El inspector Pàmies, a cargo de la investigación de un macabro crimen en un granero, ha desaparecido. A la búsqueda sin tregua emprendida por Héctor y Marcos, se suma el detective Nico Ros, todavía convaleciente, y la fiel Cas. Mientras tanto, un asesino está sembrando de terror y muerte la comarca.
Una granja lúgubre, una ermita recóndita, un circo con mucho que esconder, mensajes esotéricos, silencios sospechosos, secretos enterrados… A esto y mucho más se enfrentará el detective Ros, días después de los hechos narrados en Marismas.
En Salerno, los días pasan pero no son iguales para Éléonore. Entre sus hogares y sus gemelos adolescentes, no tiene tiempo para eso que llaman la dolce vita. Sobre todo porque Éléonore no consigue olvidar a Marco, de quien acaba de separarse. Mientras observa a los demás, al menos su mente está ocupada, pero al adentrarse en las intimidades de sus clientes, se da cuenta de que las apariencias engañan, y su bien engrasada rutina podría poner su vida patas arriba...
¿Se hará realidad el sueño de su vida?
¿Y si el azar estuviera a punto de barajar todas las cartas?
Princesa, esto no es una carta para vos (¿que te puedo decir que ya no te haya dicho, de bueno y de malo?), sino que, como otras veces, utilizo tu imagen de interlocutor privilegiado para desarrollar mi monólogo de búsqueda, buscando precisamente que tu imagen me ayude a no salirme demasiado de la razón".
Entre 1987 y 1989, mientras Mario Levrero vivía en Buenos Aires, trabajando en revistas de crucigramas para conseguir el dinero suficiente que le permitiera comprar lo que más anhelaba: tiempo para dedicarse a escribir, inició un romance con Alicia Hoppe, quien había sido la mujer de un viejo amigo y, más tarde, su medica personal, que lo acompañó durante años en sus devenires psicosomáticos. En ese momento, ella residía en Colonia, y estas cartas son testimonio del inicio y crecimiento de ese amor adulto y, tambien, registro literario de las obsesiones, temores e ilusiones de un singular escritor, con un poder de observación y análisis extraordinario.
Inglaterra, 1881. El joven médico Simeon Lee acude a la llamada de su primo enfermo en la isla de Ray. El pastor Howes está convencido de que ha sido envenenado por su cuñada Florence, quien, tras ser acusada de matar a su esposo, vive encerrada en una habitación con paredes de cristal en la biblioteca de la mansión.
California, 1939. Todo apunta a que el escritor Oliver Tooke se ha suicidado, pero su amigo Ken Kourian no lo tiene claro, por lo que se sumerge en una investigación que lo lleva al secuestro del hermano de Oliver cuando ambos eran niños. Para descubrir la verdad, Ken deberá descifrar las pistas escondidas en la última novela de su amigo, Relojes de cristal, un libro con dos relatos capicúa sobre un joven médico llamado Simeon Lee.
Si un corazón desea creer en algo, la razón no se lo podrá impedir.
Londres, 1922. Alan y Violet Schofield son los mayores especialistas en fotografía mágica de Inglaterra; una pareja de pícaros que se aprovecha de la fiebre por retratar seres feéricos que se extendió por la crédula sociedad londinense tras la Gran Guerra después de que dos niñas de Cottingley lograran convencer al mismísimo Conan Doyle de que habían fotografiado unas hadas. Del cielo ya han dejado de caer bombas y la ciudad entera espera turno ante el famoso estudio de los Schofield para conseguir la preciada fotografía que demostrará a sus familiares y vecinos que su desván o su jardín ha sido bendecido con la presencia de alguna de esas misteriosas criaturas.
Por desgracia para ellos, su suerte cambiará cuando un nuevo cliente llame a su puerta: el temido y poderoso Percival Drake, señor de los bajos fondos de Londres. Un hombre de gran astucia, brutalmente despiadado y, sobre todo, que no cree en la magia. Mientras emprenden una peligrosa carrera contrarreloj para salvar sus vidas, Alan y Violet descubrirán que para timar a un gánster que no cree en las hadas hay que ser más listos que ellas.
Al principio de la Segunda Guerra Mundial, tras la invasión nazi de Holanda, Janny y Lien Brilleslijper, dos hermanas judías, se unieron a la Resistencia. Escaparon de la ciudad hacia una casa perdida en medio del bosque que con el tiempo se convirtió en un lugar estratégico para la Resistencia y en un refugio para otros muchos perseguidos. No obstante, al año fueron detenidas y conducidas al campo de Westerbork, donde conocieron a Ana Frank y a su hermana Margot. Las cuatro juntas fueron trasladadas a Auschwitz, donde Janny y Lien cuidaron de las hermanas Frank durante los últimos días de su vida. Casi setenta años después, cuando la escritora Roxane van Iperen se trasladó a vivir al campo, descubrió por casualidad el extraordinario pasado de la casa que acababa de comprar y el destino de las hermanas Brilleslijper. Decidió entonces dedicar seis años de su vida a desenterrar el pasado y dar testimonio del valor de estas dos extraordinarias mujeres unidas por la tragedia.