A las dos de la tarde del 8 de enero de 2007, Rosa Bazzi y Olindo Romano abandonan el pueblo lombardo de Erba en un coche patrulla de los carabinieri. Creen que la intención de los agentes es ponerlos a salvo de los periodistas que asedian su casa, pero en menos de una hora se encuentran en la prisión del Bassone. Pronto los medios de comunicación y la opinión pública los bautizan como «los monstruos de Erba», acusados de asesinar a cuatro vecinos —tres de ellos miembros de una misma familia, incluyendo un niño de dos años—, y el matrimonio se enfrenta a una condena a cadena perpetua, y a lo que a sus ojos resulta aún mucho peor: la separación.
La escritora Alessandra Carati, finalista del Premio Strega, impactada por un caso que todavía hoy conmociona a toda Italia, conoce a la presunta asesina a principios de 2019 y la visita cada semana entre julio y febrero del año siguiente. «Ahora me desahogo contigo como con el capellán», le dice Rosy.
Stella es una niña muy inteligente y sensible, precoz para su edad, pero de un tiempo a esta parte su conducta ha cambiado y Charlotte, su madre, está muy preocupada. Su comportamiento imprevisible y que en ocasiones puede llegar a ser antisocial, ha desaparecido. Stella se ha convertido en una criatura dócil y complaciente, y hasta parece haber sufrido un retroceso en su aprendizaje. Una actitud que recuerda cada día más a la personalidad de Blanka, su antigua niñera, fallecida recientemente.
Charlotte, embarazada de su segundo hijo, no se siente bien y está convencida de que, de algún modo, Blanka es la responsable de la transformación de su hija. Pero, ¿cómo es posible que la niñera siga formando parte de sus vidas? Charlotte está obsesionada y no duda de que solo ella puede salvar a su hija, incluso cuando su marido tiene claro que todo está en su cabeza.
1860. Cae la fría y oscura noche en la campiña de Dorset. Ha llegado el momento. Rebecca Tullidge va a escapar de su desgraciado matrimonio y a reunirse con John Bedloe, el policía ferroviario con quien mantiene un apasionado idilio. Pero el encuentro no va como había planeado. Su amante yace muerto en las vias del tren. Robert Colbeck, de Scotland Yard, no piensa dejar pasar la oportunidad de resolver este caso. No será sencillo. Al investigar el turbio pasado de la víctima, los sospechosos se multiplican.
Faye Johnson es la bruja perfecta durante el día, pero cuando cae la noche, se vuelve una maestra en desafiar las normas. En la clandestinidad, acepta todos los trabajos que los demás consideran inmorales, desde vender pociones a vampiros hasta lidiar con licántropos problemáticos. Todo parece funcionar hasta que entra en su vida Reese Marlasis.
Cuando Penny Dahl contacta con Finders Keepers para que la ayuden a encontrar a su hija, algo en la voz desesperada de la mujer hace que Holly Gibney se vea obligada a aceptar el trabajo.
A poca distancia del lugar en el que Bonnie Dahl desapareció, viven los profesores Rodney y Emily Harris. Son la quintaesencia de la respetabilidad burguesa: un matrimonio octogenario y dedicado de académicos semiretirados. Nadie diría que, en el sótano de su impecable casa forrada de libros, esconden un secreto directamente relacionado con la desaparición de Bonnie.
Son astutos, pacientes y despiadados, y obligarán a Holly a emplear sus habilidades al máximo y a arriesgarlo todo si quiere cerrar el caso más oscuro al que se ha enfrentado jamás.
Uno de los tesoros más codiciados y enigmáticos del mundo submarino se esconde en las profundidades del océano Atlántico. Una anciana historiadora naval podría tener la clave para rescatarlo, pero muere de repente en extrañas circunstancias. Pietro Rivas, un subinspector que acaba de llegar a la ciudad, será el encargado de investigar el caso junto con Nagore Freire, una extravagante inspectora de Patrimonio. Cuando las muertes comienzan a sucederse, la policía descubre que la clave para resolverlas reside en la historia del galeón Albatros Negro. Y en cómo en el año 1700, en la antigua villa amurallada de Vigo, una joven entomóloga fue capaz de cambiar con su audacia el curso de la historia.