Este volumen reúne los dos libritos que Javier Marías dedicara, en el centenario de sus respectivos nacimientos, a los escritores que tal vez más influencia han ejercido en la literatura en español de la segunda mitad del siglo XX: William Faulkner y Vladimir Nabokov. Además de los personales ensayos y semblanzas con que les rinde homenaje, Marías nos permite ver aquí su importante faceta de traductor: sus versiones de la poesía de estos dos maestros son inigualables.
Se incluyen, a modo de epílogo, un texto de Manuel Rodríguez Rivero sobre la ciudad natal de Faulkner, y la traducción que Félix de Azúa hiciera de dieciocho problemas de ajedrez concebidos por el propio Nabokov.
Una novela contemporánea en la que caen varios cercos: el histórico de la ciudad de Lisboa, el que impide al hombre comunicarse con sus semejantes y, finalmente, el de la soledad, definitivamente abatido en el amor realizado.
Raimundo Silva es un revisor de textos de una editorial, un personaje anodino que tiene como misión en la vida conservar la integridad de los textos que llegan a sus manos. Un día, revisando un texto histórico, toma una decisión: introducir un «No» donde debiera aparecer un «Sí». Esta determinación altera, sin duda alguna, la historia escrita, pero también va a ser fundamental en su vida personal.
El conservador Raimundo Silva no volverá a ser sujeto paciente de la historia, tanto la universal como la personal, porque su acto de rebeldía le hace asumir el protagonismo que, como hombre -y por tanto hegemónico- le corresponde en la vida.
La vida es una y tiene límites. La lectura de novelas los revienta y lo que era una se convierte en mil, infinitas. Ése es el mayor poder de la literatura y este libro nos hace participar de el.
"Hay que leer buenos libros, e incitar y enseñar a leer a los que vienen detrás, como un quehacer imprescindible, porque el impregna y enriquece a todos los demás."
Mario Vargas Llosa
Lolita, Muerte en Venecia, El extranjero, Manhattan Transfer, Trópico de Cáncer y El tambor de hojalata son solo algunas de las obras del siglo XX de las que nos habla Mario Vargas Llosa en estas páginas. Revela con sus palabras la íntima relación de su lectura con las posibilidades de ampliar nuestra experiencia vital.
A estos ensayos se añade un prólogo -con reflexiones lúcidas y apasionadas sobre el sentido de la ficción- y un epílogo. Este esplendido cierre resulta una incitación y una seducción hacia el placer de leer, además de una inmersión en las opiniones del autor, uno de los escritores más geniales de nuestro tiempo, sobre la función de la literatura y el presente y el futuro del libro.
Una lúcida meditación, a través de un poeta y una ciudad, sobre el sentido de toda una época.A fines de 1935, cuando acaba de fallecer Fernando Pessoa, llega al puerto de Lisboa un barco inglés, Highland Brigade, en el que ha viajado, desde Brasil, Ricardo Reis, uno de los heterónimos del gran poeta portugués.
A lo largo de nueve meses cruciales en la historia de Europa, durante los que estalla la guerra de España y se produce la intervención italiana en Abisinia, asistiremos a la última etapa de la vida de Ricardo Reis, en diálogo con el espíritu de Fernando Pessoa que acude a visitarle desde el cementerio en los momentos más inesperados. Es la época de las plumas estilográficas, de las radios Pilot, de las Juventudes Hitlerianas, de los topolinos, en una Lisboa atlántica cuya atmósfera envolvente se convierte en el verdadero protagonista de esta fascinante experiencia narrativa.
Andrea llega a Barcelona para estudiar Letras. Sus ilusiones chocan, inmediatamente, con el ambiente de tensión y emociones violentas que reina en casa de su abuela. Andrea relata el contraste entre este sórdido microcosmos familiar —poblado de seres heridos y ásperos— y la frágil cordialidad de sus relaciones universitarias, centradas en la bella y luminosa Ena. Finalmente los dos mundos se encuentran y chocan con violencia.
Comparada por la crítica con Cumbres borrascosas, Nada, ganadora de la primera edición del Premio Nadal (1944), destaca tanto por su prosa fresca y directa como por la extraordinaria sensibilidad en la recreación de una voz femenina. Cuando el libro acaba, el lector tiene la seguridad de poder encontrar, al volver la esquina, a una muchacha pálida y triste, con toda la fuerza de su juventud condensada en el mirar. Es Andrea, absorta, queriendo algo, sin saber qué. Como el resto de los protagonistas, ha nacido a la vida real por un prodigio de la creación artística.
Rechazando las convenciones y efectismos propios del teatro del momento, Antón Chéjov (1860-1904) aspiró a crear obras más contenidas y sutiles, exentas de didactismo y enjuiciamientos morales, en las que la vida se mostrara objetivamente tal y como es, con la complejidad y sencillez que reviste la cotidiana realidad. El presente volumen reúne tres de sus obras más representativas: "Ivánov" tiene como protagonista a un activo representante del liberalismo ruso dominado ahora por la indolencia y la abulia; "La gaviota" condensa las reflexiones del autor acerca del arte y su función social, y "Tío Ványa" ofrece el contraste entre el hombre útil, activo y sensible a los problemas de la humanidad, y la vida rutinaria y soñolienta del hacendado de la época. Traducción de Juan López-Morillas