desmorone.
Su género y su trabajo en una clínica de abortos le cuestan el nombramiento en el hospital y su matrimonio. Tratando de recuperarse, decide dejar su apartamento en Boston para volver al campo y trabajar como médico rural. Será allí, en las colinas de Massachussets, donde redescubrirá ese don de adivinación que ha caracterizado a su familia y seguirá luchando por el derecho de cada mujer a elegir sobre su cuerpo, al mismo tiempo que reconoce su propio deseo de maternidad.
La cultura checa de los años sesenta del pasado siglo gozó de una sorprendente vitalidad: la literatura, el teatro y el cine mostraban una originalidad y diversidad excepcionales, en vivo contraste con la acelerada descomposición de las estructuras políticas y los embates de una ferrea censura. Esta obra contiene dos textos del gran intelectual checo: su discurso ante el Congreso de Escritores de 1967, en el que abogó valientemente por la autonomía de la cultura y la libertad de los creadores, y Un Occidente secuestrado (1983), un extenso artículo que en su momento suscitó un vivo debate político en las principales publicaciones culturales europeas.
Théophile Gautier sintió desde muy niño un especial apego por los animales, y en particular por los gatos, seres en adelante indisociables de su paisaje íntimo y doméstico y del balance de su experiencia de vida. En Zoológico privado, involuntarias memorias de infancia y juventud y autorretrato al sesgo del autor, nos los presenta con profusión de detalles en su inquietante familiaridad, ya sea durmiendo a su lado o a los pies de la cama, sentados en el brazo del sillón que el autor empleaba para escribir, siguiéndolo en sus paseos matutinos por el jardín, jugando con sus libros o amenizando silenciosamente sus comidas, no sin robarle algún que otro bocado del plato. Pero el imaginario que Gautier nos revela en su recuento biográfico expande su mirada hacia otros seres afines, haciendo patente el vínculo que conecta sus trayectorias vitales y desplegando así toda una cosmovisión panteísta a través de su amor por la naturaleza.
La prosa de Gógol resultó sorprendente en su época por su originalidad, y fue celebrada por autores tan distintos como Pushkin y Nadezhdin. Gógol se aleja de la tradición narrativa de los cuentos populares mezclando los elementos sobrenaturales del cuento popular con los elementos de la conciencia narrativa individual. El juego de diferentes voces narrativas, la inclusión de términos coloquiales y vulgares, las constantes digresiones y las ocasionales lagunas de memoria del narrador, que interrumpen, distorsionan u oscurecen el significado de lo que relata constituyen las principales características del estilo gogoliano. "Cuentos de San Petersburgo" da título a una serie de relatos que fueron publicados en diferentes momentos, entre 1835 y 1842. Existen dos elementos unificadores en este libro: el primero, y más obvio, la presencia de San Petersburgo; el segundo, que están protagonizados por personajes solitarios que viven una situación de conflicto a causa de un elemento perturbador (una oculta presencia demoníaca) que trastoca la precaria armonía de su mundo.
La corona de hierba, segundo libro de la serie iniciada con El primer hombre de Roma, es la historia del enfrentamiento de Mario y Sila por el poder en Roma. El relato empieza en el año 97 a.C, bajo el feroz mandato de Cayo Mario. Roma ha conquistado el mundo occidental, resistido la invasión y aplastado a sus enemigos. A Mario solo le queda un paso más para alcanzar la gloria: conseguir un séptimo consulado, algo sin precedentes en la historia de Roma. Pero el premio más grande exige el precio más alto. Mario, ahora envejecido y enfermo, se enfrenta a una nueva generación de jóvenes que lucharán entre sí para ocupar los puestos de mayor autoridad. A muchos les gustaría ver fallar al cónsul, entre ellos Lucio Cornelio Sila. La disputa de Sila y Mario por el poder solo se puede ganar mediante la traición y la sangre. Mientras un odio mortal envuelve a ambos hombres, Roma debe librar su propia batalla por la supervivencia.