Los fragmentos más antiguos que se conservan de La epopeya de Gilgamesh son obra de un poeta paleobabilónico que escribió hace más de tres mil setecientos años. Fue compuesta en lengua acadia, pero sus orígenes literarios se remontan a cinco poemas sumerios. En ella se cuenta la historia de Gilgamesh, el gran rey de Uruk, sus encuentros con monstruos y dioses, su enfrentamiento y posterior amistad con Enkidu el salvaje, el nacido en las tierras altas, y su arduo viaje en busca del secreto de la inmortalidad. Además de abordar temas como la familia, la amistad o los deberes del rey, La epopeya de Gilgamesh versa, sobre todo, de la lucha eterna del hombre contra el miedo a la muerte.
La versión de Andrew George -la de referencia en el mundo occidental- la introducen palabras muy sabias de Jose Luis Sampedro. Como cierre, un epílogo sobre la pervivencia del mito realizado por los profesores de comunicación audiovisual de la Universidad Pompeu Fabra Jordi Balló y Xavier Perez.
Los mejores libros jamás escritos. La ironía y el talento se convirtieron, en manos de Edith Wharton, en las armas con las que apuntar y disparar sin temor contra la sociedad de su tiempo. No es fácil para una mujer de la alta burguesía soportar la crítica social. Por eso Kate vive en la Costa Azul, donde nadie la conoce. Ha pasado una eternidad desde que huyó de Nueva York con su amante, y abandonó a su marido y a su hija, entonces una niña. Ahora Anne, convertida en una hermosa muchacha, reclama a su madre, y Kate acude a la llamada. Pero la reconciliación se convierte en tragedia cuando Kate descubre que su hija se ha prometido con Chris Fenno, un hombre a quien conoce demasiado bien. Abre esta edición un texto de Louis Auchincloss, biógrafo de Wharton y cronista último del Nueva York de las grandes familias. «Siempre había tenido su orgullo, y eso era algo que la gente debería tener presente antes de decir ciertas cosas de ella.»
Los mejores libros jamás escritos. Mujercitas, el clásico de Louisa May Alcott ambientado en la guerra de Secesión, fue publicado en Estados Unidos en 1868. Han pasado casi ciento cincuenta años desde entonces, pero la complicidad de las cuatro hermanas March, quienes a través de sus gestos y palabras resumen el espíritu crítico de una época, sigue siendo fuente de inspiración y disfrute para las generaciones de lectores que se asoman a las páginas de esta fascinante obra.Elaine Showalter, catedrática de la Universidad de Princeton, está considerada una de las voces más representativas de la crítica literaria feminista. En su brillante introducción analiza en detalle las influencias de la autora, así como el impacto de Mujercitas en la obra de escritoras de la talla de Simone de Beauvoir, Joyce Carol Oates o Cinthya Ozick.«Si fuese un chico, me escaparía contigo y lo pasaríamos en grande, pero soy una pobre chica y he de comportarme con propiedad y volver a casa.»
As an entrepreneur and founder of an investment bank led by women, | found The Culture Playbook to be an invaluable asset, providing tools and techniques as 1 work to unleash my team's full power and potential in an ever-evolving workplace. Daniel Coyle has given us all a game plan for success.”
Nora Mackenzie’s entire career lies in the hands of famous NFL tight end Derek Pender, who also happens to be her extremely hot college ex-boyfriend. Nora didn’t end things as gracefully as she could have back then, and now it has come back to haunt her. Derek is her first client as an official full-time sports agent and he’s holding a grudge.
Derek has set his sights on a little friendly revenge. If Nora Mackenzie, the first girl to ever break his heart, wants to be his agent, oh, he’ll let her be his agent. The plan is simple: make Nora’s life absolutely miserable. But if Derek knows anything about the woman he once loved—she won’t quit easily.
In this entertaining young readers edition of the environmental studies classic, Michael Pollan demonstrates how people and domesticated plants have formed a reciprocal relationship. He links four fundamental human desires—sweetness, beauty, energy, and control—with the plants that satisfy them: the apple, the tulip, coffee, and the potato. In telling the stories of four familiar species, Pollan illustrates how the plants have evolved to satisfy humankind’s most basic yearnings. And just as we’ve benefited from these plants, we have also helped them to thrive.