En los tratados contenidos en este volumen, Borges habla de la esencia del tiempo, que se concreta bien en el mecanismo de una metáfora, bien en una refutación filosófica. El asunto es la coincidencia, la ocupación de un mismo lugar físico o mental, la repetición, la versión. Así, el ensayo sobre los traductores de Las mil y una noches tiene su eco en los símiles de la literatura germánica antigua; la doctrina de los ciclos halla su espejo en las enseñanzas de la termodinámica. Historia de la eternidad, cuya primera edición data de 1936, prefigura ya los contornos del Borges del medio siglo posterior.
Es una novela diferente, una ardiente defensa del amor sensual y una fervorosa crítica de la represión religiosa de las pasiones sentimientos humanos; una obra completamente distinta a las anteriores del autor, aunque lleve el inconfundible sello de su siempre alerta curiosidad filosófica.
Stephen King sorprende y aterroriza una vez más al lector con su magistral don para destapar y exhibir la mitad más oscura del ser humano.
Cuando Thad Beaumont en pleno bloqueo creativo, después de que su novela Las súbitas bailarinas optara al Premio Nacional de Literatura y lo perdiera, decidió seguir los consejos de su mujer y publicar una serie de thrillers retorcidos y sangrientos bajo el pseudónimo de George Stark, no pensó, ni por asomo, que le sería tan difícil «deshacerse» de ese otro yo que, no se explicaba cómo, había dejado de ser ficticio.
Cuando el comisario Alan Pangborn aparece en su casa acusándole de un brutal asesinato, Thad trata de afirmar su inocencia, de asegurar que nada tiene que ver con todos esos monstruosos asesinatos cometidos tan cerca de su casa, ni con la retorcida mente que protagoniza sus novelas policíacas, ni con las llamadas de aquella voz que, obscena y susurrante, le pide al teléfono que se rinda. Pero, ¿cómo explicar que sus huellas ensangrentadas han aparecido por todas partes en la escena del crimen?
En Linares, al norte del país, con la Revolución mexicana como telón de fondo.Un buen día, la vieja nana de la familia abandona sorpresivamente un reposo que parecía eterno para perderse en el monte. Cuando la encuentran, sostiene dos pequeños bultos, uno en cada brazo: de un lado un bebé misterioso y del otro un panal de abejas. Ante la insistencia de la nana por conversar y cuidar al pequeño, la familia Morales decide adoptarlo.
Cubierto por el manto vivo de abejas que lo acompañarán y guiarán para siempre, Simonopio llega a cambiar la historia de la familia que lo acoge y la de toda una región. Para lograrlo, deberá enfrentar sus miedos, el enemigo que los acecha y las grandes amenazas de la guerra: la influenza española y los enfrentamientos entrelos que desean la tierra ajena y los que protegerán su propiedad a toda costa.
Una novela contemporánea en la que caen varios cercos: el histórico de la ciudad de Lisboa, el que impide al hombre comunicarse con sus semejantes y, finalmente, el de la soledad, definitivamente abatido en el amor realizado.
Raimundo Silva es un revisor de textos de una editorial, un personaje anodino que tiene como misión en la vida conservar la integridad de los textos que llegan a sus manos. Un día, revisando un texto histórico, toma una decisión: introducir un «No» donde debiera aparecer un «Sí». Esta determinación altera, sin duda alguna, la historia escrita, pero también va a ser fundamental en su vida personal.
El conservador Raimundo Silva no volverá a ser sujeto paciente de la historia, tanto la universal como la personal, porque su acto de rebeldía le hace asumir el protagonismo que, como hombre -y por tanto hegemónico- le corresponde en la vida.
Nora Mackenzie’s entire career lies in the hands of famous NFL tight end Derek Pender, who also happens to be her extremely hot college ex-boyfriend. Nora didn’t end things as gracefully as she could have back then, and now it has come back to haunt her. Derek is her first client as an official full-time sports agent and he’s holding a grudge.
Derek has set his sights on a little friendly revenge. If Nora Mackenzie, the first girl to ever break his heart, wants to be his agent, oh, he’ll let her be his agent. The plan is simple: make Nora’s life absolutely miserable. But if Derek knows anything about the woman he once loved—she won’t quit easily.