Un muerto no puede escapar eternamente...Lo encontraron en un pequeño pueblo de Brasil. Tenía otro nombre y otro aspecto, pero estaban seguros de haber dado con él. Cuatro años antes se llamaba Patrick S. Lanigan. Había muerto en un accidente de tráfico en febrero de 1992. Estaba enterrado en un cementerio de Biloxi, Mississippi. Había sido socio en un prometedor bufete de abogados, tenía una esposa guapa, una nueva hija y un futuro espléndido. A las seis semanas de su muerte, noventa millones de dólares desaparecieron de las cuentas de la empresa. Fue entonces cuando sus socios supieron que seguía con vida.La crítica ha dicho...«Tiene suspense, dramatismo y obsesión por el detalle: todos los ingredientes que han convertido las novelas de Grisham en best sellers... Una lectura estupenda.» Sunday Mirror
«El mejor escritor de thrillers vivo.»Ken Follett El señor Atlee, un hombre mayor y muy enfermo, vive solo en la casa familiar de Clanton, Mississippi. Había sido un juez temido y apreciado que había estado por encima de la ley y la política local durante cuarenta años. Ahora casi se ha vuelto un recluso. Al ver de cerca su fin, el juez Atlee manda llamar a su hijo Ray, un profesor de Derecho en la Universidad de Virginia, para acordar los detalles de la herencia. Su hijo se encamina, reticente, hacia el sur, pero el encuentro familiar no tiene lugar. El juez muere demasiado pronto. Y con ello, deja tras de sí un secreto sorprendente que solo llega a conocer Ray. Y quizá alguien más.
Un senador ha muerto, y Mark Sway, un chico de once años, es el único que sabe dónde está escondido el cadáver. En el FBI quieren que revele el paradero a toda costa, sea cual sea el perjuicio para Mark y su familia. Y el asesino quiere que mantenga la boca cerrada para siempre. Reggie Love lleva menos de cinco años ejerciendo la abogacía. Solo ella puede salvar a Mark de dos amenazas aterradoramente simétricas. Juntos deberán enfrentarse al poder del aparato estatal y a las tretas de un asesino sin piedad.
Mario Jiménez, un joven pescador, decide abandonar su oficio para convertirse en cartero de Isla Negra, donde la única persona que recibe y envía correspondencia es el poeta Pablo Neruda. Jiménez le admira y espera pacientemente que algún día le dedique un libro, o que se produzca algo más que un brevísimo cruce de palabras y el pago de la propina. Su anhelo se verá finalmente recompensado y entre ambos se entablará una amistad muy peculiar en la que conversarán sobre amor, poesía y política. Sin embargo, la enrarecida atmósfera que se vive en el Chile de esos años precipitará un dramático desenlace.
Antonio Skármeta, una de las máximas figuras de la literatura latinoamericana, escribió y dirigió la película Ardiente paciencia en 1983. Dos años después la transformó en novela con El cartero de Neruda, que ha sido traducida a treinta idiomas y se ha adaptado al teatro, la ópera y el cine en tres ocasiones. Esta es la edición definitiva de la gran obra de Antonio Skármeta, convertida hoy en un clásico de la literatura contemporánea.
La zona muerta es una de las mejores y más espeluznantes obras de Stephen King.
A John Smith le horrorizó descubrir que había pasado más de cuatro años en coma. Pero le horrorizó aún más descubrir que podía conocer las cosas por anticipado. Él sabía que aquel hombre perverso iba a convertirse en presidente de Estados Unidos e iba a destruir el mundo. Y por eso tenía que matarlo...